Ir a contenido

Condiciones de vida

Catalunya mantiene su riqueza en una Europa polarizada tras la crisis

El PIB per cápita de los catalanes persiste como el cuarto más elevado de toda España

Las desigualdades entre las regiones más ricas del norte y las más pobres del sur y el este se acentúan

Gabriel Ubieto

La 'city' de Londres se erige tan alta entre los edificios de la metropolis británica como grandes son las diferencias de renta entre los europeos más pudientes y aquellos que concentran las rentas más bajas. La región de Inner London West, que engloba barrios como el 'hipster' Camden, el residencial Chelsea o el parlamentario Westminster, repitió en el 2017 como la región europea con mayor renta per cápita, con 188.000 euros anuales brutos por habitante, según revelan los datos de Eurostat publicados este martes. Una proporción casi seis veces mayor que la de Catalunya (33.100 euros), que repite como la cuarta región de España más rica en una Europa que una década después de la crisis deja una fotografía marcada por un aumento de las desigualdades.

En España, de las 17 comunidades autónomas únicamente cinco (Madrid, País Vasco, Navarra, Catalunya y Aragón) atesoraron en el 2017 una riqueza por habitante superior a la de la media de la Unión Europea, que fue de 30.000 euros anuales. La comparativa de la última década, con la gran recesión de por medio, deja fuera a las Islas Baleares y La Rioja, que antes del estallido de la crisis vivían con más recursos que la media de europeos. 

Pese a que Catalunya mantuvo esa cuarta posición en la clasificación territorial española, su renta per cápita evolucionó a un ritmo inferior al que lo hizo la media europea. Si esta creció entre el 2007 y el 2017 el 14,9%, la catalana hizo lo propio al 4,7%. Y como Catalunya, un total de 174 de las 343 regiones que permiten la comparativa (Eurostat carece de datos en el 2007 de algunas regiones) avanzaron a un ritmo inferior a la media. 

Capitales ricas, provincias pobres

Las rentas más bajas diez años después del estallido de la crisis siguen concentrándose en el Este de Europa, en los países del antiguo bloque soviético y que más tardaron en unirse al hoy club de los 28. En estos la división entre la capital y el resto del país fue contudente, ya que mientras la primera superó con creces la media europea, el resto del país permanecía con registros muy por debajo. Es el caso de Bucarest (Rumanía), Praga (República Checa) o Varsovia (Polonia).

Y, pese a ser uno de los fundadores de la Unión, Francia revela de manera algo más contenida dicha tendencia. En este país únicamente hubo dos regiones en el 2017 que acumularon una renta por encima de la media europea y fueron la Île de France (París) y la de Rhône-Alpes. 

En las mediterránes Italia y España la división norte-rico y sur-pobre permanece y se refuerza una década después del 'crash' financiero. En el país transalpino Lazio (Roma) ejerció como bisagra entre un sur que de forma unánime dio fe de registros de renta per cápita por debajo de la media y el norte de la Toscana, el Veneto o la Lombardía de lo contrario.  

La Sagrada Familia, pese a ser el monumento modernista más visitado de Barcelona, no sería la opción más cara cerca de la que comprar una vivienda.

La Sagrada Familia, pese a ser el monumento modernista más visitado de Barcelona, no sería la opción más cara cerca de la que comprar una vivienda. / ELISENDA PONS