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El exdirector de Laietana vendió terrenos a un precio desorbitado

La firma estaba vinculada a un crédito no devuelto de 18 millones por un 'resort' fallido en Tailandia

Una empresa pagó 22 veces más del valor de mercado por la finca de los Ibern en Llavaneres

J. ROVIRA / J. SALICRÚ / A. VÁZQUEZ / BARCELONA

Video del 30 minuts de TV-3 donde se explica como con dinero de Caixa Laietana se construyó un hotel de lujo en Tailandia que no llegó ni a abrirse. / TV-3

Una empresa que tenía negocios con  Caixa Laietana estuvo detrás de la adquisición de un terreno en Llavaneres (Maresme) propiedad de la familia de Josep Ibern -antiguo director general de la extinta caja de Mataró- por un precio 22 veces superior al de mercado.

Esta es una de las revelaciones de Desmuntant Laietana, del programa 30 minuts elaborado con la colaboración de la productora Clack, que se emite hoy (21.55 h. TV-3) y que, a través de una crónica sobre la desaparición de las cajas de ahorro, pone el foco en la actuación de los exdirigentes de Laietana, una de las siete entidades fundadoras de Bankia.

El terreno, de casi dos hectáreas y situado en la zona conocida como Pla de la Torreta, pertenecía a Promovaneras SL, una sociedad creada en el 2003 por Josep Ibern, su hermana y su padre. Dos años más tarde, este último aportaría dos terrenos de la familia a la empresa.

El 28 de diciembre de 2006 -cuando Ibern todavía era director adjunto de la caja- tuvo lugar la compraventa de uno de los dos terrenos. La compradora, Construcciones Exponenciales, fue creada dos meses antes y pagó por el terreno 9.180.000 euros, a pesar de que el precio de mercado era de 415.400 euros. La finca rústica debía ser declarada urbanizable pero no fue así con el nuevo POUM del gobierno local surgido tras las elecciones del 2007.

El mismo día de la compra, el administrador cedió todos los poderes a Julio Sánchez-Cozar, directivo de Cahispa, empresa de seguros con una importante presencia en el sector inmobiliario. Al día siguiente, Inmocahispa -rama inmobiliaria de Cahispa- y Proneg 2000 se hicieron con el control de la empresa mediante una ampliación de capital.

La operación -de la que en ningún momento se informó a Caixa Laietana- se realizó en tres partes. Primero se pagaron 200.000 euros con un cheque en el momento de la firma y al año siguiente, otros 1.275.000 euros. El resto acabaría formando parte de una ampliación de capital en el 2009, el mismo día en el que dimitieron los directivos de Inmocahispa y Proneg 2000 como administradores y la familia Ibern volvía a hacerse con las riendas de Promovaneras y del terreno.

PROYECTO FRUSTRADO

Inmocahispa y Proneg 2000 tenían una intensa relación con Laietana, con la que eran socios en la sociedad Geoinvers. A través de esta firma en la que participaba la caja impulsaron varias promociones inmobiliarias.

Otro nexo de unión venía a través de la empresa barcelonesa Boscasoli Dos, vinculada a Inmocahispa, y que recibió numerosos créditos de Laietana. El primero de ellos, de 18 millones, fue concedido el 6 de abril del 2006 y estaba destinado a un resort de lujo en Phuket (Tailandia) que debía construir Puravarna Group, unasociedad con sede en Hong Kong integrada por Boscasoli Dos y la británica East India Holding Limited.

Varias personas que conocían el proyecto admiten que el planteamiento y los avales eran poco convincentes. Sin embargo, los dirigentes de Laietana concedieron el crédito. El resort fue un fracaso -las obras quedaron a medias- y no se devolvió el crédito, con lo que Laietana perdió los 18 millones.

Los implicados en estos proyectos no parecían muy fiables. En abril del 2010, Steven J. Granville, director ejecutivo de Puravarna Group, fue detenido por fraude y se pasó un año y medio entre rejas. Además, Cahispa vivía momentos convulsos. Un mes y medio antes de la compraventa de Llavaneres, el juez Baltasar Garzón ordenó entrar en las instalaciones de la empresa bajo la acusación de blanqueo de capitales en lo que se conoció como operación Suéter.

Por si no fuera suficiente, al año siguiente la Dirección General de Seguros intervino Cahispa al detectar deficiencias de control interno y en la política de inversiones. Las pesquisas de Garzón se archivaron por falta de pruebas, pero las de Seguros siguieron su curso y el año pasado el Consorcio de Compensación de Seguros instó la liquidación de la empresa sucesora de Inmocahispa.

Sin embargo, Caixa Laietana parecía ajena a estos avatares y los problemas de Cahispa no fueron óbice para seguir haciendo negocios a través de Geoinvers, aunque varias promociones que esta empresa impulsó resultaron fallidas.

Tal y como informa el reportaje que emitirá hoy de 30 Minuts, que en todo momento aporta documentación del caso, Bankia investiga la venta del terreno de Llavaneres y el crédito a Boscasoli Dos y asegura que si observa indicios de actuaciones censurables suficientes los trasladará a la vía judicial.

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