Prestaciones públicas

¿Qué pensión le queda a un trabajador autónomo tras la jubilación?

  • Los trabajadores por cuenta propia acaban cobrando una prestación por retiro casi el 40% inferior a la de un asalariado

Una pareja de pensionistas.

Una pareja de pensionistas. / Feed

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El Periódico

La pensión es motivo de preocupación y esperanza para gran parte de los trabajadores, que aguardan el momento de retirarse y durante su vida laboral van echando cuentas para saber cómo les quedará su prestación una vez que dejen de trabajar. Algo que ocurre tanto entre los trabajadores asalariados, como entre los autónomos, siendo estos últimos los únicos que pueden escoger sus bases de cotización y modificar así sus cuentas para influir en si les quedará más o menos prestación.

Históricamente los trabajadores autónomos, ya sea por tener unos ingresos inferiores durante su vida laboral o ya sea porque han preferido pagar menores cuotas a la Seguridad Social y disponer ellos directamente del dinero, han tenido menores pensiones de jubilación. Según los últimos datos disponibles de la nómina pública de pensiones, un trabajador por cuenta propia jubilado cobra de media 750,6 euros brutos de pensión, mientras que un trabajador del régimen general percibe 1.194,9 euros brutos al mes. Es decir, los autónomos cobran el 37% menos que los asalariados de pensión.

¿Por qué? Tal como se ha hecho mención anteriormente, una menor pensión responde a que la cotización durante los últimos 25 años -que es el periodo actual mediante el que la Seguridad Social calcula la futura prestación- ha sido menor entre el autónomo medio que entre el asalariado medio. Y esto es así por dos motivos: o bien el autónomo ha decidido cotizar menos o bien no ha podido cotizar más.

Los trabajadores por cuenta propia se pueden jubilar a la edad de 65 años, siempre que tengan cotizados previamente un mínimo de 36 años y 6 meses cotizados. Y cada trabajador por cuenta propia elige qué por qué base quiere cotizar, configurando así su cuota. La gran mayoría de los afiliados al régimen especial de trabajadores autónomos (RETA), cerca del 85%, eligen pagar la cuota mínima. Lo que les permite tener más dinero en efectivo durante su vida laboral, pero les asegura una menor pensión pública una vez se retiren.

Subir la cuota poco a poco

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Una práctica habitual entre el colectivo para aquellos que quieren jubilarse con la pensión máxima es ir elevando poco a poco la cuota durante las últimas décadas de la vida laboral, teniendo en cuenta que para calcular la prestación se toma como referencia esos 25 últimos años cotizados. El objetivo es elevar la base para alcanzar los 2.820 euros mensuales (o 39.474 euros al año) a los que puede aspirar como máximo un autónomo jubilado. En el otro lado de la balanza está la pensión mínima, de 685 euros al mes en 14 pagas.

Para tener la pensión máxima es menester cotizar por la base máxima, es decir, por una base de 4.139,40 euros al mes. Lo que implicaría pagar una cuota mensual de alrededor de 1.266,66 euros al mes.