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'BIG TECH' BAJO LA LUPA

EEUU estrecha el cerco antimonopolio sobre Silicon Valley

La Administración prepara investigaciones de los gigantes tecnológicos y el Congreso estudia una reforma regulatoria

Idoya Noain

En junio de 2017, la Comisión Europea (CE) impuso una multa de 2.424 millones de euros a Google al considerar que abusaba de su dominio con Shopping. 

En junio de 2017, la Comisión Europea (CE) impuso una multa de 2.424 millones de euros a Google al considerar que abusaba de su dominio con Shopping.  / Reuters

Soplan vientos de cambio en Washington hacia Silicon Valley. Tras casi dos décadas en que autoridades y poderes gubernamentales en EEUU han dado prácticamente carta blanca a los gigantes tecnológicos con el argumento de no limitar la innovación, se abre una nueva fase de escrutinio y potencial reforma regulatoria. En la diana más específica están las posibles prácticas monopolísticas de titanes como AppleGoogleFacebook o Amazon pero el escenario general apunta a un nuevo planteamiento que pone en cuestión el poder acumulado por el ‘Big Tech’, que hasta ahora solo había tenido que enfrentar los esfuerzos más serios de control desde Europa.

En los últimos días varios medios estadounidenses han confirmado que el Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés) han acordado tras "inusuales" negociaciones repartirse la jurisdicción sobre las compañías, abonando el terreno para investigaciones antimonopolio que también parecen en ciernes. Justicia, que según las informaciones quedaría encargada de los procesos contra Alphabet y Apple, ya prepara el terreno para una investigación de Google según lo publicado, aunque no ha habido una confirmación oficial. Mientras, la FTC, que a finales de febrero estableció un grupo especial de trabajo para monitorizar los mercados tecnológicos y la competencia e “investigar cualquier conducta anticompetitiva en esos mercados”, quedaría con Amazon y Facebook en su cartera.

Pulso político

No es solo la Administración la que intensifica el escrutinio. En el Congreso se empieza a plantear también la posibilidad de lanzar una reforma de la regulación y el lunes el comité judicial de la Cámara Baja del Congreso anunció que pone en marcha su propia investigación sobre la competencia en mercados digitales y la potencial reforma. "Ha habido una tremenda concentración que está resultando en comportamiento anticompetitivo, serias violaciones de privacidad y consumidores que no están en control de sus propios datos", dijo el congresista David Cicilline, que preside el subcomité que dirigirá las pesquisas y que celebra su primera vista el día 11. "Es la primera vez que hay una investigación de esta magnitud en décadas y, francamente, ya era hora”.

Aunque la Cámara la controlan demócratas como Cicilline en filas republicanas también se palpa la incomodidad con el poder acumulado por los gigantes de Silicon Valley, aunque sea por diferentes motivos. Como escribía la revista 'Wired', los progresistas se muestran más preocupados por el daño a la competencia, los consumidores y a la sociedad que provoca la acumulación de poder de los gigantes y los conservadores denuncian la supuesta parcialidad progresista del sector, pero en cualquier caso “la pesadilla de Silicon Valley son unas elecciones (presidenciales en 2020) en que los dos partidos compitan sobre quién puede ser más duro con las tecnológicas”. A juzgar por posiciones como la de la candidata demócrata Elizabeth Warren, que ha abogado ya por dividir a las grandes empresas del sector, o las denuncias del presidente Donald Trump sobre la supuesta represión y supresión de opiniones conservadoras, esa pesadilla está cerca.

Los retos

Lo que parece más lejano es la transformación efectiva y real de las normas y regulaciones o las sanciones. Durante décadas en EEUU se ha legislado y regulado bajo la interpretación de que solo se podían probar violaciones antimonopolio cuando se dañaba al consumidor, sobre todo en precios, y muchos de los gigantes tecnológicos ahora bajo la lupa ofrecen servicios gratuitos. Tampoco el sistema estadounidense ha diseñado buenas guías para examinar o frenar las adquisiciones por parte de gigantes de empresas más pequeñas, como Instagram o WhatsApp en el caso de Facebook. Y no hay que olvidar las ingentes cantidades de dinero que Silicon Valley ha estado invirtiendo en lobi en Washington, donde ha quintuplicado en una década esa partida hasta alcanzar el récord de casi 78 millones de dólares en 2018 según las cifras del Center for Responsive Politics.

Hay, además, quienes creen que este nuevo impulso al escrutinio de Silicon Valley no va a uno de sus núcleos de negocio más problemáticos: el uso indebido o el comercio de los datos de los usuarios. En un artículo publicado este martes en The New York Times, Kara Swisher, de la web de noticias tecnológicas 'Recode' y defensora desde hace tiempo de mayor regulación y controles al sector, ha recordado la paradoja de que este nuevo cerco llegue cuando “ni siquiera se está intentando aprobar una ley de protección de la privacidad”.

Los mercados también han reaccionado. El lunes, con el cúmulo de informaciones del escrutinio intensificado al Big Tech, los gigantes sufrieron fuertes caídas que arrastraron a pérdidas a las bolsas. El martes, no obstante, Amazon, Apple y Alphabet se recuperaban en un Wall Street que recibía con entusiasmo las palabras tranquilizadoras de Jerome Powell, presidente de la Fed, sobre la posibilidad de bajar los tipos si las tensiones comerciales con China y México empeoran.