14 jul 2020

Ir a contenido

Las consecuencias de la debacle del ladrillo

Las cajas venden sus tasadoras inmobiliarias forzadas por la crisis

Las elevadas valoraciones de los pisos fueron uno de los detonantes de la burbuja de precios

Treinta entidades financieras venden Tinsa a una firma de capital riesgo por 100 millones de euros

OLGA GRAU / Barcelona

Las cajas no entonan un mea culpa público por su responsabilidad en la formación de la burbuja inmobiliaria, pero sí dan marcha atrás, de forma progresiva, en algunas de las prácticas que han contribuido a ella. En este contexto se enmarca el proceso de venta por parte de las cajas de las empresas tasadoras. Estas son las encargadas de valorar los pisos y los terrenos en las operaciones de compraventa.

La mayoría de las tasadoras en España pertenecen a cajas de ahorros y bancos, lo que ha contribuido en los últimos años a elevar los precios y también a permitir que las entidades financien más del 100% del valor de las viviendas, en beneficio del cliente, que no realizaba ninguna aportación a la compra.

«Es lógico que las tasadoras estén desvinculadas de las cajas y bancos para garantizar su independencia y evitar malas prácticas», explica un directivo del sector financiero.

La primera tasadora que ha cambiado de manos es Tinsa, la número uno del sector en España con una facturación de 121,5 millones de euros en 2008 y un volumen de activos valorados en 270.000 millones de euros. Su capital, en manos de las cajas desde 1985, se repartía entre la Confederación Española de las Cajas de Ahorros (12%), Caixa Nova (8,1%), Bancaja (6,6%) y una lista de hasta treinta entidades financieras entra las que figura La Caixa.

El nuevo propietario es el fondo de capital riesgo estadounidense Advent, que ha pagado alrededor de 100 millones de euros por hacerse con el líder de las tasaciones en España, según han explicado fuentes de las cajas vendedoras que han suscrito la compraventa.

La operación se firmó y ratificó el pasado 29 de julio y culminará definitivamente el próximo 20 de septiembre, una vez que todas las cajas de ahorros que figuran en su accionariado hayan suscrito formalmente el acuerdo. Posteriormente, el Banco de España deberá dar su visto bueno, un trámite para el que no se preven problemas ya que el regulador ve con buenos ojos la desvinculación accionarial entre el sector financiero y las tasadoras.

De hecho, el proceso de desinversión por parte de las cajas de sus sociedades de tasación pretende anticiparse a una posible regulación de esta actividad ante la profunda crisis inmobiliaria y la reestructuración del sector bancario.

TASADORA VASCA, EN VENTA / Además, permite a las cajas soltar lastre en un contexto en el que las cuentas de resultados van a la baja debido a la caída de la actividad económica y al impago de los créditos por parte de los clientes. Las sociedades de tasación también han sufrido el impacto de la crisis, por la caída de las operaciones de compraventas de pisos. El descenso de beneficios del sector se cifra entre el 20% y el 30% el año pasado.

Por su parte, Advent aterrizó en España en el año 2005 con la compra de Parques Reunidos, que después se vendió al grupo Candover. Este fondo también negocia la compra de Servatas, sociedad de tasación vinculada a las entidades vascas BBK, Kutxa y Caja Vital. En la cartera de participadas de Advent en España tan solo figura actualmente la empresa Hune, dedicada al alquiler a corto y medio plazo de gran maquinaria y equipos medianos para la construcción.