22 oct 2020

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Imprimir en 3D un menú y que sea comestible, ahora es posible

El 3 de diciembre tendrá lugar una cena de forma simultánea en Barcelona y Nueva York en la que todo estará impreso

La inversión será 150.000 euros y asistirán reconocidos comensales del mundo gastronómico

EFE / Anabel Pascual Madrid

Anabel Pascual Madrid, 3 jul (EFE).-

La impresión en 3D de un menú, y que sea comestible y sabroso, ha dejado de ser ciencia ficción, gracias a la revolución tecnológica: ahora al pulsar la pantalla táctil de la impresora no aparecerá la receta en papel, sino el plato elegido en sus tres dimensiones.

Hasta la fecha solo hay una empresa, la española Natural Machines, que comercializa la única impresora de comida en 3D que procesa todos los alimentos, Foodini, y que está llamada a liderar esta revolución tecnológica en la cocina. Según el cofundador de esta firma catalana, Emilio Sepúlveda esta máquina, que puede estar conectada a dispositivos móviles y a internet para recibir órdenes, puede imprimir hamburguesas y nuggets de pollo; y aún no cocina, pero "ya estamos trabajando en ello".

La impresora equipada con una pantalla en la que podremos elegir entre distintas recetas, se carga con cápsulas que contiene alimentos frescos. Elabora, capa a capa, el plato a cocinar, por ejemplo, unas galletas preparadas para meter al horno o unos raviolis listos para hervir. Aunque su aterrizaje en los hogares todavía puede tardar, su incursión en el mundo de la alta gastronomía será un hecho de la mano del chef cordobés Paco Morales, considerado uno de los cocineros con más potencial de España y con una estrella Michelin y dos soles Repsol, entre otros premios.

El cocinero español más tecnológico ha sido fichado para el proyecto "Digital Gastronomy" el área vinculado al ámbito de la innovación culinaria de Reimagine Food, con sede en Barcelona, para "hacer ideas locas con la gastronomía y la tecnología", según el consejero delegado de esta firma, Marius Robles. Uno de los retos más espectaculares tanto del cocinero, que coordinará la parte gastronómica, como de Robles, que quiere "combinar todos los 'gadgets' como teléfonos inteligentes, impresoras 3D, drones, robots, google glass,... para aplicarlo al sector agroalimentario" será elaborar la primera cena en 3D.

Barcelona y Nueva York, cena en 3D

El próximo 3 de diciembre, de forma simultánea en Barcelona y Nueva York, 12 comensales del mundo gastronómico, científico o artístico podrán asistir a la cena, con una inversión de 150.000 euros, en la que todo estará impreso. Además del menú comestible, todo el espacio, hasta la vajilla y cubertería, pasando por sillas y mesas, serán impresos en 3D por el estudio GGlab, de José Ramón Tramoyeres.

El día 3D contará con un menú "impactante", pero ni Robles, ni Morales, han querido desvelar nada. Lo que sí está claro es que en este "homenaje a la complejidad" la comida "estará buena", según Morales, quien apunta que ve la impresora 3D "como otro utensilio más en la cocina, como cuando entró la thermomix o el microondas, al que sacar el máximo partido, desde el prisma del sentido común".

Una cena tecnológica en la que habrá otro "invitado de excepción", el robot REEM, que aplica la inteligencia predictiva orientada al consumidor. Este robot, alimentado con una buena base de datos y conectado a nuestros perfiles de Facebook, Twitter o Foursquare, por ejemplo, será capaz, al leer nuestra pupila y, elaborar una propuesta gastronómica personalizada en función del momento del día.

Estos son sólo algunos de los dispositivos que apoya Reimagine Food, que nace con el objetivo de "revolucionar el mundo de la alimentación" y que tratará de llegar al consumidor final en unos años, para "llevarle el restaurante a casa", según Marius. Pero las nuevas tecnologías permitirán mucho más, resalta el consejero delegado de Reimagine Food, que quiere promover en Barcelona el Silicon Valley de la alimentación y las tecnologías.

Con sólo fotografiar un plato podremos saber el contenido nutricional del mismo, trasmitir los olores de un plato, detectar si una manzana tiene restos de pesticidas o recibir en casa un pedido de pizza servido por un dron. Dispositivos y aplicaciones tecnológicas que están a la vuelta de la esquina para revolucionar el mundo gastronómico y agroalimentario.