04 ago 2020

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Club europeo

El Eurogrupo acuerda crear presupuesto del euro pero no aclara como se financiará

La Comisión Europea considera que es "el mejor acuerdo posible" dada la división que genera en la Eurozona

La ministra Nadia Calviño celebra que servirá para financiar tanto reformas estructurales como inversiones públicas

Silvia Martinez

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a su llegada a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona en Luxemburgo.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a su llegada a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona en Luxemburgo. / Julien Warnand (EFE)

No hay consenso ni sobre cómo se financiará ni qué tamaño tendrá, pero los ministros de economía y finanzas de la Eurozona han conseguido cerrar esta pasada madrugada un “acuerdo político” para crear el primer presupuesto conjunto de los países del euro. Un instrumento que servirá para financiar tanto reformas estructurales como proyectos de inversión, con el objetivo de "aumentar la competitividad y convergencia" dentro de la Eurozona y reforzar la arquitectura anticrisis, pero que deja un sabor agridulce por las posiciones antagónicas que persisten entre los países del norte y del sur. 

“Es el mejor acuerdo, el mejor compromiso al que se podía llegar dada la situación actual en Europa. No hay que olvidar que algunos ministros de algunos países estaban en contra de este presupuesto para la zona euro”, ha recordado el comisario de asuntos económicos, Pierre Moscovici. “A algunos les parecerá que el vaso está medio lleno, a otros medio vacío y que solo hemos dado pequeños pasos. Quizás sea verdad pero se ha dado el primer paso y no hay que subestimar la importancia simbólica del paso dado”, ha celebrado el socialista francés. “Para mí es una minirevolución”, ha valorado satisfecho el ministro francés de finanzas, Bruno Le Maire.

El acuerdo ha sido posible hacia las 4.30 de la madrugada, tras seis meses de intensas negociaciones a nivel técnico y una maratoniana ronda final de quince horas. “Todavía se necesita más trabajo pero hoy hemos dado una serie de pasos que representan un verdadero progreso”, ha destacado el presidente del Eurogrupo, Màrio Centeno. El documento pactado no contempla la posibilidad de utilizar este futuro instrumento para estabilizar la economía de los países en crisis, como defiende con ahínco el Gobierno español, ni aclara cómo se financiará ni de dónde se sacará el dinero aunque en principio procederá del próximo marco financiero plurianual en negociación.

Tamaño por negociar

Varios países, con Holanda a la cabeza, defienden que este nuevo embrión de presupuesto se nutra únicamente con fondos del presupuesto europeo. Otros, con Francia y Alemania a la cabeza, insisten en dedicar contribuciones nacionales adicionales para que pueda crecer y disponer de sus propios ingresos más allá de la cuantía que se asigne. La propuesta inicial de la Comisión Europea propuso asignar un montante de 25.000 millones de los cuáles se estima que 17.000 millones equivaldrían a los países del euro. Esta cifra final la decidirán los líderes de la UE en el marco de la negociación presupuestaria.

“Lo más importante es que quedan abiertas todas las opciones que nosotros consideramos importantes y no se ha cerrado el trabajo o no se ha orientado en una dirección contraria a las posiciones que ha venido defendiendo el Gobierno español”, ha destacado la ministra española, Nadia Calviño, convencida de que habrá presupuesto para la Eurozona. El documento político acordado recoge que el presupuesto servirá para financiar tanto “reformas estructurales como inversiones públicas” con el objetivo de aumentar la convergencia y la competitividad. 

Condicionalidad de las ayudas

Se trata de un elemento que a priori llegaba cerrado y que Holanda, uno de los países más reacios a la creación de un instrumento presupuestario de la Eurozona, ha intentado limitar reduciendo la financiación a las reformas, según han explicado fuentes diplomáticas. Su intento ha fracasado y finalmente no se han eliminado del ámbito de aplicación las inversiones. 

La delegación holandesa tampoco ha logrado, según las mismas fuentes, condicionar la recepción de los fondos al cumplimiento de los objetivos de déficit y deuda por la firme oposición de España, Francia o Italia pero si habrá la condicionalidad a la que están sujetos los fondos europeos. “No tiene que ver nada con un memorándum de entendimiento o un programa. Es la condicionalidad normal que se utiliza para todo el presupuesto comunitario lo cual no es sorprendente porque es un instrumento que estará en el marco financiero plurianual”, ha explicado Calviño-

Prioridades del Eurogrupo

Según el texto cerrado, será el Eurogrupo quien marcará anualmente las prioridades a seguir para optar a las ayudas que se harán en forma de contribuciones directas. En función de las mismas, los Estados miembros podrán remitir sus propuestas de reformas e inversiones que deberán incluir los costes estimados y el calendario de implementación. Además, como en todo programa vinculado al marco presupuestario de la UE, los países tendrán que pagar un porcentaje del coste que podría variar. 

El pacto no aclara qué elementos podrían hacer variar esa tasa de cofinanciación aunque fuentes diplomáticas francesas han explicado que será en función de la situación económica “de forma que en los tiempos duros recibirán más ayuda del presupuesto de la Eurozona”. Los Estados miembros deberán informar periódicamente de la evolución de los proyectos, en el marco del semestre europeo, y en caso de que no avancen de forma satisfactoria los pagos podrán ser “suspendidos” e incluso “cancelados” si la situación persiste.

Reforma del fondo de rescate

El maratón negociador también ha permitido cerrar un acuerdo para modificar el tratado del Mecanismo Europeo de Estabilidad y crear un cortafuegos para el fondo responsable de financiar las resoluciones bancarias en la Eurozona. En lo que no ha habido ningún avance ha sido en la creación del sistema europeo de garantía de depósitos (EDIS en sus siglas en inglés), el tercer pilar de la unión bancaria, para garantizar que todos los ahorradores europeos tienen el mismo nivel de protección en todos los países de la Eurozona. “Estoy muy decepcionado de no haber podido lograr más progresos para establecer ese tercer pilar previsto en 2013. Es fundamental avanzar y acelerar este proceso en el segundo semestre”, ha reclamado Mosvocici.