18 sep 2020

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MULTINACIONAL ASENTADA

Primeros 40 años de Ford en Almussafes

El primer coche de la planta valenciana salió de la línea de producción en 1976 y se sorteó entre los trabajadores

El riesgo de cierre de hace cuatro años se ha superado con los pactos alcanzados con los sindicatos

NACHO HERRERO / VALENCIA

Primer Ford Fiesta fabricado en la factoría de Almussafes.

Primer Ford Fiesta fabricado en la factoría de Almussafes. / MIGUEL LORENZO

El primer coche que salió de la factoría Ford de Almussafes, en 1976, se quedó en casa. Se había acordado que se sortearía entre los trabajadores, y a los pocos días de conocerse el ganador el rey Juan Carlos acudió a la planta para inaugurarla i y entregarle las llaves. Eso sí, era una especie de 'renting' porque el afortunado tenía que devolverlo a los dos años para llevarse ya en propiedad otro vehículo, porque ese primer modelo de Fiesta iba a pasar al museo particular de la fábrica.

Cuarenta años después, aquel proto-vehículo es una de las piezas del Museo de las Ciencias, y en las conmemoraciones el presidente de Ford España, Jesús Alonso, prometió que se quedarán al menos otros cuarenta años en Almussafes, a 20 kilómetros de Valencia. El último coche que ha salido de la factoría puede ser de seis modelos diferentes, una flexibilidad que, aseguran, no tiene ninguna otra factoría en España.

La media de vehículos que han salido de sus líneas de producción es de 388.000 unidades al año

Puede ser un Kuga, que acabe vendido en países con volante a la derecha, o un Transit Connect que circule como taxi por las calles de Nueva York, que aprobó la incorporación del modelo a su red en EL 2011, igual que Boston y Chicago. En este caso, Almussafes tiene la exclusiva mundial para su producción. La media de vehículos que han salido de sus líneas de producción en los últimos años, según el estudio que ha presentado la Universidad Europea de Valencia, es de 388.000. La cifra puede ser superior este año por la acelerada producción que hubo en el primer semestre del año. Después se ha atemperado la fase, con el consiguiente ajuste, pactado entre la empresa y UGT, mayoritaria en el comité.

Se han evitado 430 despidos. “Eso habría sido muy difícil en una empresa sin diálogo y negociación permanente. En otro sitio se habría bajado la producción, se habrían ajustado las líneas y se habría acabado despidiendo a gente”, apunta Carlos Faubel, líder del sindicato. Ford es la factoría que sirve de termómetro para las huelgas generales en Valencia. Esta paz social de los últimos años fue clave para que Almussafes sorteara el último gran obstáculo, cuando en el 2012, en pleno apogeo de la crisis, la multinacional norteamericana planteó el cierre de algunas plantas en Europa, y la de Valencia se lo jugó casi a cara o cruz con la de planta de Genk en Bélgica.

BENEFICIO DE UN CIERRE

“Lamentablemente cerraron en Bélgica y nuestra planta salió beneficiada, con nuevas inversiones de 2.000 millones y 4.000 nuevos empleos”, recuerda Faubel, en tono agridulce. Para él ganaron ese amargo duelo gracias a que en 2006 consiguieron que los directivos europeos entendieran que estaban dejando morir la fábrica por no haber realizado apenas inversiones. “Nos quitaron la producción de cuatro modelos pequeños y vimos peligrar la planta pero les convencimos, fuimos capaces de llegar a acuerdos y que vieran que los cumplíamos. La paz social que se alcanzó fue la clave”, afirma. Ahora la fábrica tiene más de 9.000 empleados, de los que casi un 20% son mujeres. A ello se suman los 6.000 trabajadores de empresas proveedoras de la multinacional en el parque industrial colindante.

"Tenemos maregen para 

producir más y generar empleo", afirma Carlos Faubel, líder sindical de UGT

“El 40 aniversario llega en un muy buen momento, aunque no tan esplendoroso como podríamos, porque aún tenemos margen para producir algo más y generar más empleo”, desliza Faubel. Una de las claves para poder hacer aún más competitiva la planta sería la construcción del corredor Mediterráneo. Eso les permitiría aumentar la salida de las unidades en trenes, que es bastante inferior a la que se realiza desde el puerto de Valencia.

En Almussafes esperan no tener que esperar otros 40 años para verlo.