27 sep 2020

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Empleo

Los trabajadores afectados por ertes bajan por primera vez del millón

Tres de cada cuatro empleados suspendidos ya se han reincorporado a sus puestos de trabajo

Gabriel Ubieto

Mesas vacías en una terraza de la calle de Enric Granados, el viernes 17 de julio.

Mesas vacías en una terraza de la calle de Enric Granados, el viernes 17 de julio. / FERRAN SENDRA

La economía española continúa su proceso de recuperación tras los primeros efectos del virus y cinco meses después de declararse el estado de alarma los trabajadores afectados por un erte bajan por primera vez del millón. Más de 3,4 millones de empleos llegaron a estar en suspensión en los momentos más restrictivos del confinamiento. Desde ese abril el calor del verano, la época más prólífica tradicionalmente para las contrataciones, y una exigua temporada turística han acompañado este proceso de reactivación, en el que tres de cada cuatro ya se han reincorporado a sus puestos. Un total de 959.000 trabajadores continúan en erte en la segunda semana de agosto, tal como ha hecho público este martes el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luís Escrivá, a través de su cuenta de Twitter.

El ritmo de salida de los trabajadores afectados por un erte se ha mantenido en la primera semana de agosto respecto al volumen que registró en julio, pese a que tradicionalmente agosto es un mes de menor creación de empleo. Cerca de 32.000 empleados de media abandonaron su expediente de suspensión para reincorporarse a la actividad en la primera semana de agosto.

El sector de la restauración y vinculado al servicio de bebidas es el que continúa como más afectado por los cierres, de momento, temporales. El mes de julio cerró con un total de 205.358 trabajadores suspendidos de empleo y sueldo por uno de estos expedientes; seguido por el sector de los alojamientos, con 142.982 empleados suspendidos. La pobre temporada turística, con un julio en el que España registró un descenso del 97% de visitantes extranjeros, explica parte de esos altos índices de suspensión. 

Una de las principales incógnitas que se ciernen sobre la estadística de los ertes es cuántos de los trabajadores que actualmente están afectados saldrán de los mismos para acabar en el paro. El porcentaje de salidas a la inactividad, no de vuelta al empleo, se situaba a principios de agosto en el 5%; según datos ofrecidos por el ministerio de Escrivá. Es decir, prácticamente uno de cada 20 trabajadores afectados por un erte abandonaba el mismo para acabar en el desempleo.  

Dicho porcentaje podría escalar una vez comiencen a salir el millón de trabajadores que continúan actualmente en erte y que, por sectores y debido a la acumulación de un mayor tiempo en la inactividad, pueden encontrar más dificultades para reengancharse a la actividad. La hipotética cuarta prórroga de los ertes de la covid, que actualmente negocian Gobierno, patronal y sindicatos con vistas al 30 de septiembre, condicionará la reactivación de parte de esas empresas.

El 75% de las empresas de automóviles recurrieron a un erte 

La figura de los ertes ha sido más recurrente en unos sectores que en otros, dependiendo de la afectación de la pandemia sobre cada línea de producción. Junto a la hostelería o la restauración, uno de los sectores que con más intensidad ha recurrido a un expediente de suspensión para hibernar sus operaciones durante el virus ha sido el de la automoción. Así lo recoge un estudio de la consultora Randstad publicado este martes, que señala que el 75% de las firmas del sector en España han presentado un erte en los últimos meses. La media, en el global de la economía, fue del 49%.

Y es que la alta dependencia del comercio exterior, especialmente de los mercados asiáticos, y la especialización de los proveedores internacionales dejaron una alta afectación en las líneas de montajes españolas. En España, el segundo mayor productor de coches de toda Europa, únicamente el 4% de las compañías del sector no vieron su actividad distorsionada durante los primeros compases de la pandemia; según cifras recopiladas por Randstad.

No solo han recurrido con mayor ahínco a los ertes, sino que la destrucción neta de ocupación también ha sido mayor en dicho sector que en el global de la economía. Y es que los datos del segundo trimestre del año muestran que las empresas dedicadas a la fabricación de vehículos emplearon a 213.100 personas, el 4,1% menos que el primer trimestre del año, cuando fueron 222.200. La pandemia está agravando la pérdida de empleo que el sector ya arrastraba en los trimestres anteriores, pues, hace dos años, el segundo trimestre del año cerraba con más de 25.000 ocupados más. 

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