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Condiciones laborales

El trabajador industrial es el único que no ha perdido poder adquisitvo desde el 2008

El alza de los salarios en el segundo sector llega tras la destrucción de más de medio millón de empleos

Los catalanes han perdido el 6,6% de poder de compra en la última década, casi un punto más que la media española

Gabriel Ubieto

Trabajadores en la línea de montaje de la fábrica de Seat en Martorell.

Trabajadores en la línea de montaje de la fábrica de Seat en Martorell. / NURIA PUENTES

Los trabajadores del sector industrial son los únicos que pueden mirar una década atrás y afirmar que sus salarios no han perdido poder adquisitivo. De hecho, tal como muestran los datos de la encuesta anual de costes laborales, publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) este miércoles, sus sueldos han ganado el 1,8% de poder de compra; a diferencia del resto de sectores. El matiz está en que el sector secundario ha visto subir el salario medio tras la destrucción de más de medio millón de puestos de trabajo entre el 2008 y el 2018.

El salario bruto que las empresas pagaron de media en España cerró en el 2018 en los 23.003,2 euros anuales, lo que en 14 pagas serían 1.643 euros antes de impuestos.  Dicha cifra aumentó el 0,9% respecto al año pasado y acumula dos ejercicios consecutivos de incrementos. Un ritmo insuficiente para seguirle el ritmo a la inflación y que ha provocado que los trabajadores españoles hayan perdido de media el 5,7% de poder adquisitivo en la última década.

Los más damnificados han sido los empleados del sector servicios, que han perdido hasta el 7,4% de poder adquisitivo. Lo que en efectivo se traduce en 1.776 euros al año. Los profesionales de la construcción han sufrido menos, con una pérdida del 2,7% de poder de compra entre 2008 y el 2018; aunque con un cambio notable en la morfología del sector, que ha perdido 1,2 millones de ocupados en dicho periodo.  

Por tamaños de empresa, los trabajadores de las grandes compañías son los que más cobran (28.324 euros anuales brutos de media), pero también los que mayor porcentaje de poder de compra han perdido; concretamente el 7,5%. Las medianas empresas son las que menos han perdido, el 5,5%, y las pequeñas, donde peor se paga (18.762 euros anuales brutos de media), han perdido casi tanto como las más grandes, el 7,2%.

Catalunya, peor que la media

Si por sectores y tamaño de empresas el balance no es el mismo en la última década, por territorios tampoco. Catalunya ha sido una de las comunidades autónomas que ha perdido más poder adquisitivo que la media, concretamente casi un punto, el 6,6%. En el 2018 el salario bruto medio en Catalunya cerró en los 24.592,9 euros al año. Si hubiera evolucionado al mismo ritmo que la inflación, sería de 26.334,2 euros.

No obstante, Catalunya no ha sido el territorio donde los sueldos peor le ha seguido el ritmo al IPC. En muchas de las autonomías donde se concentran los salarios más bajos estos apenas se han movido. El caso más extremo es Andalucía, donde en 10 años el sueldo medio apenas ha subido 100 euros al año. Lo que ha provocado que el poder adquisitivo de sus trabajadores haya bajado el 10,9%. Casos similares han sucedido en Aragón (-9%), La Rioja (-8,8%) y Castilla y León (-7,8%).

En el lado contrario, las regiones que mejor han aguantado, a pesar de que las 17 autonomías han perdido de media poder adquisitivo, se han ubicado mayoritariamente en el norte. Asturias (-2,5%), Baleares (-2,5%) y Cantabria (-2,9%) han sido los territorios cuyos trabajadores menos poder de compra han perdido. No obstante, el País Vasco continúa siendo el territorio salarialmente más poderoso, con un sueldo bruto de 27.127,3 euros de media al año.