Transición energética

Iberdrola lanza un plan estratégico con una inversión de 75.000 millones hasta 2025

El 51% del dinero irá destinada a renovables y el 40% a redes eléctricas

La eléctrica prevé elevar a 5.000 millones el beneficio neto dentro de cinco años

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en la apertura de la Junta de Accionistas de la companía.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en la apertura de la Junta de Accionistas de la companía. / EFE LUIS TEJIDO

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Sara Ledo
Sara Ledo

Periodista

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Iberdrola prevé invertir 75.000 millones de euros en los próximos cinco años, de los que el 21% (14.300 millones) serán en España, según ha anunciado este jueves la eléctrica como eje central de su nuevo Plan Estratégico 2020-2025. Este 2020 la eléctrica se había marcado como meta lograr unas inversiones récord de 10.000 millones de euros que está camino de conseguir, por lo que su nuevo objetivo será mantener este ritmo durante los próximos dos años e incrementarlo a una media de 13.000 millones anuales en el periodo 2023-2025. Se trata, según la compañía, del "mayor programa de inversiones de la historia de una empresa española".

El 90% de las inversiones -68.000 millones- serán orgánicas e irán destinadas a consolidar su modelo de negocio "basado en más energías renovables, más redes, más almacenamiento y más soluciones inteligentes para sus clientes"; mientras que los 7.000 millones de euros restantes corresponden a la adquisición anunciada hace unos días de la compañía americana PNM Resources.

El grupo prevé obtener un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 15.000 millones de euros a 2025, lo que supone incrementar en 5.000 millones de euros el obtenido en 2019, registrando un crecimiento medio anual acumulado del 7%. El beneficio neto se elevaría a 5.000 millones de euros, tras crecer anualmente durante el período entre un 6% y un 7%. Además, la retribución al accionista aumentará en línea con los resultados y se establece un suelo creciente de entre 0,40-0,44 euros por acción a 2025.

El grupo también ha actualizado sus previsiones a 2022 tras el covid, con una estimación de beneficio neto que se eleva al rango entre 4.000 millones y 4.200 millones de euros, frente a los 3.700-3.900 millones previstos para ese año en el plan 2018-2022. 

Más de la mitad del crecimiento orgánico (51%) de la compañía irá destinado a renovables --unos 34.680 millones de euros- y el 40%, a redes –unos 27.200 millones de euros--. En España, Iberdrola incrementará sus inversiones un 60% hasta alcanzar casi 14.300 millones de euros, copando el 21% del total de invesiones del grupo, de los que destinará a renovables más de 7.000 millones y, a redes, más de 4.500 millones de euros. 

Estados Unidos y Reino Unido concentrarán un 50% del total, en concreto, 34.000 millones de euros de la inversión.  Además, crece la apuesta de la compañía por otras áreas internacionales, con inversiones por más de 11.000 millones de euros.

Renovables

El objetivo que se marca es alcanzar los 60.000 megavatios renovables en 2025, frente a los 32.000 megavatios instalados en 2019. Al final del período, el parque de energías limpias se distribuirá entre eólica terrestre (26.000 megavatios), marina (4.000 megavatios), solar (16.000 megavatios) e hidroeléctrica, tanto tradicional como de almacenamiento (14.000 megavatios).

La compañía optará para crecer en generación limpia por las subastas, los contratos a largo plazo (PPAs) y en el mercado, según ha explicado su presidente, Ignacio Sánchez Galán, a los analistas: "Hemos ganado siete subastas, aunque no participamos en todas, solo en algunas. Tenemos diferentes alternativas como los PPAs, que hemos firmado con empresas como Amazon o Google en Estado Unidos y también la venta directa al cliente", ha indicado al ser preguntado por las reticencias de la eléctrica a participar en las subastas verdes que prevé poner en marcha el gobierno español.

Sobre las nucleares, Galán ha reconocido que se pierde dinero con ellas y, a pesar de que el cierre está acordado de 2027 y 2035, podría suceder que se vieran "forzados a cerrar más rápido". En este sentido, el presidente de la primera compañía eléctrica española ha asegurado que el almacenamiento será "crucial" para respaldar a las renovables. "Si hubiera que mantenerlo tendríamos que pagar por alguna (central nuclear), pero el almacenamiento de energía será crucial y tenemos grandes presas y centrales de almacenamiento", ha dicho Galán, tras indicar que la compañía había reconvertido casi la mitad de la energía hidroeléctrica por almacenamiento.

Redes eléctricas

Por otra parte, con la inversión en redes, Iberdrola prevé situar la base de activos regulados del grupo en 47.000 millones de euros en 2025, 1,5 veces su valor actual. Esta cifra contempla inversiones en transmisión, que alcanzarán los 4.000 millones. Además, continuará digitalizando sus redes, como elemento clave para para promover las redes inteligentes y garantizar la masiva incorporación de renovables en un futuro próximo. Al final del periodo, Iberdrola habrá instalado más de 21 millones de contadores inteligentes.

La compañía prevé aumentar su base de clientes gracias a la electrificación de los usos energéticos. Al final de 2025, la compañía prevé elevar a 60 millones los contratos con clientes en el mundo, frente a los 42 millones a cierre de 2019. Sobre la creciente entrada de competencia (pequeñas compañías pero también y, sobre todo, petroleras), Galán les dio la "bienvenida". "Hay sitio para todo el mundo", ha precisado antes de desearles que en los próximos años sean capaces de aprender tanto como Iberdrola "en 120 años de historia". "Estamos seguros respecto a nuestras capacidades y preparados para competir", ha añadido.

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En el ámbito industrial, Iberdrola fija el hidrógeno como vector estratégico con un objetivo de instalar de 600 megavatios a 2025 -serán 800 megavatios a 2027- dentro de la alianza con Fertiberia que producirán 15.000 toneladas. Por su elevado precio, según Galán, será necesario "soporte finaciero" público para potenciar la cadena de valor. 

La compañía completará desinversiones en 2020 por valor de 4.600 millones de euros --por encima de los 3.500 millones previstos a 2022-, y prevé nuevas desinversiones de unos 3.000 millones de euros entre 2021 y 2025. Al ser preguntado por una posible venta de activos, Galán ha indicado que Iberdrola no es una empresa "con el deseo fundamental de vender", pero "si alguien está dispuesto a pagar muchísimo dinero, venderíamos".