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'CASO CAIXA CATALUNYA'

Massana defiende la solvencia de Caixa Catalunya al fijarse las retribuciones a la dirección

El exsubdirector general de Caixa Catalunya resaltó que Moody's otorgó una nota positiva y que gracias a esa clasificación el FROB otorgó ayudas para acometer un plan de reestructuración

Eduardo López Alonso

Adolf Todó, exdirector general de Caixa Catalunya, declara en la Audiencia de Barcelona. 

Adolf Todó, exdirector general de Caixa Catalunya, declara en la Audiencia de Barcelona.  / ACN / POL SOLA

El exsubdirector general de Caixa Catalunya Jaume Massana defendió este jueves en la Audiencia de Barcelona que la entidad se encontraba en una situación financiera solvente en el momento de definir la política de retribuciones de la alta dirección, en el 2008. A preguntas del abogado del expresidente de Caixa Catalunya Narcís Serra, Pau Molins, Massana reconoció que si el FROB hubiese considerado que Caixa Catalunya no era solvente no hubiese concedido ayudas públicas en forma de participaciones preferentes. Massana aludió también a que incluso en el 2010 la agencia de calificación Moody's otorgó a Caixa Catalunya una evaluación A3p2, considerando que era una entidad de bajo riesgo y fuerte capacidad de retorno de los créditos. Gracias a esa calificación, la dirección de Caixa Catalunya pudo pedir ayuda al Banco de España para iniciar procesos de fusión que mejorasen la posición competitiva y financiar el cierre de oficinas, la integración informática y el coste de indemnizaciones en un expediente de regulación de empleo.

Massana tenía un sueldo fijo anual de 371.000 euros, y del 2008 al 2011 tuvo casi más de un millón de euros de aportaciones a sus planes de pensiones, 600.000 euros al fondo interno y 1,7 millones de provisiones matemáticas. En total cobró 2,9 millones en sueldo fijo y variable del 2008 al 2012. Durante esos años la entidad entró en crisis y se abordaron procesos de ajustes de plantilla que afectaron a unos 1.600 trabajadores, con el cierre del 25% de las oficinas. Buena parte de los recursos del FROB adjudicados se destinaron a financiar esos costes de reestructuración.

Política salarial del 2008

Massana, que no está imputado en la causa pero fue uno de los grandes beneficiados de la política de remuneraciones de Caixa Catalunya, confirmó las tesis de las defensas que destacan que las retribuciones y sus alzas posteriores se decidieron globalmente en el 2008, antes de prever las dificultades financieras de la entidad tres años después. "En el 2008 se aprobó un acuerdo de retribuciones progresivo", dijo Massana. En el consejo de enero del 2010 en el que se reafirmó el alza prevista, Massana aseguró que se ausentó de la sala de decisiones, igual que el entonces director general Adolf Todó. En cualquier caso, no fue hasta el 2012 cuando por un decreto del Gobierno se limitó a 300.000 euros la retribución anual de los directivos. Antes de esa fecha, Massana aseguró que ni los responsables del Banco de España ni del FROB le comentaron que los salarios de la dirección de Caixa Catalunya fuesen elevados.

Las defensas recriminaron ayer al Tribunal la alteración del orden habitual de las intervenciones en la declaración de Massana, ya que tuvieron que hacer las preguntas en primer lugar. El fiscal Fernando Maldonado centró su intervención en el nivel retributivo de Massana en el momento de su contratación y la falta de transparencia con respecto a las instituciones de control, básicamente el Banco de España. Massana reconoció que a su llegada a la entidad estableció la condición de que su remuneración aumentase hasta niveles acordes al tamaño de la caja y al mercado de directivos progresivamente, desde el 2008 hasta el 2011. El fiscal destacó que esa "condición" a la que aludió Massana nunca se reflejó en su contrato en el 2008.

Transparencia

Massana opinó que el Banco de España conocía su salario, ya que se reflejaron en las actas del consejo de retribuciones a partir del 2008 por lo que "deducía" que eran conocidas, aunque nunca lo comentó con los inspectores.  En el plan de futuro de la entidad no se incluyeron específicamente las retribuciones de la dirección. El directivo aseguró que nunca recibió personalmente ninguna queja ni comentario sobre su salario por parte de los técnicos del Banco de España o del FROB.

Contradicción

El director del FROB Leopoldo Puig Turégano aseguró este jueves que instó al exdirector general de Caixa Catalunya Adolf Todó a rebajarse algunas de las retribuciones de que disfrutaba (variables, indemnizaciones pactadas, derechos de pensiones, etc) por estar por encima de la media del sector, pero que este se negó. Finalmente solo aceptó rebajarse los ingresos variables por objetivos, ya que los resultados de la entidad ya no permitirían consolidarlos.