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EL PULSO INDEPENDENTISTA

El Govern inicia la auditoría para demostrar la legalidad de la hacienda catalana

La Autoritat Catalana de Protecció de Dades se dota de un sistema informático que permite gestionar tributos como el IRPF, "cuando tenga competencias"

Agustí Sala

Lluís Salvadó, secretario de Hisenda de la Generalitat.

Lluís Salvadó, secretario de Hisenda de la Generalitat. / CARLOS MONTAÑÉS

La Autoritat Catalana de Protecció de Dades inició la semana pasada una auditoría de la información que trata la Agència Tributària de Catalunya (ATC) para comprobar que toda la información se ajusta a la legalidad. El trabajo de análisis, que durará un mes, se realiza a instancias del propio Govern, ha explicado el secretario de Hacienda, Lluís Salvadó, quien ha defendido la legalidad de la actuación de la administración tributaria catalana.

En un encuentro con la prensa, Salvadó ha destacado que el objetivo de esta auditoría es "tranquilizar a los funcionarios" de la propia ATC "para que nadie pueda sospechar de su profesionalidad". Todo ello se produce a raíz de las revelaciones del exsenador de ERC Santi Vidal, quien aseguró que la Generalitat había conseguido ilegalmente información tributaria de los contribuyentes. "Si quiere, que venga la Agencia Española de Protección de Datos y que nos audite, no tenemos nada que esconder", ha asegurado Salvadó. La auditoría la lleva a cabo la Autoritat Catalana, que es la encargada de ello por delegación de la agencia estatal.

El trabajo que ha realizado hasta ahora la ATC para apurar todas las competencias en el marco legal actual han consistido en depurar los datos que tenía de 13,52 millones de contribuyentes, que han quedado en 7,4 millones, y de 35,22 millones de direcciones, que se han reducido en 16,4 millones tras limpiar erroresduplicidades y otros fallos, ha dicho Salvadó. Todo ello se ha recopilado a lo largo de los más de 30 años de autonomía a través de los impuestos propios y cedidos y de fuentes externas legales, que van desde el Catastro a los notarios o la propia Agencia Tributaria estatal.    

TODO LEGAL

El secretario de Hacienda ha añadido que "no entra dentro del mundo real" que alguien pueda piratear los datos fiscales estatales. Ha insistido, además en que la Generalitat, no ha hecho ni hará nada para lo que no tenga competencias.

Durante su exposición ha explicado que, con la transformación tecnológica a través de la plataforma e-Spriu, la administración tributaria se dota de una herramienta capaz de gestionar cualquier impuesto. "Puede soportar el IRPF, pero lo hará cuando tengamos competencias para ello", ha destacado.

Y ha insistido en que no requieren ninguna base de datos para este impuesto porque, en el caso de lograr la competencias para ello, serían las empresas las que facilitarían los datos. "En la agencia estatal también lo hacen las empresas. Son las empresas en todo el mundo las que lo hacen porque son ellas las que tienen nuestros datos fiscales. Si algún día tenemos las competencias también pasará en Catalunya. No seríamos diferentes en caso de una república catalana", ha agregado.

DESPLIEGUE TERRITORIAL Y DE PERSONAL

El Ejecutivo catalán complementa la transformación tecnológica con el despliegue territorial y la incorporación de personal, hasta elevar los 430 empleados actuales de la ATC a 800 en diciembre. Ello coincide con el inicio de la recaudación ejecutiva de impagos no solo de la propia Generalitat sino del Servei Català de Trànsit y otras administraciones como las locales, hasta llegar el año que viene a 800.000 expedientes al año.

En octubre vence el convenio por el que las oficinas liquidadoras de los registros de la propiedad realizan el trabajo de gestión y liquidación de tributos cedidos, que en otoño pasará a realizar la propia ATC.