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SÚPER EN INTERNET

Así es la 'colmena' de Mercadona: el gran almacén para las compras 'on line' que abrirá en Barcelona

La firma sirve desde una nave de 13.000 metros cuadrados todos los pedidos en internet de Valencia y 96 poblaciones cercanas

Este modelo se extenderá a Barcelona en junio y a Madrid en el 2020

Josep M. Berengueras

La ’colmena’ de Mercadona para el supermercado online en Valencia.

La ’colmena’ de Mercadona para el supermercado online en Valencia.

En el polígono de Vara de Quart de Valencia se ubica una enorme nave de nueva construcción en cuya parte más alta se puede leer: mercadona.es. Es la ‘colmena’ de Mercadona, la nave-laboratorio donde se prueba el nuevo modelo de compra ‘on line’ de la líder en supermercados en España, y uno de los grandes proyectos de la firma que preside Juan Roig. Es el espejo en el que se reflejarán las futuras colmenas que Mercadona abrirá, este mismo año, en Barcelona (en el 2020 llegará a Madrid) con el mismo cometido: consolidar y hacer crecer el liderazgo de la compañía también en la venta ‘on line’.

A medio camino entre gran almacén logístico de Amazon y supermercado al uso, el centro es el pilar fundamental de un proyecto, el ‘on line’, en el que en el 2018 la firma invirtió 20 millones de euros y en el que trabajan 220 personas. Solo en este almacén, que ha podido visitar EL PERIÓDICO, trabajan 160 personas, entre preparadores de pedidos, repartidores, atención al cliente...

Por fuera parece una clásica nave logística, con sus muelles para la descarga de los vehículos. Por dentro, su distribución la hace diferente: espacio para oficinas y para la plantilla de atención al cliente (solo para los pedidos ‘on line’, respondiendo tanto a través de chat como del teléfono) y, cómo no, gran espacio para la preparación de los pedidos. A diferencia de los almacenes de Amazon, en el de Mercadona no hay proclamas a la entrada: la sencillez de la decoración domina, como sorprende el hilo musical con el que los empleados están acostumbrados a trabajar.

En la zona central hay una docena de largos pasillos, como si se tratase de un súper habitual solo que de magnitudes de un centenar de metros. Contienen los productos secos, que están divididos en tres zonas: alta rotación (productos más pedidos, entre ellos, agua, leche, Coca-cola y papel higiénico y de cocina), secos en general y ‘blandos’ (delicados, que hay que tratar con especial cuidado). Los ‘pickers’ (preparadores de pedidos) trabajan con unos toros especiales con diversas cajas que llenarán con productos para hasta seis pedidos diferentes. En una pantalla, reciben órdenes de qué productos y cuántas unidades necesitan de cada uno de los pedidos y pasillos por los que pasan.

Orden

A diferencia del almacén de Amazon, en las colmenas hay más orden, aunque se pueden encontrar vinos al lado de conservas. “Ponemos productos diferentes al lado para que no haya confusión al cogerlos”, explican sus responsables. Pese a todo, se parece más a un macrosupermercado que a un almacén (aparentemente) caótico como los del gigante americano.

En total hay unas 8.000 referencies, como las de una tienda normal. Cuentan con cámara de frío (para frescos) y congelador; de preparación de carne y pescado (que llega todos los días a las 3 de la madrugada) y horno (“a la semana servimos 500 croissants y 6.500 barras de pan; el 40% de los pedidos lleva panadería”, explican). El ‘picker’ tarda alrededor de una hora en preparar los seis pedidos, que en el caso de los secos se prepara el día antes y en los frescos, horas antes de salir al reparto (las entregas de Mercadona son siempre de un día para otro, pudiendo elegir franja horaria de una hora).

Una vez preparados, se depositan las cajas con productos (son pedidos voluminosos, pues la compra mínima es de 50 euros) frente a los muelles de carga, en su espacio correspondiente: en el suelo están pintadas las franjas horarias y, así, los 40 camiones de reparto cogen los pedidos en orden.

Sorprende que casi todo el proceso sea manual, pero la firma recuerda que es un laboratorio y que se trata de productos delicados. “Lo más importante es que los productos lleguen sin errores y en perfecto estado a los clientes”, agregan sus responsables.

Este servicio comenzó a operar en mayo del 2018 en Valencia, en 14 códigos postales, sustituyendo a la compra ‘on line’ anterior (que se preparaba en las tiendas). Hoy ya cubre 134 códigos postales y 97 poblaciones (hasta unos 40 kilómetros a la redonda de Valencia). La firma lo implantará en junio de este año en Barcelona. Contarán con colmena en la Zona Franca y, en el futuro, otra en Ripollet.

Temas: Mercadona