07 ago 2020

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Informe de la OCDE

El impuesto de sociedades ha bajado más de una cuarta parte desde el 2000

En España el tipo del tributo ha pasado del 35% en el inicio del siglo al 25% actual

La OCDE constata que los beneficios de 4.000 multinacionales se declaran en países distintos de donde se producen

Rosa María Sánchez

El secretario general de la Organizacion para la Cooperacion y el Desarrollo Economico (OCDE),  Angel Gurría, en una imagen de archivo. 

El secretario general de la Organizacion para la Cooperacion y el Desarrollo Economico (OCDE),  Angel Gurría, en una imagen de archivo.  / EFE Mario Guzman

El tipo que se aplica al impuesto de sociedades se ha reducido de media en más de una cuarta parte entre 2000 y 2020 en 119 países o jurisdicciones analizadas por la OCDE, y en una docena de ellas la fiscalidad de las empresas por sus beneficios es nula.

En este periodo, el tipo del impuesto ha pasado de una media del 28% en el 2000 al 20,6% en el 2020, según el informe sobre este tributo que ha publicado la OCDE este miércoles. En el caso de España, el tipo nominal de Sociedades ha pasado del 35% al 25% en este periodo, lo que significa un descenso del 28%

España, con un tipo nominal del 25% en sociedades se sitúa en línea con la media de los países de la OCDE (24%), ligeramente por encima, y un tipo efectivo en el entorno del 18,5%. España es uno de los países donde el impuesto de sociedades representa un menor porcentaje respecto del total de ingresos tributarios (en torno al 7%, frente a una media del 9,3% en la OCDE). En relación al PIB, los ingresos por sociedades se sitúan en España en torno al 2,3% del PIB (con datos del 2017), frente al 4,7% alcanzado en el 2008 y la media del 3% en la OCDE.

Casi 4.000 multinacionales

El informe de la organización de países desarrollados, además, se detiene en la tributación de casi 4.000 empresas multinacionales, con sede en 26 jurisdicciones y que operan en más de 100 países de todo el mundo y constatan que no siempre se declaran los beneficios donde se obtienen sino allí donde la tributación es menor.

"Existe una desalineación entre el lugar donde se informa de las ganancias y el lugar donde se producen las actividades económicas", señala el informe. Los grupos de empresas multinacionales declaran en determinadas jurisdicciones de baja tributación "una participación relativamente alta de las ganancias en comparación con su participación de los empleados y sus activos tangibles".

Este es el primer informe de la OCDE sobre el impuesto de sociedades es que incorpora información "país por país" del negocio y la actividad de las multinacionales con la que han colaborado 26 países. Entre ellos no se encuentra España, a pesar de haber elaborado su informe relativo al 2016, por el diferente tratamiento de los datos entre el trabajo español y el del organismo. Los datos corresponden al 2016 y su análisis forma parte del 'proyecto BEPS' de la OCDE, contra la erosión de las bases imponibles de las empresas que buscan eludir el pago de impuestos.

En los informes 'país por país', las grandes empresas multinacionales deben aportar datos sobre sus ganancias, activos físicos, empleados y pago de impuestos de cada uno de los territorios donde operan.

En este primer análisis (correspondiente a un solo ejercicio, el 2016), la OCDE ha detectado que los ingresos por empleado tienden a ser más altos cuando las tasas del impuesto son cero y en los territorios donde solo se ubican las sedes (hubs de inversión). Se constata, además, que la actividad de la multinacional difiere según el territorio en el que opera, dominando la simple "tenencia de acciones y otros instrumentos de patrimonio" en los hubs de inversión. 

En resumen, este primer análisis constata "la existencia del comportamiento BEPS" (erosión de bases imponibles para eludir impuestos) y, según la OCDE, "refuerza la necesidad" de seguir abordando este problema mundial también desde "los desafíos derivados de la digitalización" de las multinacionales.

Tendencias en sociedades

En el análisis sobre el impuesto sobre sociedades en el mundo, la OCDE constata la tendencia al recorte de tipos, desde el 2000. En ese periodo se produjeron caídas en el impuesto de sociedades en 88 jurisdicciones, mientras hubo incrementos en 6 y en las 15 restantes no se produjeron cambios.

Las subidas se produjeron en Andorra, Chile, Hong Kong, China, India, las Maldivas y Omán. En dos de esos casos, se partía de un tipo 0: Andorra, que pasó al 10 % en 2012; y Omán, que subió de golpe al 15 % en 2011. En Chile, el incremento fue, como en Andorra, de 10 puntos porcentuales (hasta el 25 %).

En el extremo opuesto, en las Islas Vírgenes, Guernesey, Jersey y la Isla de Man se redujo el impuesto de sociedades de tipos que estaban por encima del 10 % al 0 %. Las mayores rebajas del tipo impositivo, de 20 o más puntos porcentuales, se constataron en Aruba, Barbados, Bosnia Herzegovina, Bulgaria, Alemania, Gernesey, Jersey, la Isla de Man y Paraguay.

Mientras en 2000 había 13 jurisdicciones con una tasa superior o igual al 40 %, 20 años más tarde solo quedaba en ese grupo India (con un 48,3 %, lo que incluye una tasa por la distribución de dividendos).

El impuesto de sociedades en 2017 representaba un 14,6 % del total de los ingresos fiscales en las 93 jurisdicciones para las que existe esa estadística, cuando suponía el 12,1 % en 2000. Si se pone en relación con el producto interior bruto (PIB), ese impuesto que grava los beneficios de las empresas pasó del 2,7 % en 2000 al 3,1 % 20 años más tarde.