28 may 2020

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TENDENCIAS

Aparcamientos, obligados a reinventarse tras el coronavirus

La patronal del sector confía en una mayor utilización del vehículo privado en los próximos meses

Las transformación en zonas de almacenaje para mensajería y párking para coches de alquiler, principales tendencias

Eduardo López Alonso

En amarillo, las zonas de recepción de paquetería en un aparcamiento de Saba. 

En amarillo, las zonas de recepción de paquetería en un aparcamiento de Saba. 

Las firmas que gestionan aparcamientos en España afrontan el futuro tras la pandemia con el convencimiento de que tienen que reinventarse. Las crisis del coronavirus y el confinamiento de la población de las últimas semanas ha causado un socavón en las cuentas, vacío predominante en las plazas e impulso súbito de los nuevos usos de los espacios, que apuntan a consolidarse. Los estacionamientos urbanos subterráneos transitan ahora para convertirse en zonas de almacenamiento estratégico para la logística de última milla. Lugares de refugio para la distribución de productos comprados 'on line'. Las flotas de coches de alquiler tienen en los aparcamientos subterráneos un aliado de lujo para su expansión. Las compañías eléctricas también tienen vía libre para instalar puntos de recarga de vehículos. 

Mientras se van consolidando lo planes ya diseñados antes de la pandemia, las compañías de gestión de aparcamientos confían en un empujón para la actividad en los próximos meses, que debe seguir siendo el negocio principal. La Asociación Española de Aparcamientos y Garajes, Asesga, confirma el "previsible aumento de la utilización del vehículo privado, al menos en las primeras etapas de la desescalada y durante la vuelta a la nueva normalidad". "Ahora, más que nunca, se hace necesario la concienciación de todos para adaptarse con responsabilidad a los previsibles cambios en la manera de transportarnos y las variaciones que se puedan producir en los hábitos de la nueva movilidad", explican en Asesga.

Saba, como líder del sector, ejemplifica esos esfuerzos del sector por reinventarse ante los retos del futuro y las crecientes restricciones al tráfico de vehículos privados en las ciudades. En fuentes de esta empresa resaltan el gran valor de las localizaciones estratégicas de sus activos y su servicio "como agente integrado en la política y en la cadena de la movilidad de la ciudad y en plena coordinación con el resto de medios de transporte". Los servicios que se están potenciando y que se verán beneficiados todavía más en los próximos meses son el servicio de alquiler o de compartir vehículos. En el caso de Saba, por ejemplo, mantienen una quincena de acuerdos con operadores de alquiler de vehículos en ciudades de España, Italia y Chile. Este servicio se ofrece en 81 aparcamientos, con un total de 1.426 plazas de aparcamiento. Este ecosistema de movilidad compartida se está ampliando a otros medios de transporte unipersonales como bicicletas, motos eléctricas o patinetes eléctricos. 

Saba mantiene acuerdos con cinco operadores que ofrecen estos servicios en 33 aparcamientos y en un centenar de plazas (77 plazas de moto y 23 de coche). De momento, solo en España. Saba confiesa su "objetivo es convertir las plazas en microalmacenes organizados por barrios en grandes ciudades, para poder adaptarse, lo máximo posible, a los horarios del consumidor". 

Mensajería desde un aparcamiento de Saba.

Un área de actividad de gran potencial para los aparcamientos es lo que se engloba en la denominada logística de proximidad o microdistribución de paquetería. La idea es que los aparcamientos de las grandes ciudades sirvan como nodos de distribución desde los cuales se lleve a cabo el reparto de pequeñas mercancías con medios unipersonales y compatibles con los objetivos de movilidad sostenible en el ámbito urbano. Entre el 20% y el 30% de las emisiones de dióxido de carbono de una ciudad se producen en el último kilómetro del reparto de compras efectuadas por internet. 

En el marco de la estrategia de potenciar los aparcamientos para su uso como almacén de mercancías, se están instalando taquillas para 'e-commerce', que permiten recoger o devolver las compras 'on line'. Saba, por ejemplo, ofrece este servicio con cuatro operadores en 24 aparcamientos (20 en España y 4 en Italia). Actualmente negocia también con Amazon la instalación de  taquillas. El gigante estadounidense mantiene ya acuerdos con estaciones de servicio Repsol, restaurantes de Telepizza, centros comerciales Merlin y Unibail, supermercados DIA y trasteros OhMyBox. Existe consenso en el sector de que el sistema de taquillas de entrega puede ganar peso en un contexto de temor al contagio por coronavirus. 

Pasado el periodo del confinamiento, en el sector logístico son conscientes de que volverán a registrarse los efectos de la denominada 'logística absurda', por la que el 30% de las entregas de compras 'on line' fallan (el 18% requieren una segunda visita y el 12% son devoluciones). El almacenaje en zonas próximas al destino, como ofrecen las situadas en plazas de aparcamiento urbanas, puede ser una solución a esta ineficiencia en la entrega.