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Encuesta de Población Activa

Catalunya cerró el 2018 por debajo del 12% de paro, tres décimas menos que la media española

El último trimestre del año fue negativo para el mercado laboral catalán, con un aumento de 47.700 desempleados más

Gabriel Ubieto

Varias personas haciendo cola frente a una oficina del Servei d’Ocupació de Catalunya (SOC).

Varias personas haciendo cola frente a una oficina del Servei d’Ocupació de Catalunya (SOC). / Ferran Nadeu (El Periódico)

La economía catalana va reduciendo sus cifras de desempleo, pero acumula registros preocupantes en los trimestres más recientes. Así lo ha reconocido este martes el secretari general de la ‘conselleria’ de Treball, Josep Ginesta, en la rueda de prensa donde ha valorado los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre del 2018. Estos constatan que Catalunya cerró el año con una tasa de desempleo del 11,75%, casi tres décimas por debajo de la media española y tras encadenando seis ejercicios consecutivos de descensos.

No obstante, en el último trimestre del año el paro aumentó en 47.700 personas respecto al trimestre anterior, aunque el secretario general de Treball no considera que esta será la tónica dominante en el presente 2019.

Ginesta quiso destacar el descenso respecto al 2017 de 7,2 puntos del porcentaje de parados de larga duración, hasta el 41,8% del total de desempleados. El secretario general ha enfatizado que esta es la cifra total más baja desde el cuatro trimestre del 2008 y la proporción más baja en total de parados desde el 2010. “Progresa adecuadamente”, ha declarado.

Si Catalunya cerró el 2018 con una tasa de paro tres décimas por debajo de la media española, el ritmo de creación de nuevos empleos fue, a su vez, tres décimas inferior al conjunto de las 17 autonomías. El mercado laboral catalán acabó el año con 75.000 ocupados más, el 2,3% superior al mismo trimestre del 2017, dejando una cifra total de 3,39 millones de trabajadores. El sector más dinámico fue el de los servicios, con un incremento del 3%, y el que menos la industria, que cerró el ejercicio con el 0,5% menos de ocupados.

De entre las cuatro provincias catalanas, Girona fue la que mejores registros experimentó, con una mayor disminución del desempleo (-19,2%) y una mayor creación de ocupación (+5%). La otra cara de la moneda fue Lleida, donde el paro aumentó el 12%.

Aumento de la precariedad

No es exclusivo ni mucho menos de Catalunya y en este territorio el mercado laboral registra un patrón similar al del conjunto de España. Aumenta el empleo, pero lo hace con mayor intensidad aquel temporal y parcial. Si los asalariados con contrato indefinido aumentaron internaualmente el 2,8%, el de temporales lo hizo el doble, al 5,6%. El aumento de la parcialidad registró diferencias respecto a la jornada completa sustancialmente mayores, puesto que mientras la primera se incrementó el 6,9%, la segunda hizo lo propio al 1,5%.

Con estos datos encima de la mesa, el secretari general de Treball quiso realizar un llamamiento a las empresas para que apuesten por “el trabajo de calidad, con contratación estable y a tiempo completo, ya que es la que garantiza mejor los derechos de las personas”.