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Segundas oportunidades

Reciclar talento y recursos: como reengancharse al mercado laboral gracias a ropa usada

La fundación Formació i Treball insertó a 1.034 personas en el 2018, el 27,5% más que en el ejercicio anterior, con un presupuesto de 15 millones de euros

Gabriel Ubieto

Una trabajadora de la Fundació Formació i Treball en la planta de tratamiento de ropa de segunda mano en Sant Esteve Sesrovires.

Una trabajadora de la Fundació Formació i Treball en la planta de tratamiento de ropa de segunda mano en Sant Esteve Sesrovires. / Cedida (Archivo)

Una camiseta que alguién ya no usa puede ser la primera pieza de un puzzle que permite que una persona en riesgo de exclusión social consiga reengancharse al mercado laboral. En este caso el confeccionador del rompecabezas es la fundación Formació i Treball, una entidad dedicada a la inserción laboral de colectivos vulnerables que en el 2018 consiguió que un total de 1.034 personas encontrarán trabajo, lo que representa un aumento del 27,5% respecto a la tasa de inserción del año anterior. Con un presupuesto de 15 millones de euros, la entidad sin ánimo de lucro logró insertar al 29,6% de las 3.497 personas atendidas, según los datos ofrecidos por la organización en su balance anual.

Formació i Treball basa su actuación en las segundas oportunidades, tanto para las personas como para los materiales. Esta fundación, creada por Càritas Diocesana de Barcelona en el 1992, trabaja principalmente en las provincias de Barcelona y Tarragona, en colaboración con programas públicos y privados de inserción, de la mano de Barcelona Activa, otros municipios o la Obra Social La Caixa y con usuarios de servicios sociales que les son redirigidos.

Sus fuentes de empleo, tanto directo como de formación, se basan en la hostelería y el reciclaje de ropa. De la primera gestionan un promedio de dos caterings al día y regentan un comedor social en Tarragona y el comedor del campus Diagonal-Besòs de la UPC del Besós, para los que elaboraron en el 2018 un total de 71.218 menús, reutilizando excedentes de diferentes empresas, tal como detalla el director de la fundación, Albert Alberich. Recientemente han realizado una colaboración de catering en el popular festival de música Primavera Sound.

Y para la segunda basan su suministro en los contenedores naranjas que hay en plazas, centros cívicos o supermercados a lo largo de todo el territorio, donde los vecinos donan las piezas que ya no se ponen. Estas se reutilizan o de ellas extraen nuevas fibras u otros materiales, que luego vuelven al mercado en forma de ropa reciclada vía las cadenas de "Botiga Amiga".

Formació i Treball trata las prendas en su planta de Sant Este Sesrovires, que en el 2018 procesó 11.000 toneladas de ropa. "Es la planta de tratamiento textil más grande del sur de Europa", según detallan desde la fundación. En dicha fábrica trabajó durante un tiempo Núria Rojo. "Esta empresa me cambió la vida, no sabia donde ponerme, porque no tenía nada. Las vidas que tenemos todas las que trabajamos allí nos unen más". Hoy tiene un contrato en una empresa de la economía ordinaria y cuenta que su proyecto ahora es ahorrar para intentar ganarse la vida con su verdadera pasión: el arte. "Siempre me he dedicado a ello, pero como hobby, y gracias a la empresa [Roba Amiga] me creo que puedo", explica.

Una ETT social

Desde la fundació Formació i Treball combaten las disfuncionalidades del mercado con sus mismas armas. En el 2016 crearon una empresa de trabajo temporal (ETT) social, especializada en la inserción colectiva de personas con riesgo de vulnerabilidad. "Nos dimos cuenta que estas personas eran las primeras descartadas en los procesos de selección", cuenta Alberich. Así que decidieron convertirse ellos mismos en el intermediario.

En el 2018 dieron empleo mediante este mecanismo a 61 personas, con 166 contratos, de las cuales un total de 14 acabaron finalmente contratadas directamente por la empresa donde prestaron servicio. A fecha del mes de marzo del 2019 ya acumulan 45 personas contratadas vía esta ETT social, con 74 contratos y de las cuales cuatro ya han sido incorporados directamente a las empresas ordinarias. "Este año, como mínimo, doblaremos las cifras del 2018", explica la directora d’Acció Social de la fundación, Marina Arnau.

Temas: Empleo