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día de la mujer

Las mujeres tienen más dificultades para ser contratadas que los hombres

Según un estudio de La Caixa, ellas tienen el 30% menos de probabilidades de que les llamen para una entrevista

Según la OIT, el acceso de la mujer apenas ha mejorado desde el año 1991 en un 1,9%, estableciéndose en el 26%

Sara Ledo

Dos trabajadoras de la Clínica Dexeus de Barcelona.

Dos trabajadoras de la Clínica Dexeus de Barcelona. / ARCHIVO / ALBERT BERTRAN

Una bióloga (mujer) con la misma experiencia y estudios que un biólogo (hombre) tendrá un 30% menos de probabilidades de ser elegida para una entrevista de trabajo por el mismo puesto. Es decir, a currículums iguales, los hombres siempre ganan la partida, tanto a la hora de llamar a los candidatos como a la hora de ser los primeros a los que se llama. Ellas lo tienen todavía más difícil si tienen hijos y la única forma de 'suavizar' esa discriminación es con un currículum mejor.

Estas son algunas de las conclusiones del estudio "¿Tienen las mujeres menos oportunidades de ser contratadas?", publicado por el Observatorio Social de "La Caixa" y elaborado por la Universidad Pompeu Fabra, en el que se analiza los resultados obtenidos después de enviar más de 5.600 currículos ficticios de hombres y mujeres entre 37 y 39 años a 1.372 ofertas de trabajo "reales". El motivo de esta franja de edad es que a partir de los 40 años "existe alto riesgo de discriminación por edad", según explicó una de las autoras, María José González.

La mayor diferencia de la desigualdad entre ambos se da con los hijos, algo que premia a los hombres y penaliza a las mujeres. Es decir, las empresas prefieren padres a hombres sin hijos, y sin embargo, eligen a mujeres sin hijos antes que a madres. Pero además, la probabilidad de recibir una llamada para una entrevista es aproximadamente un 23,5% menor para las mujeres sin hijos que para los hombres sin hijos, y crece hasta el 35,9% en la comparativa entre madres y padres.

Entre los motivos de estas diferencias, los analistas señalan hacia los prejuicios y, sobre todo, los estereotipos.

Un mal endémico del mundo

La brecha de género es un problema que se extiende a lo largo y ancho del planeta y que se agrava al echar la vista atrás porque no se reduce. En los últimos 27 años apenas ha mejorado el acceso de la mujer al mercado laboral en un 1,9%, es decir, la mujer tiene todavía un 26% menos de probabilidades de trabajar que un hombre, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La solución para cambiar y evitar estas desigualdades está en la política –de los Gobiernos- y en las políticas –de las empresas-. Así, según la directora del Departamento sobre Condiciones de Trabajo e Igualdad de la OIT, Manuela Tomei, no es suficiente eliminar todo aquello que hace posible la discriminación y establecer reglas de cumplimiento voluntario, sino que los países se deben dotar de leyes específicas. "Cuando esto se deja a la buena voluntad de las empresas, el impacto que se tiene es limitado", aseguró Tome