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encuesta patronal

Dos de cada tres empresas familiares han ampliado plantilla

La incertidumbre política sigue entre las preocupaciones de las compañías controladas por parientes

Agustí Sala

Francisco J. Riberas, presidente del Instituto de la Empresa Familiar. 

Francisco J. Riberas, presidente del Instituto de la Empresa Familiar.  / RAFA MARTIN

Casi dos tercios de las empresas familiares han ampliado plantilla en el último año. Según el VII Barómetro Europeo de la Empresa Familiar que elabora la consultora KPMG, el 64% de los empresarios familiares asegura creado nuevos empleos a los largo de los últimos 12 meses, lo que supone un reflejo de la recuperación económica. Una de las teres mayores preoucpaciones de este colectivo es la incertidumbre política, que menciona uno de cada tres encuestados. 

La proporción de las compañías familiares que dicen haber incrementado su plantilla es superior al 59% de un año atrás y se sitúa, a su vez, por encima de la media europea, que se encuentra en el 53%. Pero este optimismo se combina con algunas zonas de sombra, como la preocupación por la rentabilidad, que destacan el 42% de los encuestados o las dificultades para encontrar los perfiles adecuados para las ofertas de empleo, que mencionan el 38% de los patronos familiares. 

Según el mimso estudio, ocho de cada diez empresas familiares españolas (79,6%) aseguran tener confianza o mucha confianza en la situación de este tipo de compañías para el próximo año, frente al 73% de sus homólogas europeas. En materia de negocio, el 74% de los encuestados españoles afirma haber incrementado su facturación en los últimos 12 meses, cifra cuatro puntos superior a la de hace un año y notablemente más elevada que el 64% de la media europea. En este punto cabe destacar que España ha sido el país que ha mostrado mejores resultados en términos de facturación, seguido de Italia y Francia, ambas con un 72%.

En paralelo a la recuperación de la economía española ha descendido la búsqueda de mercados exteriores, lo que se traduce en que el 64% de los directivos familiares encuestados ha afirmado haber incrementado su actividad en el exterior en el último año, frente al 70% del año anterior. Con consecuencia, el porcentaje de los que aseguran haber mantenido su actividad internacional estable se ha incrementado desde el 26% del 2017 hasta el 32% de este ejercicio.

Dentro de las prioridades, tras la mejora de la rentabilidad (54%) y el aumento de la facturación (36%), la innovación ocupa un lugar destacado al ser una de las seleccionadas por el 32% de las compañías familiares, objetivo que se refleja en sus planes estratégicos ya que el 86% de los encuestados contempla invertir en planes de innovación y nuevas tecnologías.

Facturación y rentabilidad

Ramón Pueyo, socio responsable de Empresa Familiar de KPMG en España, asegura que "la empresa familiar española tiene que responder a una doble misión, mejorar su facturación y su rentabilidad a corto plazo e impulsar la innovación con agilidad para competir en un mercado digital y tecnológico".

Al respecto, Pueyo destaca que las empresas familiares "van a tener que luchar por incorporar cada vez más talento digital y seguir trabajando en sus modelos de gestión y gobernanza. Sus valores y su vocación de estabilidad serán su mejor atractivo para los nuevos profesionales".

El séptimo Barómetro de la Empresa Familiar refleja las respuestas de 333 empresas familiares españolas recogidas entre mayo y julio de este año. Este estudio se publica pocos días antes de que el Instituto de la Empresa Familiar (IEF) celebre su congreso anual.

El encuentro será en esta ocasión del 28 al 30 de este mes en Valencia. Está previsto que lo clausure el día 30 el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto con el presidente de ste lobi que agrupa a un centenar de las más importantes empresas de esta naturaleza, Francisco J. Riberas (Gestmap). El Rey Felipe VI inaugurará las sesiones el lunes 29.

Durante este congreso se suele encuestar a los empresarios participantes, que ponen nota tanto a la situación económcia como a la política. En el encuentro del año pasado, celebrado en Toledo justo después de celebrarse el reférendum del 1-O en Catalunya, destacó el optimismo de los empresarios en cuanto a la situación económica. De todas formas, la política, sobre la que no se hicieron preguntas en la encuesta, fue la que ocupó sus conversaciones en los pasillos del palacio de congresos de Toledo.

Uno de los momentos en los que más se vivió en público la emotividad relacionada con el 1-O lo protagonizó el expresidente del IEF, Mariano Puig, que provocó una gran ovación del auditorio cuando sentenció: "Soy catalán pero también me siento español. Es mi país mi patria". Sin que nadie le preguntara sobre el conflicto añadió: "Atención. En Catalunya hay un grave problema, queramos o no, nos guste o no, el problema existe."

El entonces presidente del IEF, Ignacio Osborne, afirmó en su discurso inaugural en en el congreso, al que finalmente no asisitieron por primera vez ni el presidente del Gobierno entonces, Mariano Rajoy; ni el Rey bi el jefe de la oposición, Pedro Sánchez, como consecuencia del 1-O, reclamó "una solución política estable cuanto antes".