ACTIVIDAD DEL 'BANCO MALO'

La Sareb tiene previsto empezar a desarrollar 14 suelos este año

La firma tiene un cartera de activos hoteleros en el mercado para vender y otras seis en estudio

Jaime Echegoyen, presidente de Sareb, durante una rueda de prensa de la entidad.

Jaime Echegoyen, presidente de Sareb, durante una rueda de prensa de la entidad. / JOSÉ LUIS ROCA

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OLGA GRAU / BARCELONA / PABLO ALLENDESALAZAR / MADRID

Hace unos años, en lo más crudo de la crisis, un analista extranjero le dijo en una conferencia en Londres a José María Roldán, entonces director de regulación del Banco de España, que el suelo urbanizable sin edificar en España no valía nada. «Si encuentra un terreno gratis, avíseme que lo compro», le contestó el hoy presidente de la patronal bancaria AEB para desmontar su afirmación. El tiempo le ha dado la razón. Prueba de ello es que la Sareb, el conocido como banco malo que asumió los activos inmobiliarios de las entidades nacionalizadas, tiene previsto iniciar el desarrollo de varios suelos este mismo año.

En concreto, la firma presidida por Jaime Echegoyen tiene identificados 14 solares, dos de ellos situados en Catalunya. Se encuentran en distintos estados de desarrollo: en algunos casos se está desbrozando el terreno, en otros se está en fase de conseguir las licencias pertinentes, en otros todavía se está estudiando la viabilidad del proyecto…

La idea de la Sareb es desarrollar los suelos con socios locales. Los acuerdos con estos pequeños promotores, eso sí, llevan su tiempo, ya que estas firmas tratan de llevarse la mayor parte del pastel. El esquema preferido es que el banco malo ponga el suelo, el promotor aporte el proyecto y la financiación, y que luego pague a la Sareb un porcentaje de las ventas, si bien la firma controlada en un 45% por el Estado está abierta a otras opciones.

TRABAJOS EN CURSO 

No serán los primeros trabajos que se realizarán bajo el paraguas de la compañía. Cuando echó a andar hace algo más de dos años, recibió 626 promociones en curso, algunas completadas al 98% y otras en estados de desarrollo menos avanzados. La firma decidió terminar 52: la mayoría estarán acabadas en el 2017.

El resto las tiene paralizadas a la espera de ver cómo evoluciona el mercado. En la entidad apuntan que algunas merecerá la pena desarrollarlas más adelante, pero que con otras será más conveniente tirarlas y vender el solar, ya que el interés por los suelos está creciendo.

El desarrollo de los suelos por parte de la Sareb es una opción que va a ejercer, pero tampoco quiere tener un porcentaje elevado de su patrimonio en esa actividad ya que su misión principal es reducir su balance. Al cierre del año pasado, la firma tenía unos 3.980 millones de euros en suelos, que representaban el 9% de sus 44.263 millones de euros en activos. En el 2014 paso de no vender casi ninguno el año anterior a cerrar 500 transacciones, sobre todo a «inversores a medio plazo y con conocimiento local», lo que le convirtió en el «principal operador y dinamizador de este producto».

Para este ejercicio, prevé un incremento de los ingresos por la venta de suelos y de activos terciarios (locales y oficinas) del 30%, lo que hará que pasen de aportar 255 millones (el 5% de los ingresos del 2014) a unos 332 millones.

PAQUETES DE ACTIVOS

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Otro de los grandes objetivos de la Sareb para este año es continuar con la venta de carteras de activos, después de cerrar 11 operaciones el año pasado (por las que ingresó 1.115 millones) y 25 en sus dos ejercicios de actividad. Ya está moviendo en el mercado la llamada Birdie, que incluye activos residenciales, suelos y hoteles ubicados en complejos de golf en Murcia, en parte heredados de Polaris World.

Además, tiene otras seis en estudio para este año: una de hoteles (préstamos con garantías hoteleras, e inmuebles y apartamentos turísticos), otra de suelos (créditos normales y en mora con suelos en capitales de provincia como garantía), una de promociones de obras en curso, otra de alquileres residenciales (préstamos garantizados con promociones), otra con activos industriales y logísticos (préstamos con garantías y activos físicos) y una última en la costa mediterránea, sobre todo en la Costa del Sol (préstamos e inmubles).