Reacción de los mercados

Envidia de la prima portuguesa

La prima de riesgo de la deuda pública española empeora ligeramente tras el 10-N

Los mercados financieros premian la estabilidad política lusa y afean la incertidumbre española

Imagen de la Bolsa de Madrid durante la jornada del 11 de noviembre del 2019.

Imagen de la Bolsa de Madrid durante la jornada del 11 de noviembre del 2019. / EFE / Guillén

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Rosa María Sánchez

Los mercados financieros han recibido sin aspavientos los resultados de las elecciones generales del 10 de noviembre. La bolsa se mantuvo plana a lo largo del lunes (con leves pérdida en la mañana, antes de cerrar con un insignificante descenso del 0,06%%). Tampoco fue muy relevante la variación experimentada en la prima de riesgo (diferencia entre el tipo de interés de la deuda pública española a 10 años y la alemana), que subió 1,2 puntos básicos hasta los 66,80 puntos. Este ligero movimiento, sin embargo, ensancha un poco más la brecha entre España y Portugal, un país cuya deuda a 10 años pasó a tener un tipo de interés inferior al del bono español desde el 4 de octubre pasado, en premio a la estabilidad política lograda por el país luso tras sus elecciones generales del mes pasado.

En España, la evolución de la prima de riesgo no es alarmante. El tipo de interés del bono español se mantiene en el entorno del 0,42%, sin alejarse apenas del mínimo histórico del 0,1% del pasado 16 de agosto. Resulta llamativa, sin embargo, la diferente evolución de las últimas semana, con una prima de riesgo a la baja en la estable Portugal y con ligeras tensiones al alza en la políticamente inestable España.

La clave está en Europa

La agencia de calificación de riesgo DBRS -la única cuyos servicios están contratados por el Ministerio de Economía español- expresó su preocupación por la inestabilidad política que auguran los resultados electorales del 10-N en un contexto de desaceleración económica, con una elevada tasa de paro, la reforma pendiente del sistema de pensiones y la tensión política en Catalunya.

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Con todo, "es importante destacar que, independientemente del resultado, esperamos que el próximo Gobierno respete y opere dentro del marco fiscal de la Unión Europea, y que mantenga la tendencia mejorada en las métricas españolas de déficit y deuda a PIB”, afirmó Javier Rouillet, vicepresidente de la división de ratings soberanos de DBRS.

Los analistas de Natixis, se mostraron más pesimistas. Para ellos, los resultados electorales son el reflejo de "una terrible crisis de representación y una profunda desconfianza de los españoles”, según Philippe Waecther, economista jefe de Ostrum AM (gestora de NATIXIS IM). “El principal riesgo de esta situación a corto plazo es un impacto negativo en el crecimiento”, advirtió, ya que “si finalmente se materializa la imposibilidad de formar un Gobierno, eso será negativo para los mercados. Existe un riesgo para el crecimiento y un riesgo de coherencia a largo plazo de la política económica”. Según este economista, “podemos dar gracias al Banco Central Europeo por haber adoptado un nuevo QE (compra de deuda) para limitar el impacto de la incertidumbre política en los mercados”.