Previsiones

Esade prevé una caída del PIB del 10% en 2020 y un alza del 7% en 2021

La escuela de negocios considera que la crisis "va a ser más dura" en España por la dependencia de los servicios

Ambiente con terrazas abiertas en la rambla de Catalunya.

Ambiente con terrazas abiertas en la rambla de Catalunya. / MARTA PÉREZ / EFE

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Efe

La escuela de negocios Esade ha suavizado sus previsiones económicas derivadas de la pandemia de la Covid-19, ya que espera una caída de la economía superior al 10% este año, para lograr un repunte en 2021 de entre el 6 % y 7 %. En la presentación de su "Informe Económico y Financiero" de julio, Esade ha mejorado las anteriores previsiones que publicó el pasado mes de mayo, cuando esperaba un desplome de la economía del 15% este año, para rebotar y llegar a crecer un 12% el que viene.

La evolución de la economía será peor en el segundo trimestre que en el primero (cuando se contrajo un 5,2%), si bien tendrá una "ligera mejoría" en el segundo semestre con "un repunte incierto", que se vería afectado por un nuevo confinamiento o el descubrimiento de una vacuna o tratamiento eficaz.

Estas previsiones, que contemplan un déficit superior al 10% y una deuda del 115 % del PIB en 2020, están elaboradas en un escenario de "repuntes puntuales, pero sin un confinamiento estricto", según ha explicado este miércoles el director del informe y subdirector de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada Fedea, Jose Ignacio Conde-Ruiz. 

"La crisis va a ser más dura" en España que en otros países europeos, ha señalado, debido a su modelo de crecimiento orientado al turismo, hostelería, ocio y transporte, su tejido empresarial formado mayoritariamente por pymes, su mercado laboral precario y dual con un alto porcentaje de trabajadores temporales y su menor capacidad de respuesta fiscal. 

Es importante "deshibernar la economía y hacer un puente entre prepandemia y postpandemia", ha indicado Conde-Ruiz, quien ha considerado que la desescalada de los expedientes de regulación temporal de empleo (erte) debería haber incentivado más la salida de trabajadores e introducido más flexibilidad a la hora de volver a incorporarlos en caso necesario. "No debes obligar a salir, porque puedes generar insolvencia en las empresas, pero sí proporcionar incentivos generosos para que no tengan miedo a hacerlo y con flexibilidad total para volver a entrar", ha añadido.

'Ni subir ni bajar impuestos'

Conde-Ruiz considera que, antes o después, el Gobierno deberá afrontar los problemas de solvencia en empresas, proporcionando medidas de reestructuración de deuda, planteando colaboraciones público-privadas y facilitando las fusiones, pero protegiendo el mercado único. A su juicio, la política económica no debe añadir incertidumbres, por ejemplo anunciando sin concretar subidas de impuestos porque pueden retrasar decisiones de reactivación. 

"Creo que no hay que bajar ni subir impuestos este año", ha dicho, al tiempo que ha dejado claro que España deberá llevar a cabo una reforma fiscal en torno a 2022, una vez se recupere el nivel de producción previo a la crisis, y ha deseado que ésta sea fruto de un gran pacto político de los grandes partidos. Esta reforma, ha dicho como ejemplo, no debería elevar mucho más el impuesto de sociedades, que está en línea con el de países del entorno, pero sí cerrar los "agujeros de las bases imponibles", revisando deducciones, beneficios y exenciones fiscales.

Nueva fiscalidad

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También ha apostado por avanzar en una nueva fiscalidad para multinacionales y empresas digitales, con una unificación de bases impositivas a nivel europeo y no elevarlas en España unilateralmente, porque se logra la deslocalización. Algo contraproducente, ha añadido, "justo ahora que puede haber acercamiento de fabricas al consumidor y España debe estar bien colocada para este tipo de inversiones". 

Para Conde-Ruiz, será decisivo de cara a un aumento de la necesaria inversión pública el fondo europeo de recuperación económica que se aprobará este verano y que, ha confiado, en que se desarrolle vía transferencias en mayor medida que vía créditos.