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sector financiero

El Santander sustituye a Álvarez como consejero delegado por el italiano Orcel

Ana Botín ficha como segundo al responsable de banca de inversión del suizo UBS, viejo asesor del grupo

El número dos baja un escalón: será vicepresidente del grupo y presidente de la filial española

P. Allendesalazar

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, y el consejero delegado, José Antonio Álvarez.

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, y el consejero delegado, José Antonio Álvarez. / EFE / ZIPI

Apenas cuatro años después de auparse a la presidencia del Santander tras la muerte de su padre, Ana Botín ha lanzado este martes la segunda reestructuración de calado de la cúpula del mayor banco de la zona euro por valor bursátil. El grupo ha anunciado de forma sorpresiva el cese de José Antonio Álvarez como consejero delegado de la entidad a partir del próximo enero. Su puesto pasará a ser ocupado por el italiano Andrea Orcel (1963), hasta ahora alto ejecutivo del banco suizo UBS, especialista en banca de inversión, y hombre de confianza desde hace casi dos décadas de Emilio Botín y de su hija para las grandes operaciones corporativas del grupo.

Al contrario que sucedió con su antecesor Javier Marín, Álvarez no ha sido defenestrado, pero sí degradado. En la práctica ha bajado un escalón: de ser el número dos del banco a ser el número tres en sustitución del veterano Rodrigo Echenique, hombre de confianza de Ana Botín, que en junio anunció su intención de dejar sus funciones ejecutivas y quedará solo como consejero. El todavía consejero delegado, así, pasará a ser el único vicepresidente ejecutivo del grupo y también será el presidente ejecutivo de la filial española, que tiene por delante el difícil reto de integrar las redes de oficinas del Santander y Popular, con el consiguiente recorte de sucursales previsto para el año que viene.

Distinto perfil, misma estrategia  

Para sustituirle, el Santander ha afirmado que ha emprendido un proceso de búsqueda "exhaustivo" y asesorado por profesionales externos, del que han surgido varios candidatos. El elegido por unanimidad del consejo es, en cualquier caso, un viejo conocido del banco, al que ha asesorado con asiduidad desde operaciones tan lejanas ya como la compra del británico Abbey en el 2004. Ese perfil de banquero de inversión puede resultar sorprendente en una entidad centrada en la banca comercial con particulares y empresas, pero Botín ha querido dejar claro que no implica un cambio de estrategia.

"La experiencia internacional de Andrea Orcel y su conocimiento estratégico del negocio de banca comercial fortalecen al equipo del banco y nos ayudarán a continuar ejecutando nuestra estrategia, cuyo objetivo es ser el mejor banco comercial. Andrea Orcel conoce a fondo el negocio de la banca comercial y tiene amplia experiencia en gestión de equipos en organizaciones más horizontales y colaborativas, tanto en Europa como en América. Tendrá un importante papel en la construcción de plataformas digitales integradas para el grupo, al tiempo que preservamos nuestro modelo de filiales. Andrea Orcel ha colaborado con el banco en sus decisiones estratégicas desde hace casi dos décadas, y entiende y comparte nuestros valores y cultura", ha asegurado en una nota.

Perfil internacional y digitalización

En el momento elegido para nombrarle tiene mucho que ver que el Santander presentará su nuevo plan estratégico a principios del año que viene, una vez cumplidos los objetivos del actual 2015-2018. Además, con su nombramiento Botín refuerza su apuesta por dotar a la entidad de un perfil más internacional, además de confiar en que sirva para impulsar la transformación digital del grupo. El italiano, casado y con una hija de siete años, habla español, inglés y portugués. Antes de UBS pasó por Bank of America, Merrill Lynch, Boston Consulting Group y Goldman Sachs.

Orcel ocupará el puesto en el consejo que dejará el polémico Juan Miguel Villar Mir, accionista de referencia de OHL, quien dejará el órgano de gobierno del banco "tras presentar su renuncia una vez vencido su mandato". El próximo enero, Guillermo de la Dehesa dejará también de ser vicepresidente y quedará solo como consejero.