Ir a contenido

HISTORIAS MÍNIMAS

Del jardín a la piel

Mon Aroma crea cosmética libre de tóxicos, a partir de semillas, flores y plantas, y organiza talleres para aprender a elaborar las productos de higiene y belleza para necesidades particulares

Carme Escales

Del jardín a la piel

En tiempos de sostenibilidad y respeto al medioambiente, a los animales y a las propias personas, la cosmética natural se abre paso en un mercado que también busca librarse de tóxicos para todo lo que concierne a la piel.

En manos de Ester Armengol, en Osona nacía hace un año la firma Mon Aroma, para crear productos de cosmética a partir únicamente de extractos de árbolessemillasflores plantas. Ceras vegetales, aceites esenciales y aguas florales han ido completando una gama de fórmulas para higiene belleza de la piel.

Con 6.000 euros de inversión inicial, que sirvieron para poner en marcha un obrador de pruebas, donde Armengol experimenta las fórmulas previamente a derivarlas al laboratorio donde controlan que el resultado se adecúe a toda normativa sanitaria. El presupuesto de despegue también sirvió para crear la web que es la tienda online a través de la que se venden los productos exclusivos de Mon Aroma, y para el diseño del 'packaging', envases y un stand para ir a ferias.

En los dos primeros meses de negocio, Ester Armengol ya recuperó su primera inversión y en su primer año de vida Mon Aroma ha facturado 12.000 euros. Para el cierre del actual ejercicio, espera alcanzar los 30.000.

Mon Aroma viene a continuar con el propósito personal y profesional de Armengol de ayudar a las personas a sentirse bien con su cuerpo. A los 22 años ya había abierto un centro de belleza y salud integral donde se ofrecen tratamientos y clases de tonificación y relajación como yoga, y también se ofrece atención psicológica, combinando el cuidado del cuerpo y la mente.

  

"No creo ningún producto que no haya experimentado yo primero el beneficio", señala Ester Armengol

Una crema hidratante fue el punto de partida de su gama de productos, que ahora cuenta ya con ocho creaciones en catálogo. «No creo ningún producto del cual no haya experimentado yo primero el beneficio», puntualiza Ester Armengol. «Yo tenía siempre granitos en la cara y no encontraba en el mercado ninguna crema que lograra ayudarme a deshacerme de ellos a mi gusto, todo lo que probaba no penetraba en mi piel como yo quería», explica.

Fue de vacaciones en Formentera con amigos, cuando espontáneamente compartió su idea de crear sus propias cremas cosméticas. Y dicho y hecho. Formada en aromaterapia y cosmética natural, Ester Armengol empezó a hacer sus pruebas en casa y, en vista de los buenos resultados que iba alcanzando, registró su marca.

    El precio de los productos de Mon Aroma va desde los 7 euros hasta los 58. «Ahora me centro en consolidar las ventas en la tienda online, y de cara al próximo año ya empezaré a valorar la distribución de mis productos en tiendas físicas, pues ya a través de la web me han contactado alguna de Madrid y Valencia mostrando su interés en despachar mi gama de productos», señala Armengol, que también organiza talleres para enseñar a crear las propias cremas según necesidades particulares.

Todos los proveedores de los extractos naturales que Mon Aroma utiliza para elaborar su cosmética son productores certificados ecológicamente. “Intento que todas las materias primas sean lo más puras posible para garantizar el 100% de su beneficio sobre la piel”, detalla. Como todos los productos derivan de la naturaleza, el efecto relajante y aromático de las plantas también entra en juego con su aplicación sobre la piel.

La cosmética alternativa sostenible de Mon Aroma dispone de productos para la higiene y belleza facial, una línea corporal de aceites con propiedades reafirmantes, anticelulíticos y anti-estrías hechos con aceites esenciales de lavanda, romero, menta y abeto de Siberia que consiguen una piel firme. Un brillo de labios estrenó otra gama de producción de maquillaje que la firma pretende ir haciendo crecer, también sin uso de parabenos –conservantes utilizados en la industria cosmética tradicional- ni siliconas o cualquier derivado del petróleo. El packaging de la firma se realiza en la comarca de Osona y proviene todo de papel reciclado, y los envases de cristal son también de marca catalana.

Ester Armengol, creadora de Mon Aroma

En el gran jardín que su madre cuidaba en casa, Ester Armengol se entretenía a jugar con sus amigas arrancando pétalos de flor para crear pociones mágicas. Hoy de la mano de Mon Aroma logra si no magia, bienestar respetuoso.