Entrevista

Óscar Pierre: "Con los 'riders' contratados seríamos rentables, pero no cubriríamos toda la demanda"

El fundador de Glovo afirma que acatarán la nueva ley de trabajo en plataformas que apruebe el Gobierno y que seguirán en España

Entrevista al fundador y CEO de Glovo, Óscar Pierre / Jordi Cotrina (Jordi Cotrina)

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Glovo, la plataforma digital de reparto a domicilio fundada en el Poblenou de Barcelona, cumple cinco años. Cinco años de expansión empresarial y con aumentos de facturación año tras año. También levantando rondas de financiación millonarias y sin precedentes para una 'start-up' española. Y desde hace años en el punto de mira por sus prácticas laborales, censuradas recientemente por el Tribunal Supremo.

Defina los cinco años de Glovo con una palabra. Un sueño.

¿Por qué? El otro día leí que la felicidad es llegar un domingo por la tarde con ganas. En mi caso dedico 12 horas a mi trabajo cada día y me flipa. Es un proyecto en el que ves el impacto desde el minuto 1. Ves comercios, mensajeros, todo tu entorno utiliza Glovo… Estamos en 700 ciudades. 

¿Cree que todo el universo Glovo llega al domingo con las ganas de que sea lunes? No creo, sería muy ambicioso decirlo. Nuestra ambición es que para la gente que trabaja en la oficina, Glovo sea el trabajo de su vida. Soy un obseso del talento y creo que parte del éxito de Glovo viene de seguir innovando para seguir siendo los mejores en atraer y retener talento. También soy consciente de que para los mensajeros Glovo no es el trabajo de su vida. Queremos que sea una solución muy buena para obtener unos ingresos fáciles y rápidos. 

¿Un repartidor es un emprendedor? No lo sé… [Pausa] No lo sé… supongo que cualquier trabajador independiente tiene un punto de emprendedor.

¿Cuál es la clave del éxito empresarial de Glovo? Yo diría dos factores: uno es resiliencia para sobrevivir. Nos hemos visto competir contra gigantes desde el 2016. Deliveroo tenía 100 veces más recursos que nosotros, literalmente. El otro se llama "gas". Hemos tomado decisiones muy arriesgadas, que han puesto la empresa varias veces al límite. Por eso cuando todavía éramos muy pequeños y solo estábamos en Barcelona, París o Milán dijimos de dar el salto a Perú, Ucrania o Argentina. Muchos salieron bien y otros no. También hemos corregido muy rápido. 

Hemos tomado decisiones muy arriesgadas, que han puesto la empresa varias veces al límite

¿Si pudiera retroceder cinco años atrás que corregiría? Empezamos a fichar a un equipo de ingenieros demasiado tarde. Teníamos 30 desarrolladores y hubiéramos necesitado 300. Hoy tenemos 300 y seguimos fichando y muy rápido. 

Vista la polémica laboral, con la reciente sentencia del Tribunal Supremo en contra de sus modelo de repartidores y más de 30 sentencias en tribunales menores, ¿lo haría de otra manera? Es un debate que existe en todo el mundo, no lo hemos inventado nosotros. Puede que los dos primeros años no estuviéramos tan preparados legalmente y es normal que no hiciéramos las cosas tan al pie de la letra como dice la ley. Pero creo que ahora mismo sí. Todos los países necesitan una regulación nueva, porque estas plataformas están rompiendo con el 'status quo'. Y tiene que asegurar la flexibilidad y dar más garantías para los mensajeros. Y si eso significa un mayor coste para nosotros, lo asumiremos. 

Ese ‘status quo’ lo plantea como una herencia que se ha de romper, ¿lo ve así? Las leyes tienen que adaptarse a las nuevas tendencias que buscan las personas y las empresas.

¿No al revés, que las empresas se adapten a las leyes? Las empresas siempre tienen que cumplir con la ley y las leyes tienen que adaptarse a las nuevas realidades.

Oscar Pierre, fundador y CEO de Glovo.

