28 oct 2020

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DECISIÓN JUDICIAL SOBRE UN BANQUERO

El Supremo tumba el indulto de Alfredo Saénz concedido por Zapatero

El consejero delegado del Santander fue condenado a tres meses de arrestro por un delito de acusación falsa

MARGARITA BATALLAS / J. G. ALBALAT / Madrid / Barcelona

La Sala III del Tribunal Supremo ha decidido tumbar parte del indulto concedido al consejero delegado del Santander, Alfredo Saénz, por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en noviembre del 2011, poco antes de dejar el poder. El alto tribunal ha decidido por unanimidad respetar la decisión de conmutarle la pena de tres meses de arresto por un delito de acusación falsa, pero ha anulado la decisión del Ejecutivo socialista de permitir al banquero seguir ejerciendo su cargo pese a la condena, según fuentes jurídicas.

El texto del indulto dejaba «sin efecto cualesquiera otras consecuencias jurídicas o efectos derivados de la sentencia, incluido cualquier impedimento para ejercer la actividad bancaria, a condición de que no vuelva a cometer delito doloso en el plazo de cuatro años desde la publicación del presente real decreto». De esta forma, Sáenz podía seguir cumpliendo los requisitos de «honorabilidad» que exige el Banco de España para los ejecutivos del sector financiero.

El Supremo, sin embargo, considera que esta parte del indulto es excesiva, ya que la sentencia que conmuta no incluye que Saénz deba dejar de ocupar puestos en la banca, sino que este hecho era un consecuencia indirecta de la misma. El tribunal se ha pronunciado así ante el recurso presentado contra el indulto por Luis Fernando Romero García, José Ignacio Romero García y Pedro María Olabarría, los empresarios a los que Saénz acusó falsamente.

El Banco de España podría ahora apartar al ejecutivo de su cargo, pero no está claro que esto vaya a suceder ya que el Congreso está tramitando una ley que permite al organismo supervisor decidir si un condenado o imputado debe o no ser apartado de sus puestos. 

Indulto polémico

El Gobierno socialista concedió un indulto parcial a Sáenz el 26 de noviembre del 2011, al conmutarle la pena de tres meses de arresto e inhabilitación profesional que le impuso el Tribunal Supremo por un delito de acusación falsa. Con esa decisión, el ejecutivo y los otros dos condenados en el proceso (el abogado Rafael Jiménez de Parga y Miguel Ángel Calama) solo tenían que hacer frente al pago de la multa "máxima prevista en la legislación aplicable al caso". La Audiencia de Barcelona condenó al vicepresidente de Santander a tres meses de multa a razón de 300 euros por día. El Supremo rebajó esta pena a 400 euros en total.

El Ejecutivo adoptó la decisión tras contar con un informe contrario del Supremo, que rechazó la medida de gracia por entender que no se ajustaba a razones de justicia o equidad, aunque el fiscal la apoyó. En una escueta nota, el Ministerio de Justicia informó en su día de que también había tenido en cuenta, al proponer la medida de gracia, que habían transcurrido 17 años desde que se cometieron los hechos.

Este caso comenzó en 1994 cuando Sáenz presidía Banesto y presentó una querella contra tres industriales a los que reclamó una deuda de 600 millones de pesetas. La Audiencia de Barcelona condenó en el 2009 al banquero a seis meses de prisión, pero el alto tribunal rebajó esta pena a tres meses de arresto el pasado mes de marzo.