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UNA historia de NOU BARRIS... Can Dragó

Una zona verde en la que se respira deporte

La réplica de las 'Aurigas Olímpicas' de Gargallo es uno de los atractivos del parque

ERICA ASPAS
BARCELONA

Hace unos años, una pareja de dragones se agarraba a las columnas que sostenían el llamado puente del Dragón. El tiempo también pasó por sus estructuras metálicas y acabaron desapareciendo. Muchos creían que eran esos grandes lagartos quienes le dieron el nombre a la zona de Nou Barris que comprende el paseo de Valldaura, la calle de Andreu Nin y el paseo de Fabra i Puig, pero no es así. El origen del nombre se remonta a la guerra de Sucesión, cuando una compañía de las tropas borbónicas llamada Los dragones se instaló en una masía que había en la zona.

Hoy, otro símbolo de fuerza y tesón domina el parque deportivo de Can Dragó. En lo alto de una pequeña montaña con hierba, se eleva majestuosa y enérgica una réplica de Marta Polo de la escultura Aurigas Olímpicas, de Pablo Gargallo, cuyo original se puede ver en el Estadi Olímpic de Montjuïc. Un hombre y una mujer, subidos en sus respectivos carros, gobiernan con fuerza cuatro caballos.

Paseos a pie y en bici

Esta escultura, instalada en 1991, es uno de los mayores atractivos del parque que rodea las instalaciones deportivas que hay en la zona y que «es un pulmón verde dentro de una vía rápida como es la avenida de la Meridiana», explica Jordi Catalán, conservador del parque.

Se podría pensar que la temática de la escultura no fue escogida al azar, ya que el ambiente que se respira en esa zona verde es de deporte, salud y competición, como en las antiguas Grecia y Roma.

El parque fue diseñado por Enric Pericas, ocupa casi 12 hectáreas de los antiguos terrenos de la Renfe, y está dividido en cuatro zonas. Las dos primeras acogen las instalaciones deportivas, como el gimnasio y la piscina municipal descubierta, conocida entre los vecinos del barrio como El lago, y que es la más grande de Barcelona. La tercera y la cuarta isla acogen los espacios verdes donde se encuentran numerosos bancos a la sombra, un campo de fútbol de tierra y un área de juegos infantiles. «Es un parque abierto y amplio que tiene una zona de fitnes», añade Catalán, por lo que es muy común ver a gente practicando footing, dando un agradable paseo en bicicleta, patinando, paseando al perro o haciendo uso de las mesas de pimpón y de las canchas de baloncesto.

A las virtudes como zona verde hay que añadirle su ubicación, ya que está muy cerca del centro lúdico y comercial Heron City y de El Corte Inglés, que hacen que sea un espacio "muy importante para todo el vecindario", según el conservador.

La vegetación que forma este espacio incluye tilos, chopos, acacias, plátanos y eucaliptos que requieren mucho mantenimiento, ya que la meteorología no ayuda. Su conservación es difícil porque «no hay muchos caminos trazados, y la gente suele pasar por encima de la hierba», lamenta Catalán.

La recuperación de Can Dragó ha convertido esta amplia zona en un espacio de paseo, descanso y ocio para los vecinos.

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