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AUTOMOCIÓN

El grupo Peugeot Citroën negocia la compra de Opel

La compañía francesa PSA enmarca la negociación con General Motors en la busqueda de una mayor rentabilidad

La adquisición situaría a la empresa resultante como segundo fabricante europeo con 4,2 millones de vehículos

ANTONI FUENTES / BARCELONA

El presidente ejecutivo de PSA (Peugeot Citroën), Carlos Tavares.

El presidente ejecutivo de PSA (Peugeot Citroën), Carlos Tavares.

El mapa de los grandes grupos de automoción puede cambiar en los próximos meses. El grupo francés PSA, que engloba las marcas Peugeot Citroën, ha confirmado que negocia la compra de Opel a la multinacional norteamericana General Motors, que también ha explicado que se encuentran en plenas negociaciones. La suma de PSA y Opel daría lugar al segundo mayor fabricante europeo solo por detrás de Volkswagen, que también ostenta la primera posición mundial. 

PSA ha indicado en un comunicado que está "explorando numerosas iniciativas estratégicas con el objetivo de mejorar su rentabilidad y eficiencia operativa, incluida una potencial adquisición de Opel". Sin embargo, aclara que "no se puede asegurar que se llegará a un acuerdo" en las negociaciones en marcha. En los últimos años, PSA y GM habían puesto en marcha la fabricación conjunta de tres modelos en Europa.

UN GIGANTE DE 4,2 MILLONES DE VEHÍCULOS

El nuevo gigante del automóvil resultante de la adquisición sumaría 4,2 millones de vehículos comercializados en el 2016, de los que 3,1 corresponden a PSA y otros 1,1 millones a Opel, la filial europea de GM con sede en Alemania. La negociación para vender la rama de GM en Europa se produce después de un pargo periodo de acumulación de pérdidas. En el 2016, Opel registró unos resultados negativos de 257 millones de dólares (243 millones de euros), lo que supone una mejora sustancial en relación con los 813 millones de dólares (759,8 millones de euros) del 2015.

El nuevo grupo sumaría 13.000 empleos en España

La compra de Opel por parte de PSA significaría para España la creación de un grupo con 13.000 trabajadores y tres factorías. De ellas, la de PSA en Vigo, con 6.000 empleados, y la de Opel en Figueruelas (Zaragoza), con 5.000 trabajadores, serían las más grandes.

La tercera planta es la de PSA en Madrid, que cuenta con casi 1.900 empleados. Esta planta puso en marcha en el último trimestre del 2016 un ERE temporal para reducir los días de trabajo de 1.300 operarios.

Los acuerdos para compartir tres modelos entre Opel y PSA han beneficiado a la fábrica de Opel en Zaragoza al asumir la producción de uno de esos vehículos para Peugeot y Citroën.

La situación de pérdidas de Opel contrasta con la mejora experimentada por PSA desde que fue rescatado en el 2014 con la entrada en el capital de su socio chino Dongfeng, que compró un 14% de las acciones por 750 millones de euros en una ampliación de capital en la que el Estado francés compró una parte idéntica y la familia Peugeot redujo su participación mayoritaria hasta el 15%. En el primer semestre del 2016, PSA obtuvo un beneficio neto consolidado de 1.383 millones, 663 millones más que en el mismo periodo del año anterior. 

El presidente ejecutivo de PSA, Carlos Tavares, inició en el 2016 un ambicioso plan para aumentar el volumen y la rentabilidad del grupo francés. Peugeot, Citroën y la marca de gama alta DS suman 184.000 empleos, a los que se sumarían los 38.000 de Opel y su filial británica Vauxhall.

EXPECTACIÓN EN ALEMANIA

La primera reacción tras el anuncio de las negociaciones entre GM y PSA procedió de la Administración alemana y de los sindicatos de ese país, en el que Opel tiene 19.000 trabajadores. El primer ministro del Estado de Hesse, Volker Bouffier, ha indicado que es "indiferente" si el propietario de Opel está en Francia o en EEUU ya que lo importante es el mantenimiento de puestos de trabajo y que la empresa sea competitiva.

"Lo importante para nosotros es que los puestos de trabajo permanezcan en Hesse, que se mantenga el centro de innovación y que Opel sea competitiva. Si el propietario está en Francia o en EEUU, como hasta ahora, es indiferente", dijo Bouffier.

Malu Dreyer, primera ministra del Estado de Renania Palatinado, donde Opel centra una buena parte de la fabricación de sus componentes, ha mostrado su esperanza de que una adquisición por parte de PSA no traiga consecuencias negativas para el empleo. 

Los representantes de los trabajadores de Opel, sindicatos y empleados se mostraron muy sorprendidos por las negociaciones que consideraron que violan "los derechos de cogestión alemanes y europeos". 

Temas: Opel Coches

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