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600.000 turistas, colgados tras la quiebra del grupo de viajes Thomas Cook

El hundimiento de la compañía obliga al Reino Unido a una enorme operación de repatriación

La quiebra del turoperador deja una deuda superior a los 200 millones de euros para el sector turístico español

Sara Ledo/ Agencias

Empleados del Gobierno británico atienden, en el aeropuerto de Palma de Mallorca, a pasajeros afectados por la quiebra de Thomas Cook.

Empleados del Gobierno británico atienden, en el aeropuerto de Palma de Mallorca, a pasajeros afectados por la quiebra de Thomas Cook. / CATI CLADERA / EFE

Quiebra del gigante del turismo por excelencia. El grupo de viajes Thomas Cook entró ayer en suspensión de pagos después de fracasar en las negociaciones para mantener en auge el negocio. El segundo turoperador más importante del mundo y el más antiguo a nivel global podría haber dejado "colgados" a cerca de 22.000 empleados --9.000 en el Reino Unido— y 600.000 turistas en todo el mundo, de los cuales 150.000 son británicos, según Asociación de Aviación Civil británica (CAA).

El grupo de viajes Thomas Cook entra en suspensión de pagos. / PHIU NOBLE / REUTERS / VÍDEO: EFE

We are sorry to announce that Thomas Cook has ceased trading with immediate effect.

El que fue el pionero de los paquetes de viajes combinados en el mundo, además de como turoperador turístico, operaba como compañía aérea y propietario hotelero. Su quiebra supone el fin de las operaciones de su flota aérea, pero no las de su filial Thomas Cook Airlines Scandinavia, ni las de su filial alemana Condor y la mallorquina Thomas Cook Airlines Balearics que, por el momento, mantienen su actividad como empresas autónomas.

En el caso del Reino Unido, un número "sin precedentes" de británicos (150.000) estaba de vacaciones en estas fechas con el turoperador, por lo que el Gobierno ha puesto en marcha la que será la mayor repatriación de británicos desde la Segunda Guerra Mundial con "dócenas" de vuelos chárter gratuitos. Una operación que se calcula que podría tener un coste cercano a los 100 millones de libras, y que durará dos semanas, hasta el próximo 6 de octubre.

En el caso de España, la repatriación a Reino Unido se hará de las ciudades de Alicante, Almería, Girona, Reus, Ibiza, Menorca, Palma, Fuerteventura, Gran Canaria, Lanzarote y Tenerife. Según el Ministerio de Fomento, en la próxima quincena, las compañías Thomas Cook y Thomas Cook Scandinavia tenían programadas 525 operaciones en aeropuertos españoles, por lo que el cierre afectará a cerca de 114.000 pasajeros con destino u origen España (el 70% con conexión con el Reino Unido). 

Thomas Cook no ha podido asegurar los 200 millones de libras (unos 227 millones de euros) que necesitaba como fondos extra para garantizar su supervivencia. Después de un fin de semana de reuniones 'in extremis', a las que incluso trataron de poner su granito de arena varios hoteleros españoles, comandados por Iberostar y Cehat, proponiendo una quita de los importes pendientes para aplazar la deuda, finalmente no se llegó a tiempo para evitar el trágico desenlace: Thomas Cook puso ayer punto y final a 178 años de historia.

España, un socio fundamental

La quiebra del gigante británico supone un duro golpe para el turismo español, en especial para las islas. Las aerolíneas del grupo trajeron el año pasado a España a cerca de 3,6 millones de turistas, según las estadísticas de Aena, aunque la mayoría -1,68 millones- vinieron con el alemán Condor, que mantiene las operaciones. Pero, además, Thomas Cook cuenta con más de 50 hoteles en España (29 en Baleares, 20 en las Islas Canarias y 6 en la península), según su página web.

Según el presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), Juan Molas, el impacto económico del cierre del gigante británico deja una deuda superior a los 200 millones de euros para el sector turístico español en su conjunto.

Desde la Secretaría de Estado de Turismo, la titular del departamento, Isabel Oliver, advierte en declaraciones a EL PERIÓDICO que es "una situación muy complicada" para los turistas y la industria que valorarán este martes en una reunión con el sector para tratar de poner sobre la mesa "problemas y posibles soluciones".

Oliver añadió que, según la información facilitada por las comunidades autónomas, la jornada del lunes en España se ha desarrollado con "cierta normalidad" a pesar de que se cancelaron 46 vuelos (23 de ida y 23 de vuelta). "Se va desarrollando el plan de contingencia del Gobierno británico y estamos atentos a que se pueda desarrollar con normalidad para que los clientes en tránsito", aseguró Oliver. Según el ministerio de Fomento, en los próximos 15 días habría 525 operaciones afectadas con aerolíe

Canarias y Baleares, las más afectadas

Entre las comunidades autónomas más afectadas se encuentran Canarias y Baleares, en primer lugar, seguidas de Andalucía, Catalunya y la Comunidad Valenciana, según el Ejecutivo. De momento no hay cifras oficiales del total de afectados, pero se calcula que en Canarias hay entre 25.000 y 30.000 clientes afectados, mientras que en Baleares son cerca de 15.000, según la Secretaría de Estado de Turismo, aunque advierten de que hay mucho "baile de cifras". 

La compañía, que opera en 16 países y cuenta con 105 aviones y 200 hoteles y complejos hoteleros con su marca -según los datos de su web-, tenía previsto sellar esta semana un paquete de rescate con el conglomerado chino Fosun, estimado en 900 millones de libras (1.023 millones de euros), que fue retrasado por la exigencia de los bancos -como el RBS y el Lloyds- de contar con nuevas reservas de cara al invierno, que la firma no ha sido capaz de lograr.

El efecto de la caída de Thomas Cook no se ha hecho esperar en los mercados. Su principal competidor, el alemán Tui subió en la Bolsa de Londres un 6%, mientras Easyjet se alzó más de un 4% por efecto de la quiebra.

Reunión urgente entre el Gobierno, comunidades y el sector

La secretaría de Estado de Turismo ha convocado este martes a los consejeros de las principales comunidades autónomas afectadas – Baleares, Canarias, Catalunya, Andalucía y Comunidad Valenciana- y a la patronal de sector a fin de cuantificar los efectos del cierre de Thomas Cook y evitar por todos los medios la afectación.

El presidente de Cehat, Juan Molas, ha explicado a EL PERIÓDICO que su "batería" de solicitudes al Ejecutivo pasa por mantener la conectividad aérea en los territorios. Molas pedirá al Gobierno que Aena rebaje las tarifas aeroportuarias (alrededor de un 40%) en todos los aeropuertos afectados para que otras compañías "recojan" la caída de Thomas Cook; evitar la salida de Ryanair de las bases españolas de Girona, Lanzarote, Gran Canaria y Tenerife Sur e incentivar a las compañías españolas la conexión entre Gran Bretaña y España, sobre todo, en invierno. Además, pedirá incentivos fiscales y laborales en determinadas zonas, como rebajas en cuotas de la Seguridad Social y  un tipo de contrato laboral diferencial y concreto, para ayudar “a la supervivencia de las empresas”.