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MODA

Desigual mejoró los resultados el 22,1% hasta junio

El plan de transformación de la marca empieza a dar frutos tras un 2018 peor de lo esperado

Eduardo López Alonso

’Flag ship’ o tienda principal de Desigual en Barcelona. 

’Flag ship’ o tienda principal de Desigual en Barcelona. 

La firma de moda Desigual cerró el primer semestre del año con un ebitda (beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones) de unos 27,2 millones de euros, el 22,1% más que en el mismo periodo del año anterior. El plan de transformación de la marca, que comporta la potenciación de la venta 'on line', la mejora de la red de tiendas, el cambio en el diseño de producto y la potenciación de la actividad en el extranjero empieza a dar sus frutos. Desde el mes de julio, parte de la red de tiendas de Desigual se ha integrado en la red de envíos de productos comprados 'on line'. "Ahora ya es posible entrar en la web de Desigual y comprar un producto que esté físicamente en una tienda de Alemania", aseguró Alberto Ojinaga, director general de la compañía.

La asunción del 100% del capital por parte de Thomas Meyer y la renovación completa del consejo de dirección ha servido para dar un giro copernicano a la compañía que seguirá adelante en los próximos meses gracias a unas inversiones de 30 millones este año y una cantidad algo mayor el próximo. Esas inversiones se destinarán a la apertura de tiendas y la mejora de las colecciones de moda con la colaboración de diseños externos.

Desigual cerró el 2018 con una facturación de 654,6 millones de euros, el 14,3% menos que en el ejercicio anterior. El ebitda fue de 63,5 millones, el 10% sobre las ventas, con un resultado neto de 3,5 millones. 

En el 2019 el canal 'on line' ha pasado a ser del 14,1% de las ventas y se espera que llegue al 30% en un periodo de cinco años. 

El plan de transformación comportará también la racionalización de la red de tiendas. Actualmente, Desigual tiene 510 tiendas, de las que 386 son propias y 124 franquiciadas. Estas tiendas son variopintas, de entre 80 y 2.000 metros cuadrados. La cadena quiere que sus tiendas tengan habitualmente unos 300 metros cuadrados, estén situadas en vías comerciales de referencia en las principales ciudades y sean rentables. Está previsto el cierre de tiendas que no cumplan sus objetivos comerciales y esas premisas. "El plan de aperturas se ha frenado en Europa. No necesitamos tener tantas tiendas como en el pasado. En Barcelona tenemos 15 tiendas y eso no tiene sentido". En el 2018 se cerraron 31 tiendas, pero se abrieron otras 18. 

Según Ojinaga, el crecimiento futuro vendrá especialmente de la expansión del canal on line, que en su opinión llegará a ser un tercio del total en cinco años y del auge de las ventas en el extranjero, especialmente de Japón, que se ha convertido en el quinto mercado en importancia para la marca, con un crecimiento del 4,7% en el primer semestre. La firma abrirá en breve una tienda en Ginza y prevé abrir otras en las principales ciudades del país. La otra vía de desarrollo son los acuerdos con firmas generalistas con peso en internet. Es el caso de Zalando, que se ha convertido en un socio de excepción para canalizar las ventas en internet.