Ir a contenido

ajuste

CaixaBank preve reducir la plantilla en 2.157 empleados en España

Madrid, Valencia, Sevilla y Navarra serán las provincias más afectadas por el ERE

Los sindicatos defiencen que no existe excepcionalidad que justifique el ajuste laboral

Max Jiménez Botías

Oficinas centrales de CaixaBank en Barcelona.

Oficinas centrales de CaixaBank en Barcelona. / PIERRE-PHILIPPE MARCOU

La dirección de CaixaBank ha comunicado este jueves a los sindicatos que prevé reducir su plantilla en toda España en un total de 2.157 personas, lo que supone un 7,3% de la masa laboral del banco, según han informado fuentes sindicales y de la propia entidad. Ese sería el excedente que se produce como consecuencia del cierre previsto de oficinas, que finalmente afectará a 793 sucursales urbanas. La dirección del banco ha dado a conocer la afectación del recorte de plantilla durante el encuentro realizado este jueves con los representantes laborales en Madrid. CaixaBank ha propuesto, además, la apertura de dos tres en lugar de una de todas las oficinas desde el 15 de septiembre al 30 de junio. Madrid (477 oficinas), Valencia (142), Sevilla (128) y Navarra (106) serán las provincias más afectadas por la reducción de plantilla, mientras que Barcelona y Teruel no se verá afectadas. 

El banco se propone extender el modelo de oficina 'Store' en áreas urbanas y ampliar el cupo de sucursales hasta 700 de estas oficinas; consolidar y potenciar el modelo AgroBank en el ámbito rural (poblaciones con menos de 10.000 habitantes), donde la entidad cuenta con más de 1.000 sucursales, "de forma que se garantice la sostenibilidad de un modelo diferencial de inclusión financiera", tal como comunicó el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, cuando presentó el nuevo plan estratégico en Londres. 

En el informe técnico entregado a los sindicatos se propone intensificar la oferta de atención remota con gestor personal a través del servicio 'inTouch', y pasar de los 900 gestores actuales a 2.000. Fuentes de la entidad subrayan "la firme voluntad de llegar a un acuerdo consensuado tras el proceso de negociación abierto el pasado 10 de enero". La pasada semana tuvo lugar el primer encuentro del periodo negociador previo a la apertura formal del ERE, en el que se constituyó la mesa negociadora y se fijó el calendario de reuniones.

Negociación sin plazos

Respecto a las medidas que tomará la dirección, fuentes sindicales apuntan a despidos colectivos, movilidad geográfica o modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Los representantes de los trabajadores rechazan este procedimiento y han solicitado la apertura de una mesa de negociación colectiva no sometida a plazos legales. "A la empresa le basta con tener voluntad de llegar a acuerdos satisfactorios y voluntad de cumplirlos", han indicado.

UGT aboga por una acción sindical "unitaria y responsable" que sirva de contención frente al probable movimiento de plantilla. Fuentes de ese sindicato destacaron tras la reunión que no se aceptarán bajas forzosas, ni tampoco mobilidad geográfica obligatoria. "Ya hemos pasado por esa experiencia y no ha salido bien", comentó Caty Llibre, secretaria de la sección sindical ugetista en CaixaBank. CCOO ha hecho un llamamiento a los empleados para poder "reaccionar juntos" ante cualquier circunstancia. Y ha dado a conocer, tras la reunión "que no comparte ninguna de las medidas planteadas por la entidad, porque no existe ninguna excepcionalidad que las justifique", ha señalado Ricard Ruiz, secretario general en CaixaBank.

Los nuevos objetivos de negocio de la entidad para el próximo trienio implican el cierre del 18% del número de oficinas, aunque la reducción de plantilla será sensiblemente menor a este porcentaje.

CaixaBank cerrará finalmente cerrará menos de las 821 sucursales urbanas que se contemplaban en el plan estratégico presentado en noviembre. El banco que preside Jordi Gual espera contar con un total de 3.640 en 202 y derivar su red comercial hacia un formato más digitalizado.