Balance anual vitivinícola de Catalunya

El vino catalán resiste pese al hongo mildiu y el cierre de bares y restaurantes

Las ventas crecen por encima del 6%, según Nielsen, aunque la producción del año 2020 se resentirá hasta en un 70% en algunas explotaciones ecológicas por la plaga

Botellas en una cava del Penedès.

Botellas en una cava del Penedès. / Robert Ramos

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Los vinos catalanes cierran el 2020 con mejores ventas de lo esperado pero malas cosechas. El cierre de bares y restaurantes por el virus covid amenazaba con un desplome alarmante de los ingresos pero se ha saldado finalmente con un alza moderada de la facturación desde un punto de vista global gracias al incremento de la venta en supermercados. La apertura de canales físicos de venta no habituales para algunas marcas y la comercialización 'on line' han compensado el desplome de ingresos por la pandemia. La primera campaña conjunta para promocionar el vino catalán con denominación de origen 'Gaudeix del que és bo' también influyó. Pero para los pequeños productores con ventas solo para la hostelería la situación es alarmante y la recta final del año vital para sus cuentas. 

El cierre del denominado canal Horeca, que representa el 60% del consumo del vino en Catalunya, ha sido una amenaza para todas las bodegas, junto a los problemas logísticos a consecuencia de las restricciones pandémicas impuestas, que impidieron las exportaciones durante semanas. En el primer semestre, las exportaciones se redujeron el 13,55% en valor y el 5,49% en volumen, según datos de Prodeca. El sector del vino y los espumosos representa el 4,07% de les exportaciones catalanas.

Según la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (Cecrv), "el consumidor ha ayudado a dar un impulso al sector vinícola catalán, que cierra el año con una cuota de mercado del 41,3%, consolidando así la tendencia al alza de los últimos seis años y el crecimiento sostenido tanto en el canal Horeca como en el de la alimentación". Por lo que respecta al volumen de ventas, el incremento ha sido del 6,64% en el conjunto de los dos canales, pasando de 22.280 miles de litros a los 23.759 de este año, situando así al conjunto de las denominaciones de origen vinícolas catalanas en la primera posición del ránking español, según datos de la consultora Nielsen.

Vides del Penedès.

/ Robert Ramos

El vino -junto con el cava- ocupan la quinta posición en el ránking de exportaciones catalanas por sectores. La política de aranceles de EEUU también supuso este año un varapalo para el capítulo exportador, en general para todas las producciones agroalimentarias catalanas. Según cálculos de Cecrv, el vino fue uno de los productos más afectados "con una afectación global por un valor total de unos 8,5 millones de euros (4,5 por los aranceles y 4 por la caída en las ventas)".

Pero el varapalo de la pandemia y el confinamiento impactó de manera distinta según cada bodega. Los que vendían básicamente a hoteles y restaurantes el impacto de los cierres ha sido determinante. Para Bolet, que gestiona 70 hectáreas de vides y el 100% de las ventas de vino eran para el canal Horeca, el 2020 ha sido un año aciago. Además, en su caso la caída de la producción ha sido del 70% por la plaga del hongo mildiu ('Plasmopara viticola'), y las ventas han caído el 70% también por el cierre de canales de venta, apenas compensado por el aumento en Bolet de la venta 'on line'. Xavier Bolet, propietario de la firma, duda de los datos globales de ventas que transmite el sector y apunta que la caída de la facturación en botellas puede haber sido del 50%. La falta de uva ha causado que no se ha podido guardar vino para crianza. También relata que ante el cierre de bares y restaurantes se ha desatado una fuerte competencia entre pequeñas bodegas para poder vender al sector de la distribución. En su opinión, el 2021 será un año "muy duro" y hasta julio no se sabrá si el tiempo acompaña para afrontar una buena cosecha.

El hongo mildiu ha afectado especialmente a las explotaciones ecológicas, que no pueden utilizar productos químicos para luchar contra la plaga. Un año de fuertes lluvias y humedad ha propiciado las condiciones adecuadas para que el hongo mildiu afectase no solo a las hojas sino también a la uva, recortando drásticamente la producción a ese porcentaje de entre el 50% y hasta del 70%.

"El 2020 ha sido un año para olvidar, no solo por el impacto de la pandemia. También por el hongo mildiu que ha destruido la cosecha de los productores ecológicos", explicael copropietario de Cavas Torelló, Toni De la Rosa. La pelusilla blanquecina, que se adueña de las hojas de la vid y zonas verdes hasta resecarlas, ha recortado su cosecha el 60% este año. Los efectos son más evidentes en los campos que no utilizan fungicidas.

Toni de la Rosa, copropietario de Cavas Torelló. 

/ Robert Ramos

La agricultura ecológica se enfrenta a la plaga en inferioridad de condiciones con respecto a explotaciones que utilizan productos químicos para combatir la enfermedad de la vid. En los campos de la denominación de origen Rioja el impacto de mildiu ha sido menor, por ejemplo. "Es una realidad que el cultivo ecológico es mucho más caro pero infinitamente más respetuoso con el medio ambiente que el cultivo tradicional. En cinco o 10 años quien no practique la agricultura ecológica quedará señalado, al menos en el mundo del vino", opina De la Rosa.

Las cadenas de supermercados han potenciado en general la venta de vinos autóctonos catalanes. Es el caso de Ametller Origen, por ejemplo, que decidió poner a la venta vinos procedentes de bodegueros con poca capacidad de producción, un máximo de 20.000 botellas. "Con el cierre de bares y restaurantes los bodegueros tenían necesidad de canalizar sus productos a la distribución y escogimos un total de 11 bodegas para poner en valor su trabajo. Ahora queremos ampliar esta estrategia e incluir en esta promoción a pequeñas bodegas de toda España que hacen buenos productos y que no pueden llegar a las cadenas de distribución porque les falta capacidad de producción", explica Josep Ametller, director general de la cadena.

Área de vinos en un supermercado.

/ El Periódico

En Caprabo aseguran que las ventas de vino han aumentado el 50% este año. Un incremento que se ha repartido en un 57% de tinto, el 38% de vino blanco y el 5%, rosado. La venta 'on line' de vino ha aumentado el 53% en la filial de Eroski. Caprabo tiene previsto incrementar la venta de vino el 15% esta Navidad. 

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Frente al chaparrón de la caída de exportaciones y dificultades derivadas del confinamiento, las 11 denominaciones de origen vitivinícolas catalanas decidieron unir esfuerzos para promover el consumo con una campaña pionera en el sector bajo el lema 'Gaudeix del que és bo #ViCatalà'. El Institut Català de la Vinya i el Vi (Incavi) y Prodeca participaron en la promoción dirigida a los consumidores de proximidad. En fuentes del sector reconocen que la campaña ayudó a minimizar la crisis con el mayor consumo de los hogares.

Las 11 denominaciones de origen catalanas reúnen a 10.000 viticultores y viticultoras alrededor de todo el territorio, además de a 853 empresas vinícolas que tienen una facturación anual de 1.600 millones de euros y comercializan un total de 108.232.994 botellas por un valor de 332.601.929 euros, según el último informe elaborado por Incavi con datos del 2018.