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ACTIVIDAD FERIAL

El Salón Náutico, a toda máquina pese a la incertidumbre

Luis Conde, presidente de la muestra, afirma que pese a la incertidumbre politica "la economía y los negocios siguen"

Agustí Sala

Luis Conde, presidente del Salón Náutico de Barcelona.

Luis Conde, presidente del Salón Náutico de Barcelona. / JUAN MANUEL PRATS

Luis Conde, presidente del Salón Náutico de Barcelona, opina que el certamen llega "en el mejor momento económico. La náutica va con la economía". Pero hay nubarrones en forma de inestabilidad incertidumbre política en Catalunya que, en todo caso, a su juicio, no deberían afectar a la muestra que comienza este miércoles en el Port Vell de Barcelona y dura hasta el próximo domingo.

"Estas situaciones generan confusión y puede haber gente que se lo piense dos veces antes de acudir a Barcelona para el salón", reconoce. Pero, "una cosa es la parte política y la otra la profesional. La economía y los negocios siguen".

Lo que tiene muy claro Conde, que también preside la firma de cazatalentos (‘headhuning’) Amrop Seeliger y Conde, es que le "sabría muy mal" que la situación política afectara al salón, que espera unos 55.000 visitantes, un número similar al del 2016. "Sería una pena que gente dispuesta a vistarnos cambiara de decisión". Y es que "el que quiere comprar un barco no tiene más remedio que acudir a un salón".

Con seguridad

La fecha de celebración del certamen además es buena porque discurre del 11 al 15 de octubre, que cubre un puente festivo largo que mucha gente del resto de España puede aprovechar para pasar unos días en la capital catalana, afirma. Si lo que existe es preocupación por posibles situaciones de conflictividad, descarta que vaya a haber "problemas de seguridad. Todas las manifestaciones que se han producido han sido pacíficas", recuerda.

A su vez subraya la "muy loable actitud" del sector náutico.  Durante los años de crisis fueron fieles y siguieron participando en la muestra, que no ha dejado de funcionar y ya lleva 56 ediciones consecutivas. Lo cierto es que hoy el negocio náutico va viento en popa. Las matriculaciones de embarcaciones crecieron el 9,7% hasta agosto, más del triple que la economía; y el salón, el 11% en espacio de exposición y el 7% en empresas participantes, con un total de 275 expositores y con la muestra de casi 700 embarcaciones, 180 de ellas de más de ocho metros de eslora flotando en el agua.

Barco conectado

El certamen de este año se centra a su vez  en la innovación y la transformación digital, que permite popularizar la náutica. En el centro de todo ello se encuentra "el barco conectado", al igual que sucede con los coches. En la actualidad, las naves van cargadas de sensores que remiten la información a la nube. En este sentido también se potencian las ‘start-ups’ dedicadas a estas actividades y participarán una veintena de estas.

Otro pilar consiste en promover la náutica. "No es una actividad elitista", asegura. "Un barco de 12 a 13 metros con tres camarotes cuesta 2.000 euros de alquiler una semana. Repartidos entre tres parejas suponen 665 euros. Es menos que lo que puede costar un apartamento en la costa durante el mismo periodo de tiempo y con menor capacidad de personas por vivienda".

90% pequeños y medianos

Una muestra de que no se trata de una actividad para pocos es que este año se expedirán 50.000 títulos náuticos. "En España hay 200.000 embarcaciones y el 90% son de menos de nueve metros", sentencia. Y se pregunta: "¿Cuántos grandes barcos o yates privados puede haber en los puertos de Barcelona y en el conjunto de los que hay en España: ¿200, 300? ¿Qué supone eso sobre el total?"

Con la bonanza económica "los barcos están menos ociosos. Se compran y se venden enseguida. Durante la crisis había muy buenas oportunidades ya que muchos de sus dueños atravesaban apuros económicos. Ahora no. Ahora hay que comprarlos nuevos, pero la ventaja es que los bancos necesitan dar crédito y además los tipos de interés están muy bajos".