/ JORDI COTRINA

Durante esta pandemia habrá tenido muchos pedidos. ¿Será un año de beneficios para Glovo? No. Hemos crecido mucho, hemos doblado facturación. Somos un afortunados, en el sentido de que la pandemia ha popularizado los hábitos de pedir a domicilio. Estamos en un momento de inversión y estaremos unos años más invirtiendo.  En este negocio hasta que no consigues una eficiencia logística bestial no tienes márgenes positivos. Como dicen en Sur América, todo tiene que estar mucho más aceitado. Ya estamos viendo esos márgenes, pero la oportunidad es tan grande que seguiremos apostando en inversión.  

¿Cuál será el modelo de Glovo de aquí a cinco años? Nuestra misión es hacer accesible cualquier cosa en tu ciudad. Y aquí, ya a largo plazo, queremos vender cosas que no impliquen una entrega. Por ejemplo, comprar una entrada para un concierto o ir al Camp Nou. O si necesitas un servicio, como arreglar un electrodoméstico. 

A largo plazo queremos vender cosas que no impliquen una entrega, como una entrada para un concierto o un servicio de reparación en casa

Para esas dos cosas ya existen aplicaciones… ¿planean comprar otras plataformas? Podría ser. Hasta ahora todo lo hemos hecho nosotros.

¿Cómo puede afectar a esa hoja de ruta la nueva ley sobre el trabajo en plataformas que ultima el Gobierno? Tenemos muchas ganas de que se regule y que haya un texto definitivo y claro. También de que se nos escuche y se respete la flexibilidad que nos piden los mensajeros. Y sea lo que sea lo acataremos. 

¿Cómo reaccionaría si el Gobierno le obligara a registrar su algoritmo, como pretenden los sindicatos? A nivel práctico no se como se haría. Dar nuestro algoritmo a nuestros competidores después de cinco años trabajando me preocuparía como empresario. Pero lo que tiene que estar muy claro son las reglas y para todo el mundo. Lo que sí tenemos claro es que estamos encantados de explicarle a todo el mundo cómo funciona. Y para eso no haría falta dar esa propiedad intelectual, que tiene bastante valor. 

Glovo tiene programas piloto con repartidores asalariados a través de una subcontrata, ¿es rentable? Sí, no es un tema de costes. Es un tema de si queremos llegar a toda la demanda en todas las ciudades. Si trabajamos todos en un modelo mucho más rígido no llegaríamos a cubrir toda esa demanda de los usuarios. Lo que quiere decir menos ventas para todos. 

¿El plan de Glovo es seguir creciendo en Barcelona? ¿O en Polonia, donde también tienen oficinas? En los dos sitios y con la misma intensidad. Ahora mismo tenemos un equipo de 500 ingenieros, el 80% de los cuales están en Barcelona. En un año ficharemos 200 personas más en Barcelona y unas 30 personas más en Polonia.

Ofertas para vender Glovo no le habrán faltado, ¿cuál ha sido la más escandalosa? Espero estar aquí muchos años más. Sería una persona mucho más infeliz en mi día a día sin Glovo. Ofertas siempre habrá, es un mercado con competidores 10 o 20 veces más grandes. Si buscáramos una venta la encontraríamos rápido. Ahora mismo somos la empresa tecnológica más grande del sur de Europa y en tres años seremos 10 veces más grandes. Estamos en una región donde falta innovación…

¿Por qué le falta innovación? Por falta de inspiración. Si eres un estudiante de bachillerato en San Francisco tienes muchos ejemplos. Un Elon Musk saliendo por la tele y explicando como está cambiando el mundo. Estos ejemplos no los tenemos en España. Y eso es lo que inspira a mucha gente a la hora de decidir su futuro.

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¿La Administración acompaña? Por dar un número que dice mucho. Casi el 80% de los ‘techies’ que vienen a Glovo vienen de fuera. Y como empresa cuesta mucho más, porque tienes que convencerlo de que se mude, vienen con sueldos más altos…

En Glovo les cuesta encontrar ingenieros mientras reciben miles de solicitudes para repartir como riders. ¿Es sintomático? Obviamente perfiles muy cualificados donde hay mucha más demanda que oferta se pagan mejor. Nuestra lógica para remunerar a los mensajeros es la misma. Para el rol que hacen y estudiando el mercado laboral, les pagamos bien. Las universidades de España no están generando suficientes 'techies' respecto a lo que el mercado necesita. Y en una situación laboral para los jóvenes que no es buena, alguien debería dar un golpe sobre la mesa y encaminar o inspirar a muchos más jóvenes a estudiar carreras de este tipo.

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