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pronósticos

Draghi alerta de una ralentización más pronunciada en la Eurozona

El presidente del Banco Central Europeo advierte en su despedida de la Eurocámara que no ve signos de repunte

Silvia Martinez

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE. / GETTY IMAGES / SEAN GALLUP

La primera vez que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, compareció ante la comisión de asuntos económicos de la Eurocámara, en diciembre de 2011, la crisis y la inestabilidad financiera empujaban a la zona euro hacia una segunda recesión. Ocho años después, el italiano se ha despedido de esta institución  –el 1 de noviembre le sustituirá la francesa Christine Lagarde- defendiendo el último paquete de estímulos aprobado hace diez días por el consejo de gobierno del BCE y reclamando una “contribución decisiva” de la política fiscal que complemente la eficacia de la política monetaria.

"Cuando el consejo de gobierno se reunió hace dos semanas, se enfrentó con una desaceleración más rápida y extensa de lo previsto, riesgos a la baja más persistentes y un nuevo retraso en la convergencia de la inflación hacia nuestro objetivo. Así que una respuesta fuerte de la política monetaria era indispensable", ha justificado ante una audiencia que le ha ofrecido una placa de recuerdo como despedida. Es más, pese a las críticas de eurodiputados y algunos de sus colegas banqueros, el todavía presidente del BCE ha recordado que la entidad sigue dispuesta a actuar de nuevo y a utilizar todos los instrumentos a su alcance para evitar una recesión. 

Como telón de fondo, un panorama económico mucho más sombrío del pronosticado hace apenas unos meses, con una ralentización más rápida y prolongada, una inflación persistentemente por debajo del objetivo del 2% (la previsión apunta al 1,2% en 2019 y 1% en 2020), sin “signos convincentes de un repunte del crecimiento en un futuro próximo” y “con riesgos de crecimiento todavía inclinados a la baja”. 

Revisión a la baja

Concretamente, Draghi ha recordado que la entidad bancaria se ha visto obligada a revisar a la baja sus previsiones de crecimiento, al 1,1% en 2019 (seis décimas menos que lo estimado en diciembre del 2018), y al 1,2% en 2020 (medio punto por debajo), que el BCE atribuye esencialmente a la debilidad del comercio internacional en un entorno de incertidumbre debido a las políticas proteccionistas y factores geopolíticos.

“Estos factores cada vez pesan más en el sentimiento económico y, particularmente, en el sector industrial que está más orientado al comercio y expuesto a influencias extranjeras”, ha explicado el italiano apuntando hacia países como Alemania, “el país de la Eurozona más afectado por la desaceleración”. El banquero italiano, también ha explicado que hasta ahora el sector servicios ha conseguido librarse y mantener una posición de fortaleza pero ha alertado que “cuanto más dure la debilidad de la industria mayor será el riesgo de que otros sectores en la economía se vean afectados”.

Política acomodaticia

De ahí la decisión del consejo de gobierno de poner en marcha una nueva baja de tipos  de la facilidad de depósitos, para ayudar a mejorar las condiciones de préstamo de ciudadanos y empresas. Además, el BCE decidió reanudar el programa de compra de deuda a un ritmo de 20.000 millones mensuales a partir de noviembre y que se prolongarán el tiempo necesario. “En general, en vista de las perspectivas y las incertidumbres a las que nos enfrentamos, la política monetaria debe permanecer altamente acomodaticia por un período prolongado de tiempo”, ha vuelto a reiterar.

Durante su último diálogo monetario, Draghi también ha vuelto a reiterar que los países con margen fiscal deberían actuar y aquellos sin margen proseguir con las reformas estructurales. “No voy a entrar a identificar qué países tienen margen fiscal” pero “los países con margen de maniobra presupuestaria deberían actuar y los que tienen un alto nivel de deuda actual con prudencia”, ha recomendado. El italiano ha utilizado su última intervención ante la cámara para defender un instrumento presupuestario para la zona euro y ha urgido a completar la unión bancaria.