27 nov 2020

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Datos EPA

El paro escala hasta los 3,7 millones a las puertas de la segunda ola

La reactivación de la economía aflora 354.900 nuevos parados de la etapa del confinamiento y suma medio millón más de trabajadores en activo

Los rebrotes amenaza con truncar la recuperación del empleo cuando todavía hay 700.000 ocupados menos y 500.000 parados más que antes del virus

Gabriel Ubieto

El paro subió en 355.000 personas en verano. En la foto, una tienda cerrada en Barcelona. / JORDI COTRINA / VÍDEO: EUROPA PRESS

El mercado laboral español cerró el verano y se plantó a las puertas de la segunda ola de contagios con el mayor incremento del desempleo vivido en un tercer trimestre en dos décadas, hasta los 3,7 millones de parados. Ese flujo de nuevos desocupados es un reflejo de las heridas que el virus ha infligido, que el confinamiento invisibilizó y que van aflorando progresivamente. Pues, en paralelo, el tercer trimestre ha sido también un periodo de recuperación para el empleo. La economía ha recobrado ritmo tras el primer confinamiento de los meses de abril, mayo y junio y durante los meses de julio, agosto y septiembre se han ganado medio millón de trabajadores en activo, hasta los 19,1 millones de ocupados; tal como lo constatan los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados este martes.  

Que suba el número de ocupados y a su vez suba el paro es compatible y tiene una explicación: las expectativas. Los datos del tercer trimestre de la EPA revelan un aumento de la población activa. Es decir, el confinamiento desanimó a mucha gente sin trabajo y con pocas expectativas de encontrarlo. Llegó el virus, gran parte de la economía se confinó y parte de esos desempleados renunciaron a buscar empleo. En los meses de verano, con una mayor reactivación de la economía, las expectativas de muchos repuntaron y parte de esos desanimados volvieron a buscar trabajo y, por ende, a engrosar las estadísticas del paro. 

Otra conclusión que dejan sobre la mesa los datos del tercer trimestre es que los rebrotes no han conseguido, hasta ahora, descabalgar al mercado laboral español de la senda de la recuperación. Con cierta ayuda pública, no obstante, pues los ertes (sus afectados cuentan como ocupados) o las prestaciones especiales de los autónomos han contribuido a que la escalada del paro no fuera mayor. El segundo estado de alarma decretado por el Gobierno el pasado domingo deja la incógnita sobre cómo reaccionará el empleo ante esas nuevas restricciones y si esa recuperación se trunca. De momento, España cuenta con casi 700.000 trabajadores menos en activo que hace un año y medio millón más de parados.

Hasta el nuevo estado de alarma la actividad económica iba al alza. Lo que se ha dejado entrever mediante la reactivación de los ertes y un mayor trasiego del número de horas trabajadas: estas subieron el 15,1% respecto al segundo trimestre; marcado por el confinamiento más estricto. Antes de que el Gobierno decretara un segundo estado de alarma, los centros de trabajo habían recobrado una cierta actividad y la burbuja de emergencia del teletrabajo se había desinflado un poco. Pues si entre los meses de abril y junio el 16,2% de los ocupados ejercía desde su casa más de la mitad de la semana; entre julio y septiembre dicho porcentaje bajó hasta el 10,3%. Las nuevas medidas restrictivas decretadas durante las últimas horas provocarán, presumiblemente, un repunte de esta tendencia.  

Paro descontrolado

El virus está empujando el paro al alza. Entre julio y septiembre las colas (semi virtuales) del SEPE crecieron en 354.900 personas, hasta los 3,7 millones de desempleados. O lo es que lo mismo, una tasa de paro del 16,3%. No era tan alta desde el 2017. La pandemia ha barrido en dos trimestres dos años de recuperación del empleo, todavía con heridas de la crisis financiera de hace una década.

Los jóvenes se confirman una estadística más como uno de los colectivos más castigados. Entre la franja de edad de los 20-24 años, el paro ha subido en el último año del 29% al 37%. Y los parados de larga duración siguen sumando nuevos miembros (1,3 millones en total), aunque su peso sobre el total de desempleados se ha visto diluido debido al flujo de nuevos parados. Y gran parte de la precariedad que España arrastra desde la última crisis se está acentuando en la presente, pues el número de hogares que tienen a todos sus miembros activos en paro sigue creciendo y este trimestre sumó 23.900, hasta un total de 1,1 millones. De estos, 308.800 son unipersonales. 

Catalunya supera el medio millón de parados

Catalunya ha sido el territorio que mejores cifras, en términos absolutos, ha registrado este tercer trimestre en cuanto a creación de empleo. Destinos con potencial turístico, como Baleares o Cantabria, han registrado los mayores aumentos de ocupación en términos relativos. El destino isleño, especialmente tocado en meses anteriores por el cerrojazo al turismo extranjero, ha sido la autonomía que más ha crecido de un trimestre al otro (el 12%, cuatro veces por encima de la media). Catalunya, por su parte, sumó 96.400 nuevos ocupados respecto al segundo trimestre.

En términos de paro, este se subió en las cuatro provincias catalanas en 33.600 personas, superando la cota del medio millón y situándose en los 506.600 parados. Una tasa del 13,2%; tres décimas por debajo de la media española. "A final del año es más probable que estemos como en primavera", ha vaticinado el secretari general de Treball, Josep Ginesta, en rueda de prensa. Catalunya ha sido la tercera comunidad autónoma en la que más ha aumentado el paro respecto al trimestre anterior, por detrás de Andalucía (+143.800) y Canarias (+47.800).

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