01 abr 2020

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COMERCIO INTERNACIONAL

Documentos filtrados por Greenpeace muestran presiones de EEUU en el TTIP

La organización ecologista denuncia la pérdida de garantías ambientales y de control previo de ciertos productos

Manifestación contra el TTIP, el 15 de octubre, en Bruselas.

Manifestación contra el TTIP, el 15 de octubre, en Bruselas. / AP / MARTIN MEISSNER

La negociación del Tratado Transatlántico de Libre Comercio e Inversión (TTIP) entre Estados Unidos y la Unión Europea ha salido de las salas de runiones cerradas a cal y canto en las que se lleva a cabo. Varios documentos filtrados por Greenpeace muestran las fuertes presiones ejercidas por Estados Unidos y sus lobis empresariales para facilitar la entrada de sus productos en la UE y suavizar o anular algunas garantías de control. 

Greenpeace Holanda publicará el lunes documentos sobre las negociaciones del TTIP con el objetivo, según afirma en un comunicado, de proporcionar la "transparencia necesaria" sobre este tratado entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE) y tenga lugar "un debate informado".

Los documentos filtrados constan de 248 páginas y hasta el momento solo habían podido ser consultados por representantes políticos "en una habitación con fuertes medidas de seguridad" y con una cláusula de confidencialidad.

MENOS GARANTÍAS AMBIENTALES

Entre las revelaciones de los documentos, la organización ecologista destaca el recorte de las políticas de protección ambiental. Los documentos no incluyen ninguna mención o la regla de excepciones generales, consagrada en el acuerdo del GATT de la Organización Mundial del Comercio (OMC) hace casi 70 años y que permite a los estados regular las reglas de comercio “para proteger a los seres humanos, la vida animal y vegetal o la salud” o para “la conservación de los recursos naturales no renovables”. 

Negociación en la recta final

Estados Unidos y la Unión Europea (UE) acaban de cerrar con avances una nueva ronda de negociaciones del Tratado Transatlántico de Libre Comercio e Inversiones (TTIP) y siguen viendo posible completar el proceso este año. Reunidos en Nueva York durante los últimos días, los equipos negociadores de ambas partes se centraron en tratar de pactar de forma definitiva varios aspectos del acuerdo, para dejar solo abiertas para los próximos meses las partes más sensibles. "Hemos tenido una ronda muy productiva esta semana, pero aún tenemos un trabajo significativo por hacer", dijo al término de la ronda Dan Mullaney, el jefe negociador estadounidense. Su homólogo europeo, Ignacio García-Bercero, confirmó que la UE trabajará también para cerrar el acuerdo en 2016, "pero solo si la sustancia del pacto es la adecuada". Las dos partes volvieron a dejar claro que no quieren un "TTIP 'light", sino un acuerdo completo y ambicioso que dé respuesta a todas sus expectativas.

Los documentos tampoco mencionan el reciente acuerdo sobre el clima de París (COP21), que dija como objetivo mantener el incremento de la temperatura mundial por debajo de 1,5 ºC. Una consecuencia de ello sería el hecho de no regular la importación de combustibles altamente contaminantes como el petróleo procedente de las arenas bituminosas.

Los negociadores estadounidenses han insistido durante la negociación en modificar el principio de precaución para vetar ciertos productos peligrosos o que suscitan dudas por un nuevo efoque de "gestión del riesgo" pero sin medidas preventivas, según explica Greenpeace. 

MÁS PODER EMPRESARIAL

Las negociaciones han dado un gran poder a las asociaciones de corporaciones empresariales, hasta el punto de que podrá "participar en la toma de decisiones". 

El portavoz de Greenpeace España, Miguel Ángel Soto, ha señalado que "es hora de sacar a la luz el contenido de estas negociaciones" porque, según ha opinado, "los éxitos, progresos y conquistas en el terreno ambiental, ganadas tras duras y largas batallas, se están desmantelando a puerta cerrada".

"La versión completa y más reciente del texto del tratado debe ser publicada de una vez para que los ciudadanos y los representantes democráticamente elegidos tengan la oportunidad de entender lo que se está proponiendo hacer en su nombre", ha añadido Soto. 

Pero la posición en la UE no es unánime entre los países que forman parte de ella. El presidente de Francia, François Hollande, ha advertido este domingo que su Gobierno se opondrá a las conclusiones del tratado si pone en dificultades la agricultura del país con medidas como la eliminación de la identificación del origen de los productos.