Entrevista

Mònica Roca: "Hemos de seguir impregnando el independentismo en las instituciones"

La presidenta de la Cambra de Comerç de Barcelona asegura que la ANC "no tiene nada que ver con la Cambra" y prioriza la defensa de las empresas

"Si damos buenos servicios y tenemos una buena reputación, querrán participar en la Cambra. Una parte podría venir de financiación voluntaria de las empresas", asegura

Mònica Roca, presidenta de la Cambra de Comerç de Barcelona

Mònica Roca, presidenta de la Cambra de Comerç de Barcelona / Ferran Nadeu

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Agustí Sala
Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

Especialista en Además de El Periódico, trabajé de 1989 a 1990 en La Economía 16, como responsable de Economía en el Diari de Barcelona, de 1989 a 1990; en la sección de Economía de TVE Catalunya de 1987 a 1989, en Antena 3 de Radio, de 1985 a 1987 y en el Diari Menorca, de 1983 a 1985 y Radio 80-Menorca. Además la licenciatura en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona (1992-1986), tengo un posgrado en dirección general (PDG) 2011-2012y un curso de Márketing Digital y Redes Sociales por la EAE Business School

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Mònica Roca (Barcelona, 1969) es presidenta de la Cambra de Comerç desde el lunes pasado y durante los dos próximos años, tras un periodo en funciones tras pasar Joan Canadell a la política como diputado por Junts. Independentista como su predecesor, con el que concurrió a las elecciones a través de Eines de País, candidatura impulsada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC), sin renunciar a sus ideas, apuesta por el consenso y antepone la defensa de las empresas y autónomos a cualquier otra prioridad.

--¿Se la puede considerar continuísta o imprimirá su sello personal? Podemos hablar de ambas cosas. Tenemos la estrategia 2030-2040, el plan estratégico de la Cambra para trabajar por Catalunya. En este sentido somos continuístas. Pero hay cosas que son urgentes y las hemos repriorizado por la crisis surgida de la pandemia. Ahora que se ha contenido un poco el cierre de empresas lo que hemos de hacer es levantarlas. Me toca un papel un poco diferente.

Mònica Roca, presidenta de la Cambra de Comerc de Barcelona 

/ Ferran Nadeu

-¿Son una correa de transmisión de ANC? La ANC no tiene nada que ver con la Cambra. Son dos entidades radicalmente diferentes. Tuvimos su apoyo y la candidatura nació a través de la Assemblea y les reconocemos la ayuda y apoyo. Estamos coordinados en el sentido de que tenemos ideologías similares pero nosotros tenemos que estar trabajando para el empresariado, al lado del tejido empresarial, que es al que nos debemos.

-Lo dijo en su discurso el lunes: ¿qué han venido a hacer y para qué? Vinimos a la Cambra con una ideología independentista porque nos parece que esta ha de estar representada en las diferentes entidades e instituciones y hemos de ir impregnándola porque pensamos que es mucho más común en la sociedad que la representatividad que tiene en las diferentes instituciones. Eso es el por qué, pero no pusimos políticos al frente sino gente que tiene empresas.

--Usted estuvo en el acto empresarial liderado por Foment y Pimec en la Estació del Nord, ¿es eso un indicio del consenso que pregona? Quizás sí, pero en cualquier caso es una prueba. Quiero estar al lado del empresariado que, en ese momento, necesitaba sentir que la Cambra está su lado. Por eso estuve. No nos adherimos a un manifiesto para el que no tuvimos voz, pese a que aunque fuera a última hora nos invitaran y tenía un trasfondo que pienso que se desviaba del tema principal: que hay una crisis profunda económica y que por el hecho de que los disturbios dejen de existir hoy la crisis es la misma. Nosotros nos tenemos que centrar en pedir ayudas directas a las empresas, prestarles servicios para ayudarlas, hacer actos que pongan en relieve la situación. Nos parecía que el manifiesto desviaba la atención de lo que es importante.

Mònica Roca, presidenta de la Cambra de Comerç de Barcelona.

-Allí se le preguntaron y lo repito: ¿se sintió cómoda? No sé si es la palabra. No estuve incómoda porque estuve sabiendo que tenía que estar. Fue una decisión propia. No era un acto como yo lo habría organizado pero no estuve incómoda en ningún momento y estuve porque quise.

-¿Y cómo plantearán la futura ley de cámaras a la que se opusieron las patronales y los sindicatos? No solo es una necesidad sino una obligación. La mayoría de las autonomías tienen una ley de este tipo ¿por qué Catalunya no ha de tenerla? Necesitamos esta seguridad jurídica y representatividad dentro de una ley.

-Pero los agentes sociales se oponen a que les otorguen una representatividad que les corresponde a ellos y que se les garantice financiación pública...  Tampoco es lógico que una patronal pueda vetar una ley de cámaras. Puedo entender que quieran defender un territorio que han asumido que es suyo, pero tenemos que sentarnos a dialogar. En todo caso jamás hemos pedido ser agentes sociales. Ha sido un malentendido desde el principio. Pero es indiscutible que somos agentes económicos y por tanto necesitamos la representatividad que nos corresponde. Y desarrollamos servicios públicos y no es normal que estos no estén cubiertos por una financiación pública.

-El año pasado tuvieron pérdidas de unos 500.000 euros… Nosotros no hablamos de pérdidas sino de inversión. Se destinaron recursos a las empresas. Imagínese que hubiéramos tenido 500.000 euros de beneficios, enseguida nos podrían haber dicho que deberían haber ido a las empresas. Hicimos una inversión de unos fondos que no estaban presupuestados, pero que teníamos de tesorería para ayudar más a las empresas.

-Pero ¿gozan de salud financiera? El presupuesto es de unos 20 milones y en ascenso. La situación no es para tirar cohetes si no no estaríamos todo el día pidiendo ayuda o financiación a la Generalitat, pero la situación no es mala porque trabajamos con lo que tenemos.

-¿Qué papel juega la Cambra con los fondos europeos? Nos preocupa mucho porque no vemos claro cómo llegará a las pequeñas y medianas empresas. Hemos tenido diversas reuniones y entendemos que se pedirá un mínimo del 80% de inversión por parte de la empresa y el resto ayudas. A una pequeña empresa con el agua al cuello pedirle un proyecto en el que asuma el 80% de la inversión, es inviable. Tenemos la sensación que se lo podrán permitir las grandes empresas.

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-Pero ¿tienen algo previsto? Hemos reforzado nuestra oficina de proyectos europeos y la hemos potenciado para hacer mucha difusión, dar mucha información. Recibimos los proyectos de las pequeñas empresas empresas, las ayudamos a crear un proyecto un poco mayor, a coordinarse cuando los proyectos son similares y hemos liderado algunos por parte de la Cambra. De los 27 seleccionados por la Generalitat intervenimos en cuatro o cinco.

¿De dónde ha de venir la financiación de las cámaras? Una parte ha de ser financiación pública por los servicios públicos que prestamos. Hay otra parte de los servicios que hacemos privados y otra que querríamos que viniera de las empresas y que estamos estudiando. Nuestro enfoque es ser tan interesantes para las empresas que quieran participar. Si damos buenos servicios y tenemos una buena reputación, querrán participar en la Cambra . Una parte podría venir de financiación voluntaria de las empresas.