17 feb 2020

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Conflicto laboral

Los 'riders' de Telepizza van a la huelga por el salario mínimo

Los repartidores de la cadena de comida rápida denuncian que la empresa no ha actualizado sus tablas este 2019 y que el sueldo de algunos empleados no alcanza los 900 euros

Gabriel Ubieto

Manuel Lora, repartidor de Telepizza y delegado de UGT, explica sus motivos para ir a la huelga este sábado en Barcelona.

Manuel Lora, repartidor de Telepizza y delegado de UGT, explica sus motivos para ir a la huelga este sábado en Barcelona. / Laura Guerrero (El Periódico)

Entregan comida a domicilio, los logos que lucen en sus mochilas o cajas de reparto son reconocibles y habituales por las calles de las principales ciudades del país y sus condiciones de trabajo son, como mínimo, polémicas. Esta vez no son los 'riders' de Glovo Deliveroo, protagonistas habituales en los últimos tiempos de juzgados y crónicas laborales; en esta ocasión el titular es para los repartidores de Telepizza.

Tras dos paros en Zaragoza y sendas concentraciones de apoyo en Madrid, Bilbao y Vizcaya, los trabajadores de Barcelona le han organizado este sábado la primera huelga a Telepizza en la capital catalana. El motivo que les ha llevado a concentrarse esta noche en la plaza Urquinaona es otro asunto que también ha acumulado varios titulares: la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) a 900 euros.

El Ministerio de Trabajo cifro en 1,3 millones de trabajadores en toda España los beneficiados por la subida del sueldo mínimo, que entró en vigor el pasado mes de enero. Y los empleados de Telepizza -1.200 en la provincia de Barcelona, según cifras de la empresa- son uno de los colectivos que engrosan dicha estadística. Así se deriva del "Convenio colectivo del sector de elaboradores de productos cocinados para su venta a domicilio", por el que se rigen estos trabajadores y que recoge varias categorías profesionales ancladas en la referencia del salario mínimo.

No es la primera vez que este colectivo se ve envuelto en disputas laborales con Prodelivery, la patronal de la comida rápida a domicilio, ya que cada vez que ha subido el salario mínimo, esta organización empresarial ha tenido que recalcular sus tablas salariales para adaptarse. CCOO UGT casi terminan en los tribunales en mayo del 2018, debido a las reticencias de la organización empresarial para alcanzar el mínimo de 735,9 euros que marcaba entonces el SMI.

Esta vez quién está moviendo las protestas, tanto en Zaragoza como en Barcelona, son la CGT y la UGT, que denuncian que no se está aplicando el último incremento a 900 euros. "Todavía a algunos nos deben atrasos de la subida del salario mínimo de otros años", reivindica uno de los delegados de UGT en Barcelona, Manuel Lora. "Esperamos ser ejemplos para otros trabajadores en la misma situación", comentan fuentes de la CGT, con la intención de extender la movilización a otras ciudades. La empresa, por su parte, alega "cumplir escrupulosamente" con la legalidad.

Horarios irregulares

A.A. (nombre inventado) reparte para Telepizza desde hace más de año y medio. Cuenta que compagina este trabajo, "lo cogí porque es de noche", con sus estudios y se queja no solo del salario mínimo, sino también de la interpretación a la baja que hace la empresa de los complementos o de la falta de planificación en la distribución de jornada.

Los contratos en el sector se basan en un mínimo de horas, A.A. tiene unas 60 al mes, que la empresa puede alargar en caso de necesidad; en su caso hasta 84 horas. El mes pasado hice 40 horas la última semana, suerte que ya había acabado exámenes”, explica. Por todo ello cobra entre 300 y 450 euros.  

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