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Al Capone disparó el jazz

El icónico gánster ayudó a la proliferación de 'jazzmen' en plena ley seca

Núria Martorell

Al Capone disparó el jazz

¿Está el jazz en deuda con Al Capone? Un gánster de origen napolitano, y como tal devoto del bel canto, ¿pudo tener algo que ver con la proliferación de jazzmen? Resulta que sí. Pero pongámonos en situación. La ley seca impera en Estados Unidos y proliferan clubscabarets y prostíbulos donde se puede beber el alcohol prohibido y que reclutan a músicos (muchos originarios de Nueva Orleans) para animar al personal.

En Chicago, Al Capone controlaba locales como el Grand Terrace, en el que tocaba el pianista Earl Hines, conocido como Mr. Piano Man. Su protegido, a cambio de que no cantara a la policía lo que ahí sucedía.

El temido mafioso dio empleo a otros músicos, como el contrabajista Milt Hinton, quien ampliaba sus ingresos distribuyendo licor. Fue ejecutando esta tarea cuando sufrió un accidente que habría desembocado en la amputación de un dedo de no ser de la advertencia de Al Capone al médico: había que preservarle la mano sí o sí. Él se hizo cargo de los gastos hospitalarios.

El icónico gángster, asociado a las ametralladoras Thompson guardadas en fundas de violines, tenía golpes escondidos. Sermoneaba a los músicos jóvenes para que escribieran a sus madres y asistieran a misa. Y les advertía de los peligros de las drogas, aunque él era un consumidor secreto de cocaína. Al peculiar patrocinador del jazz se le atribuye esta frase: "Se llega más lejos con una sonrisa y una pistola que solamente con una sonrisa".

Formó un trío con otros presos

Acabó encarcelado en Alcatraz, donde formó un trío con otros presos. Primero tocó el banjo. Luego, la mandolina. Mientras mostraba su nuevo instrumento a un funcionario, un reo le clavó una cuchilla de barbero. Lo superó. Sobrevivió una década más. Le liberaron en 1939. Y falleció con 48 años. Tenía sífilis y neumonía. Y días antes sufrió un derrame cerebral. Lo encontraron muerto en la bañera de su casa.