27 sep 2020

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Crisis del covid

Alemania, entre la ola de quiebras y la 'economía zombie'

El empresariado teme que la dependencia sostenida en ayudas públicas reste productividad a las compañías alemanas

Andreu Jerez

Un trabajador de un restaurante en Berlín reorganiza las mesas, ante la falta de clientes.

Un trabajador de un restaurante en Berlín reorganiza las mesas, ante la falta de clientes. / Fabrizio Bensch (Reuters)

Alemania se dirige hacia una oleada de cierre de empresas. Al menos es lo que vaticina la agencia Creditreform para la locomotora económica europea durante el último trimestre de este año. Esa ola de cierres es, paradójicamente, considerada algo positivo por la agencia de cálculo de riesgo empresarial. "No es deseable que caigamos en una 'economía zombie' en la que compañías insolventes sean mantenidas en vida de manera artificial", dijo recientemente Volker Ulbricht, el director ejecutivo de la agencia de cálculo de riesgo económico, haciendo referencia al despliegue de ayudas públicas por parte del gobierno federal alemán a raíz de la crisis desatada por la pandemia.

El consejero delegado de Deutsche Bank, Christian Sewing, también utilizó esta misma semana la palabra "zombie" para alertar de la aparentemente excesiva dependencia de subsidios estatales que están desarrollando empresas alemanas de los sectores más golpeados por las restricciones para frenar el avance del coronavirus. De mantenerse esa dependencia durante mucho tiempo, asegura Sewing, ello podría tener "efectos graves sobre la productividad" de la economía alemana.

Olaf Scholz, vicecanciller federal, ministro federal de Finanzas y desde hace unas semanas candidato oficial socialdemócrata a la cancillería, lo ve de otra manera. Scholz, uno de los principales defensores y gestores de los programas de ayudas públicas a las empresas privadas, considera puras especulaciones las proyecciones de Creditreform y del mayor banco privado de Alemania. Antes las advertencias del sector financiero, el amo de llaves de la caja pública alemana responde que el gobierno federal sabe muy bien lo que está haciendo con las ayudas al sector privado y también con la ampliación de programas de reducción de jornada, financiada con dinero público y la principal herramienta de Berlín para evitar una ola de despidos.

Cultura, deporte y ocio

Haciendo valer su condición de estado federal, Alemania evitó desde el inicio de la pandemia combatir la expansión del virus con medidas idénticas para todo el territorio. Además, sólo algunas regiones con altas cifras de contagios estuvieron sometidas a un confinamiento estricto. La mayor parte del país, con cifras moderadas de muertos, no se vio afectado por medidas tan drásticas como las aplicadas en España o Italia.

Las restricciones de la vida social y de la actividad económica han sido, sin embargo, importantes y están teniendo un impacto real en el PIB del país, que cayó el 9,7% en el segundo trimestre del año. El ministerio federal de Economía cree que Alemania cerrará 2020 con una contracción del 5,8%, menos de lo proyectado al inicio de la crisis sanitaria.

Según Creditreform, tres son los sectores económicos más afectados en Alemania por las medidas restrictivas: la industria cultural, la deportiva y la del ocio, con especial acento en el turismo. Dada la excepcionalidad del momento, el gobierno alemán decidió interrumpir hasta finales del próximo septiembre la obligación de las empresas de anunciar una petición de suspensión de pagos en caso de no poder hacer frente a sus responsabilidades financieras. Esa es precisamente una de las razones que lleva a Creditreform a vaticinar una oleada de quiebres empresariales durante los tres últimos meses de este año en la mayor economía de la Unión Europea.

"Desde el pasado marzo, hemos perdido el 100% de nuestros ingresos", reconoce a EL PERIÓDICO Janina Alva Silva, propietaria de Baden, una pequeña agencia de viajes situada en el centro de Berlín. Baden es un claro ejemplo del impacto de la pandemia en las pymes en el sector turístico alemán. Alva Silva no tiene dudas de qué ocurrirá si la situación se mantiene como hasta ahora: "Sin las ayudas del gobierno federal, hace tiempo que habríamos cerrado. Si no recibimos más ayudas públicas ni recuperamos reservas de viajes, entonces quebraremos el próximo diciembre como muy tarde".