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PLAN 2018-2021

El Gobierno dará hasta 10.800 euros a los jóvenes para comprar vivienda

La ayudará beneficiará a los menores de 35 años con rentas bajas y estará limitada al 20% del valor del piso

El Ejecutivo también prepara apoyos para los mayores de 65 años y las familias desahuciadas

P. ALLENDESALAZAR / M. JIMÉNEZ BOTÍAS / MADRID / BARCELONA

JOSE LUIS ROCA

El Gobierno dará hasta 10.800 euros a los jóvenes para comprar vivienda
Fomento dará ayudas a los jóvenes para la compra y el alquiler de vivienda.

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El Gobierno planea dar a partir del año que viene una ayuda de hasta 10.800 euros para la compra de vivienda habitual a los jóvenes de hasta 35 años que tengan unos ingresos mensuales inferiores a 1.597,53 euros (es decir, tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, IPREM), con un límite del 20% del valor del inmueble. Los beneficiarios tendrán que vivir en el piso durante al menos cinco años. También apoyará a este colectivo con ayudas de hasta el 50% de la renta para alquileres de hasta 900 euros durante un periodo de tres años.

Esta es la principal novendad del borrador del Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, que el ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, ha presentado este jueves con la afirmación de que tiene un "enfoque claramente social". Los principales objetivos del proyecto son "ayudar a las personas que más lo necesitan" (los jóvenes, los mayores y las familias desahuciadas), incentivar la oferta de alquiler a precios asequibles y promocionar la rehabilitación, así como flexibilizar la gestión de las comunidades autónomas, que son las que llevan a la práctica las medidas una vez firmados convenios con el Estado.

La Generalitat duda de la dotación del plan

El Gobierno remitirá el plan a las comunidades autónomas en los próximos días. Pero la cuestión principal, desde el punto de vista de la Generalitat de Catalunya es cuál será la cuantía que el plan destina a las autonomía. "Es verdad que han aceptado algunos aspectos de flexibilización propuesto por la Generalitat en el nuevo plan, pero es aspecto principal es cuál será la cuantía", ha destacado Carles Sala, secretario de Habitatge de la Generalitat.

Si la dotación del plan para Catalunya siguen siendo los 50 millones de euros que hemos recibidos en los últimos tres años, será imposible llevar a cabo una política social adecuada con esos recursos", ha comentado. En su opinión, si no se vuelve a una dotación presupuestaria por encima de los 100 millones de euros, que se alcanzaron en el 2009, será complicado llevar a cabo los programas de ayuda en ámbitos como la rehabilitación, la vivienda social y las ayudas al alquiler, que son los principales ámbitos que ha abordado el plan hasta ahora.

Así, los mayores de 65 años con unos ingresos también inferiores a tres veces el IPREM y un patrimonio inferior a 100.000 euros podrán elegir durante tres años entre una ayuda de hasta el 50% del alquiler (para recibos de hasta 900 euros) o un apoyo, caso de tener la vivienda en propiedad, de hasta 200 euros para los gastos de mantenimiento, comunidad y suministros básicos (agua, luz y gas). El Ejecutivo también planea pagar hasta el 40% de la inversión a las entidades públicas y privadas que construyan edificios o complejos residenciales destinados durante al menos 40 años al alquiler para personas mayores. 

PRECIOS DISPARADOS

El ministro ha reconocido, asimismo, que los precios del alquiler están disparados, particularmente en Madrid, Catalunya, País Vasco y Baleares, porque "está creciendo la demanda pero no la oferta en la misma medida". Las personas que buscan arrendar, ha argumentado, aumentan porque la crisis ha disminuido su capacidad de comprar, por la movilidad laboral y por el aumento de los alquileres vacacionales a consecuencia del 'boom' turístico. Para paliar este problema, el Gobierno ha elaborado medidas para apoyar a los arrendatarios y aumentar los pisos disponibles.

En esta línea, los hogares con ingresos inferiores a tres veces el IPREM podrán recibir una ayuda de hasta el 40% del alquiler (hasta ahora el límite era de 2.400 euros al año) de su vivienda habitual durante tres años siempre que el arrendamiento no supere los 900 euros al mes (frente a los 600 anteriores). El Gobierno también subvencionará con hasta el 50% de la inversión y 36.700 euros por vivienda a los promotores públicos, y por primera vez, privados que construyan pisos que deberán destinarse a alquiler para familias con rentas bajas durante 25 años (hasta ahora eran 50).

VIVIENDAS PARA DESAHUCIADOS

El proyecto del Ejecutivo también contempla poner a disposición de familias desahuciadas y con ingresos inferiores a tres veces el IPREM viviendas vacías del banco malo semipúblico Sareb y de las entidades financieras. Los precios de los alquileres serán de entre 150 y 400 euros al mes, y la ayuda pública podrá ser hasta del 100% durante dos años, según los determinen los servicios sociales autonómicos o municipales. El Ministerio asumirá el 80% de la renta y las autonomías se harán cargo del 20% restante.

Las comunidades han enviado 250 propuestas a Fomento para elaborar el plan. El Ministerio va a debatir ahora el contenido de su borrador con las propias autonomías y también con los ayuntamientos y el sector privado hasta el 30 de mayo, con el objetivo de comenzar a tramitar la versión definitiva a partir de junio para que entre en vigor en enero. El anterior plan correspondió al periodo 2013-2016, pero el Gobierno lo tuvo que prorrogar al 2017 por no poder aprobar uno nuevo el año pasado al encontrarse en funciones. La dotación del plan de este ejercicio, así, es de 321,61 millones de euros, la misma cantidad que el año pasado. Los fondos, que las autonomías pueden usar una vez firmen un convenio con Fomento, servirán este año para conceder unas 100.000 ayudas al alquiler y rehabilitar 35.000 viviendas, según las previsiones del Ejecutivo.