TRAS LA OLA DE FRÍO

Los agricultores denuncian que las tiendas no repercuten la bajada de los precios en las hortalizas

COAG acusa de "prácticas especulativas" a las cadenas de distribución y de aplicar márgenes abusivos

Puesto de frutas y verduras en un supermercado.

Puesto de frutas y verduras en un supermercado. / ALBERT BERTRAN

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La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) denunció este martes que el "desplome" de los precios en el campo de las principales hortalizas durante la última semana no se está repercutiendo a los precios pagados por el consumidor, que se mantienen en los niveles de la ola de frío.

COAG denuncia que en el caso del calabacín, los precios en destino se han elevado el 14% a pesar de la caída de un 62% de las cotizaciones en el campo. Asimismo, lamenta que en berenjena la evolución ha seguido la misma tónica y mientras los precios al consumidor se han elevado el 17%, para el productor han bajado un 35%.

El responsable del sector de frutas y hortalizas de COAG, Andrés Góngora, afirmó que "de nuevo, agricultores y consumidores estamos siendo víctimas de las prácticas especulativas de las cadenas de distribución que quieren recuperar a marchas forzadas sus abusivos márgenes habituales sin importarles los fundamentos objetivos del mercado: oferta y demanda". Los precios se elevaron en las últimas semanas como consecuencia del mal tiempo y el incremento de la demanda por parte del norte de Europa, como ya publicó EL PERIÓDICO

"La situación productiva en el campo no ha variado tanto de una semana a otra como para propiciar un derrumbe de los precios tan significativo. La presión de las centrales de compra de los grandes distribuidores está pasando factura a los productores, que una vez más nos vemos indefensos para controlar una perniciosa volatilidad", añade.

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Productos como los limones y las manzanas han multiplicado por casi siete su precio del campo a la mesa de los consumidores.

COAG considera que esta situación en los precios no es deseable ya que provoca especulación en la cadena por parte de los agentes con más poder en la misma, desajustes en la planificaciones y a la larga no beneficia a los agricultores que en épocas de precios altos no disponen de producción suficiente para hacer rentables estos momentos.