22 sep 2020

Ir a contenido

ADOPCIÓN DE UNA TECNOLOGÍA

La impresión en 3-D da alas a nuevos negocios

La creación de piezas en la industria y de prótesis en medicina, principales usos

JOSEP M. BERENGUERAS / Barcelona

Primero se imprimió en blanco y negro. Después, en color. Y ahora, en 3-D. Las impresoras capaces de crear objetos tridimensionales son una realidad desde hace años, pero es ahora cuando estas empiezan a llegar no solo a las grandes industrias, que las utilizan para plasmar sus ideas, sino también a pequeñas y medianas empresas, que han encontrado en las impresoras 3-D una manera de diferenciarse y hacer negocio. Todo, gracias a que ya se pueden encontrar estos aparatos por apenas 700 euros.

«Si queremos que parte de la producción que ahora se hace en países como China vuelva, tenemos que cuidar las tecnologías de fabricación. Ahora, nuestras empresas pueden tener una impresora 3-D y ahorrar en los procesos de producción, pues tanto las impresoras como los materiales se han abaratado mucho», destaca Roger Uceda, jefe de operaciones de la Fundació CIM de la UPC, que busca ayudar a las empresas y a los profesionales a incrementar su capacidad tecnológica.

Estas impresoras especiales, cuyo germen se remonta a los años 80, utilizan diseños hechos por ordenador en 3-D para crear objetos tridimensionalies físicos. Lo hacen fundiendo y depositando finísimas capas de material (el más común son varios tipos de plástico) que, una encima de la otra, van dando forma a los artículos deseados.

Las posibilidades de creación son casi infinitas, pero destacan aplicaciones industriales como la fabricación de piezas y componentes (sin tener que recurrir a caros moldes) en sectores como el diseño industrial y la arquitectura, y la creación de prótesis a medida en medicina. Sin embargo, el abaratamiento de los aparatos está llevando a que la personalización de objetos sea la clave de su adopción en las casas: Nokia facilita que los que tengan un móvil de la compañía finlandesa puedan imprimirse carcasas personalizadas. Otros usos son crear muñecos, bustos de personas, pendientes, e incluso ropa. «Hay niños que diseñan sus propios juguetes con el programa gratuito Sketchup de Google y se los imprimen», dice Uceda.

ECOGRAFÍAS / El boom de estos aparatos, que apenas empieza, está no solo dando alas a la industria y a negocios ya existentes como copisterías e imprentas (que las están adaptando poco a poco), sino que se están creando nuevas firmas. Es el caso de Ultrasound3dprinted, una compañía que imprime un modelo tridimensional del futuro bebé a partir de la información contenida en las ecografías 3-D. O EntresD, una compañía catalana que distribuye impresoras 3-D a partir de 720 euros.

«Si puedes usar una impresora normal, puedes usar una 3-D», afirma Marc Torras, director general de EntresD. Solo hay que descargar modelos 3-D de internet e imprimir.