29 oct 2020

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COMERCIO

La gran distribución alerta de que retrasar la apertura comercial pone en riesgo 5.000 empleos

La patronal Anged propone que abrir o no dependa de las medidas de seguridad que aplique cada establecimiento y no su tamaño

Eduardo López Alonso

Fachada de El Corte Inglés, cerca de la plaza de Francesc Macià.

Fachada de El Corte Inglés, cerca de la plaza de Francesc Macià. / ALBERT BERTRAN

La decisión del Gobierno de aplazar dos semanas más -hasta al menos el 25 de mayo- la apertura de los grandes establecimientos comerciales pone en riesgo al menos 5.000 empleos, según advirtió este lunes la patronal del sector Anged. El sector considera que los dos meses de tiendas cerradas, con cerca de 100.000 empleados en situación de expediente de regulación temporal de empleo (erte) y problemas operativos y de liquidez muy severos, van a causar una caída de las ventas en algunas categorías comerciales de entre el 25% y el 50% este año. Las exigencias de seguridad que se prevén en los próximos meses auguran ajustes de plantilla y nuevas formas de venta todavía por diseñar. 

Las grandes cadenas de distribución aseguran que están conjuradas en hacer frente a la pandemia pero discrepan del método para flexibilizar la actividad económica, que en fase 1 prevé que puedan abrir solo los comercios de menos de 400 metros cuadrados. "No compartimos la discriminación en la reapertura de tiendas por tamaño que ha fijado el Gobierno. Las razones sanitarias y de seguridad de empleados y clientes deben ser los únicos motivos que determinen la reapertura", puntualizan en Anged, que recuerdan que las empresas de distribución han demostrado en las últimas semanas su capacidad de adaptación ante el brote del covid-19. Lo que proponen es que sea posible la apertura de cualquier tienda que cumpla los requisitos necesarios de distanciamiento social, aforo, prevención e higiene requeridos por la autoridad sanitaria.

La patronal Anged recuerda que el cierre de hipermercados y centros comerciales mantiene bloqueada una cadena de valor que genera 30.000 millones de euros anuales de facturación para la industria española y los servicios, en su mayoría para pymes. Por ello, el efecto multiplicador del cierre comercial puede ser todavía mayor.