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Reino Unido esquiva la recesión pero se ralentiza

La economía crece al menor ritmo, el 1%, la menor expansión desde el primer trimestre del 2010

El Periódico

Banderas britanicas y europeas en Londres.

Banderas britanicas y europeas en Londres. / HENRY NICHOLLS/ REUTERS

El PIB del Reino Unido registró un crecimiento del 0,3% en el tercer trimestre, después de haber retrocedido un 0,2% en los tres meses anteriores. Esquiva de esta forma la entrada en recesión técnica la segunda mayor economía de la Unión Europea, según reflejan los datos de la primera estimación publicada por la Oficina Nacional de Estadística (ONS). "El PIB creció de manera regular en el tercer trimestre, principalmente por un fuerte mes de julio", explicó un portavoz de ONS, destacando los resultados registrados en los servicios y la construcción, mientras que las manufacturas registraron una contracción de la actividad.

En este sentido, entre los meses de julio y septiembre los servicios crecieron un 0,29% y la construcción un 0,04%, mientras que la agricultura no creció y las manufacturas cayeron un 0,01%.

No obstante, en la comparativa interanual, el PIB del Reino Unido creció un 1% en el tercer trimestre del año, su menor expansión desde el primer trimestre de 2010. "Mirando el panorama del último año, el crecimiento se ralentizó hasta su menor ritmo en casi una década", añadió la oficina estadística británica.

Señales de preocupación

Los medios británicos consideran que los datos de hoy arrojan algunas señales de preocupación para el primer ministro y su canciller, Sajid Javid. Gran parte del crecimiento del tercer trimestre se produjo en un julio fuerte, antes de que la economía se desacelerara en septiembre. Las cifras mensuales son más volátiles que las medidas a largo plazo, pero la Oficina Nacional de Estadísticas dijo que el impulso subyacente en la economía del Reino Unido "muestra algunos signos de desaceleración". El producto interno bruto (PIB) se contrajo un 0,2% en el segundo trimestre del año y una mayor contracción entre julio y septiembre habría significado una recesión y habría asestado un duro golpe a las esperanzas de Johnson de asegurar una victoria en las elecciones generales del próximo mes, destaca 'Independent'.

Los sectores de servicios y construcción aportaron contribuciones positivas al crecimiento del PIB, a pesar de las encuestas recientes que indicaron que arrojaban un crecimiento plano o se contraían. Un portavoz de Estadística dijo: “Los servicios nuevamente lideraron el camino con la construcción que también evolucionó bien. La actividad industrial, aunque las caídas en la mayoría de las industrias fueron compensadas por la producción de automóviles que se recuperó tras los cierres de abril"

"Con las elecciones a menos de cinco semanas de distancia, claramente esta no es la buena noticia que el Gobierno podría haber esperado", dijo Ruth Gregory, economista senior del Reino Unido en Capital Economics. "Y es probable que haya una mayor debilidad en el cuarto trimestre: hemos registrado un aumento del 0,2% en el cuarto trimestre. A menos que la incertidumbre del 'brexit' se desvanezca y se produzca un impulso fiscal, esto podría hacer que el Banco de Inglaterra esté más inclinado a reducir las tasas de interés en poco tiempo", destaco el analista. 

Reducción de la calificación

Las cifras se producen después de que la agencia de calificación Moody's advirtiera que podría reducir la calificación crediticia del Reino Unido porque: "La creciente inercia y, a veces, la parálisis que ha caracterizado el proceso de formulación de políticas de la era del 'brexit' ha ilustrado cómo la capacidad y la previsibilidad que tradicionalmente han distinguido al Reino Unido en el marco institucional ha disminuido".

Moody's agregó: "La disminución de la fortaleza institucional parece ser de naturaleza estructural y es probable que sobreviva al 'brexit' debido a las profundas divisiones dentro de la sociedad y el panorama político del país". La semana pasada, dos de los responsables de política monetaria del Banco de Inglaterra manifestaron su propia preocupación por las perspectivas económicas de Gran Bretaña al votar inesperadamente para reducir las tasas de interés del 0,75% al 0,5%. 

Aunque el banco central finalmente mantuvo los tipos, los dos miembros externos del Banco de Inglaterra (Michael Saunders y Jonathan Haskel) votaron inesperadamente a favor de bajarlos por las señales de una desaceleración económica más profunda. Saunders y Haskel dijeron que su cambio de postura se debió a la reducción de las ofertas de empleo, lo que sugería que el mercado laboral estaba cambiando, y a los riesgos a la baja de la economía mundial y del 'brexit'.