Ir a contenido

historias mínimas

La democratización de los drones

Dron Parc, en La Roca del Vallès, es un espacio para aprender y para el uso profesional de aeronaves no tripuladas

Albert Segura

De izquierda a derecha: Eugeni Álvarez, Marc Subirà, Àlex Barba y Jordi Pena, socios de Dron Parc.

De izquierda a derecha: Eugeni Álvarez, Marc Subirà, Àlex Barba y Jordi Pena, socios de Dron Parc. / Anna Mas Talens

Hasta no hace demasiados años, la mayoría de niños y niñas anhelaban para el día de Reyes encontrar en el comedor de casa un artículo fruto casi de la magia, que se movía solo, a distancia: un coche teledirigido, por ejemplo. Las generaciones actuales ya miran hacia el cielo, y muchos chicos y chicas ya han tenido ocasión de hacer volar un dron de pequeña escala. Pero todo aquel que quiera dar un paso más allá dispone del primer parque lúdico tecnológico del Estado, y que se ha instalado en La Roca del Vallès (Vallès Oriental).

Bajo el nombre de Dron Parc, la instalación cuenta con un amplio espacio donde volar drones, ya sea en una fase inicial como en una profesional, siempre al aire libre, cosa que no ofrecen otros centros con ofertas semejantes. Pese a ser un tipo de producto relativamente reciente, existe mucho público en el que se ha despertado la curiosidad or saber más sobre este mundo.

"Tenemos una escuela de vuelos, de aprendizaje, el dron es uno de los juguetes más reclamados recientemente, y existe un vacío legal ya que la ley prohíbe volar sin licencias, y mucha gente no lo sabe", explica Marc Subirà, socio fundador de Dron Parc. Por ello, decidieron abrir un espacio de 6.000 metros cuadrados, donde todo aquel que lo quiera puede dar sus primeros pasos.

El parque surgió tras la unión de cuatro socios, parte de los cuales habían desarrollado un proyecto sobre el futuro de los parques de ocio infantil, los conocidos como "chikiparks": "Los niños de hoy, con 8 años, ya no quieren ir a una piscina de bolas, y traté de dibujar cómo sería el concepto de evolución tecnológicame aplicada a ese terreno", explica Subirà.

De allí nació la idea de crear lo que se ha convertido en el primer centro de ocio tecnológico para pequeños y mayores, en unas instalaciones que cumpliesen con la normativa de vuelo, que estuviesen cerca de la ciudad, pero a la vez suficientemente apartadas "Encontramos en La Roca una finca rústica que cumplía nuestras expectativas, y desarrollamos la idea de suplir la carencia que existía en materia de formación en el sector de los drones, con el objetivo de que quien lo quisiera se pudiese sacar el título de vuelo", apunta.

Circuito al aire libre

Así, han creado un circuito al aire libre y delimitado, con una cafetería, una escuela y actividades que ya han captado a los primeros usuarios de diferentes puntos del territorio, que han visto aquí una oportunidad para practicar sin temor alguno a infringir normativa alguna. La empresa ofrece formación de vuelo en dos categorías, con cursos que permiten aprender a volar en un plazo de entre 16 y 20 horas.

"Tenemos un curso inicial de ocho horas con vuelos en tercera persona de 100 euros, y cursos con el uso de gafas, que reproducen lo que se ve desde el dron, por entre 160 y 260 euros", explica. Paralelamente, ofrecen cursos dirigidos a profesionales que requieren el uso para registrar imágenes desde el aire, ya sea para el sector público o privado, cuyo precio se eleva hasta los 1.000 euros. Del mismo modo, ofrecen volar en sus instalaciones por unos seis euros al día entre semana o 10 euros en fin de semana.

Por ello, organizan carreras abiertas tanto a participantes como a público que quiera curiosear y disfrutar de este tipo de actividad al aire libre, y ya tienen programado para este verano un campus de verano para niños que quieran aprender a pilotar cuadricópteros. lo harán con una serie de actividades que combinarán el pilotaje con el uso recreativo de la piscina de la que dispone las instalaciones, con el fin de aportar a través de la diversión el aprendizaje de una de las actividades con futuro.

0 Comentarios
cargando