Ir a contenido

Consumo

Tíquets de compra sin papel

Eroski ofrece desde esta semana el recibo 'on line' a sus clientes, algo que Carrefour y Lidl ya hacen

La normativa española no permite eliminar por completo los tiques en papel

Sara Ledo

Tíquets de compra sin papel

Tras la progresiva desaparición de las bolsas de plástico –ya solo se pueden adquirir previo pago-, los supermercados empiezan ahora a introducir los tiques de la compra en versión digital. Desde esta semana, Eroski ofrece la posibilidad de consultar y descargar los recibos a sus consumidores de manera digital instantáneamente tras realizar el pago. Una alternativa a la tradicional factura impresa que ya han implantado otros supermercados en España, como el caso de Carrefour o Lidl, con el objetivo de reducir el impacto medioambiental del papel.

Eroski ofrece este servicio 'online' a sus socios del programa de fidelización 'Eroski club' -3,5 millones de personas, según la cadena- que disponen de esta alternativa gratuita a través de la aplicación o de la web de la cadena de supermercados, dentro del área personal de cada socio. Los tiques digitales se presentan en la aplicación en versión navegable, para facilitar el acceso a la información que contienen, y también se podrán descargar en versión 'pdf'.

El motivo de esta decisión de la cadena de supermercados es el compromiso de mudar la actividad del supermercado hacia un consumo más sostenible reduciendo el papel emitido en la línea de cajas. Según Eroski, la cadena emite más de 298 millones de tiques en papel al año que requieren para su fabricación la tala de más de 3.500 árboles, un consumo de agua equivalente a 3 piscinas olímpicas y la energía que consumen 84 familias cada año.

Según las cifras de la compañía vasca, si se consiguiera que la totalidad de los clientes se diesen de alta en la opción digital del recibo se evitaría la emisión de más de 239 toneladas de CO2, el equivalente que se genera durante la producción de papel.

Pero esta decisión no es nueva, otras cadenas de supermercados han iniciado una senda similar. Es el ejemplo de Carrefour que implantó esta política hace dos años y desde entonces ofrece a los usuarios de su aplicación Mi Carrefour la posibilidad de seleccionar la opción de "no recibir papel". Con ello, la empresa pretendía reducir hasta un 70% del papel emitido en la línea de cajas y la digitalización de los principales procesos en sus oficinas centrales.

Por su parte, Lidl también permite al cliente prescindir del tique de compra físico a través de su aplicación 'Lidl Plus' –disponible en 360 tiendas y que en las próximas semanas se extenderá al total de los 580 supermercados en España-. La aplicación almacena de forma automática una copia digital de todos los recibos de compra, que el cliente puede utilizar para realizar devoluciones en las tiendas o conservar la garantía de los productos. Además, desde el 2017, en Suiza la cadena alemana ha dejado de imprimir de forma automática los tiques y 'funciona' solo con comprobante digital, a no ser que el cliente pida expresamente el papel.

El tique en papel todavía es necesario en España

Sin embargo, en España todavía es y será necesario "entregar" el tique de compra al cliente para garantizar que los consumidores cuentan con un comprobante de su compra. Este derecho está regulado en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios que señala la necesidad de entregar un recibo, salvo renuncia expresa, y esto impide, a priori, la desaparición de los recibos impresos. 

Desde la organización de consumidores Facua añaden, además de la cuestión normativa y tras valorar la fórmula digital como positiva para evitar el despilfarro de papel y costes a la empresa, que no todos los consumidores tienen dominio de Internet. "De momento todavía estamos en un estadio muy prematuro en el que la brecha digital en España es enorme y hay muchísimos usuarios que o no usan Internet habitualmente o incluso no saben cómo utilizar determinadas aplicaciones para acceder a las facturas", explica el portavoz de la asociación, Rubén Sánchez.