Ir a contenido

La obra social de las antiguas 'caixes' baja hasta 51,5 millones

La dotación se ha reducido en un 26% respecto al último año como entidades de ahorro, sin incluir La Caixa

AGUSTÍ SALA / BARCELONA

La obra social que llevaban a cabo las antiguas cajas de ahorro en Catalunya no desapareció junto con estas como entidades financieras, pero se redujo de forma sustancial. En concreto ha meguado un 26% al pasar de sumar alrededor de 70 millones de euros en el 2011 a 51,5 millones en el 2014. Estas cifras dejan fuera la Obra Social de La Caixa, ahora convertida en Fundación Bancaria, que suma alrededor de 500 millones de euros y se ha mantenido estable en los últimos años.

Las siete fundaciones de carácter especial surgidas de antiguas cajas a través de la ley catalana 9/ 2012, que reguló la transformación de estas entidades, destinaron a sus actividades sociales 51,5 millones de euros el año pasado, según los datos que ha recopilado la Conselleria d'Economia, que quiere convertir estos datos en una publicación de carácter anual. Además establece un mecanismo de supervisión trimestral de las cuentas y de indicadores para analizar las actividades.

Según los datos de Economia, de la dotación total, 21,8 millones, el 42,41% del total, se destinaron a asistencia social y cooperación; 21,5 millones (el 41,75%) al fomento de la educación y la cultura;  5,3 millones (el 10,21%), a la dinamización económica y la excelencia; y 2,9 millones (5,64%) a protección del patrimonio natural y el paisaje. En total, unos 2,3 millones de personas se beneficiaron de los distintos programas y proyectos de estas entidades. El grupo más numeroso, 1,7 millones, corresponde al fomento  de la educación y la cultura. Todas juntas llevaron a cabo 99 actividades, según el informe de Economia.

El grupo de entidades está formado hoy por la Fundació Catalunya-La PedreraIluro (surgida de la antigua Caixa Laietana), las cuatro procedentes de la antigua Unnim (Antigues Caixes Catalanes de Manlleu, Sabadell y Terrassa, la Antiga Caixa Sabadell 1859, la Antiga Caixa Terrassa y la Antiga Caixa Manlleu) y Pinnae, procedente de Caixa Penedès. Todas ellas se nutren del rendimiento de su patrimonio, al haberse separado completamente la actividad financiera.

El análisis de la Generalitat, elaborado por la subirección general de Entidades de Crédito, al frente de la que está Xavier Erbàs, no detalla el reparto de las inversiones. Sin embargo, la mayor de ellas es la realizada por Catalunya-La Pedrera, que es propietaria del 8% del territorio catalán y tiene una dotación de unos 22 millones.

La única entidad que mantiene un convenio con la Generalitat, que antes sellaban las otras nueve cajas, es la Fundación Bancaria La Caixa, con 30 millones en el 2015. Este acuerdo permitía que las cajas catalanas destinaran un 7% de su Obra Social a fines fijados de forma conjunta con la Generalitat lo que suponía una ahorro a las arcas públicas.

CAJAS ESPAÑOLAS

Por su parte, la Confederación Española de Cajas de Ahorros (Ceca) informó de que la inversión en obra social de las entidades asociadas cayó un 7,82% en el 2014, hasta los 709 millones. Con estos recursos se financiaron 119.965 actividades (un 35% más que en 2013), que beneficiaron a más de 36 millones de personas (más del 12% de crecimiento respecto al 2013). Según la Ceca, el apartado destinado a «acción social» fue la principal área de inversión, con el 50% del total.

0 Comentarios
cargando