Acto unitario

Clamor unánime de los empresarios por un Govern "fuerte" y que priorice la economía

  • Más de 300 patronales, asociaciones y empresas se conjuran en un acto unitario para condenar los actos vandálicos de las últimas semanas

  • Los asistentes coinciden en instar a los partidos a que formen un Govern cuanto antes y que este esté centrado en pilotar la recuperación económica

Acto empresarial en la Estacio del Nord contra la violencia y en favor de priorizar la recuperación. Imagen del discurso inaugural.

Acto empresarial en la Estacio del Nord contra la violencia y en favor de priorizar la recuperación. Imagen del discurso inaugural. / Ferran Nadeu

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Economía, economía y por encima de todo la economía. Este ha sido el clamor unánime y el mensaje que ha hilado el discurso de los diferentes representantes del empresariado catalán, conjurado este jueves en la antigua Estació del Nord de Barcelona. Estaban (casi) todos, desde las pequeñas empresas hasta las grandes; desde las organizaciones pro independencia (como la Cambra o FemCat) hasta empresarios que públicamente se han manifestado en contra de la misma. De todos los sectores, desde el comercio, al automóvil, pasando por la hostelería, el deporte o la cultura. El grito del mundo de los negocios catalán se ha expresado en esta ocasión como una sola voz: "Ja n’hi ha prou, centrem-nos en la recuperació" (Basta ya, centrémonos en la recuperación).

Un doble 'basta ya', contra los actos vandálicos y los disturbios de grupúsculos que han empañado casi dos semanas de protestas por la libertad de expresión y la precariedad que atenaza a los más jóvenes por segunda crisis consecutiva. Y un 'basta ya' contra la crispación política que Catalunya arrastra desde hace ya años y a favor del "diálogo" y los "consensos" para trabajar por una salida rápida y lo menos dolorosa posible a la crisis sin precedentes que ha traído con sigo la pandemia del coronavirus.

El de este jueves ha sido el primer acto unitario del empresariado catalán para pedir una salida a la inestabilidad vivida en los últimos días, tras los actos vandálicos que han destrozado los escaparates (y la imagen) de la zona noble barcelonesa. Hasta ahora las patronales, los gremios o la cámaras de comercio habían reaccionado al calor de los acontecimientos y desde sus respectivos canales. Hasta este jueves, cuando las dos grandes patronales catalanas, con especial protagonismo de Foment del Treball, ha ordenado esa olla de grillos y la han convertido en un coro disciplinado para hacer llegar su mensaje a la ciudadanía y, especialmente, a los partidos políticos que deben formar el próximo Govern de la Generalitat.

"Cuenten con todos nosotros, gobiernen con la prioridad de levantar la economía y con lealtad institucional. Den ejemplo de diálogo y pacto y no de la excesiva confrontación que desgraciadamente hemos vivido en los últimos tiempos", han sido las últimas palabras del presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, en la clausura del acto. Antes, no obstante, una advertencia por si los partidos ignoran su clamor. «La sociedad organizada no somos un contrapoder, somos el poder; que democráticamente delegamos en el Parlament y el Govern», ha afirmado el líder patronal.

Un empresariado "agotado"

Según los cálculos de los organizadores, en el acto unitario estaba representadas más de 400.000 empresas, que emplean más de 2,3 millones de trabajadores y donde se produce el 90% PIB catalán. En las primeras filas del acto se han sentado personalidades como Javier Faus, presidente del Cercle d'Economia; Jordi Gual, presidente de CaixaBank, y Wayne Griffiths, presidente de Seat. Así como el consejero delegado de Prensa Ibérica, Aitor Moll, José Creuheras, presidente del grupo Planeta; Jaume Guardiola, consejero delegado del Banc Sabadell; Marc Puig, presidente del Grup Puig; Enrique Lacalle, presidente del Automobile BCN; Juan José Bruguera, presidente de la inmobiliaria Colonial; entre muchos otros.

Josep Sánchez Llibre conversa con Aitor Moll, consejero delegado de Prensa Ibérica.

/ Ferran Nadeu

Los discursos pronunciados este jueves desde la palestra instalada en Estació del Nord han destilado una sensación de saturación, tras casi un año de pandemia. "Estamos agotados", ha reconocido el presidente de Barcelona Oberta, Gabriel Jané. Aunque también por el ciclo de inestabilidad en el que lleva inmersa Catalunya, con cinco elecciones en los últimos diez años y un retraso (o falta) de presupuestos que ha perdido el tinte de excepcional.

Sin mencionarla, la palabra "decadencia" ha sobrevolado los parlamentos de los asistentes, otrora representantes del primer motor de la economía española. Hasta el 2012, cuando Madrid dio un 'sorpasso' que Catalunya no ha estado en condiciones de revertir en los últimos años. En ese sentido, el recién elegido presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha pedido a las fuerzas políticas que no solo sea rápida la formación de Govern, sino que este sea "fuerte", para gobernar y poder plantear y sostener unos presupuestos con "sensibilidad económica y empresarial". "La situación lo requiere", ha insistido.

Recuperación con cohesión social

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El manifiesto leído por 15 representantes del mundo empresarial ha estado repleto de matices, tantos como diferentes realidades estaban sentadas este jueves en el recinto de Estació del Nord. Una de las reflexiones que ha ido aflorando es que la salida de la crisis del covid debe plantearse sin que vaya en detrimento de la cohesión social del país.

"Necesitamos gobiernos que defiendan la economía productiva, la ocupación y el estado del bienestar con las máximas cotas de democracia", ha defendido, entre otros, el presidente de Turisme Barcelona, Eduard Torres. Este mismo jueves Eurostat ha actualizado los datos de paro a nivel europeo, que reflejan que una tasa de paro del 39,9% entre los adultos menores de 25 años en España; la más alta de toda la Unión Europea. Un déficit histórico que le han planteado resolver a los gobernantes y en el que inevitablemente deberán implicarse en mayor medida las empresas.